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Monday, January 25, 2016

El impacto de los biosimilares

Source: Alan Hippe, CFO Roche, London, November 2015


El pasado mes de marzo la FDA aprobó Zarxio (Sandoz), el primer biosimilar en EE.UU., una versión de Neupogen (filgrastim, de Amgen), que se emplea para tratar la neutropenia. El ahorro que este tipo de productos supondrá para los pagadores puede ser considerable. Así, Rand corporation ha estimado que hasta el 2024, sólo en los EE.UU., el uso de los biosimilares supondrá un ahorro superior a los 44.000 millones de dólares. Cientos de compañías trabajan en la actualidad en este emergente mercado, quienes desarrollan o comercializan más de 700 productos. De los 10 productos más vendidos a nivel mundial, seis son biotecnológicos (compuestos por proteinas o moléculas complejas), de los cuales el líder es Humira (adalimumab), comercializado por Abbvie para la artritis reumatoide y cuya patente vencerá a finales de 2016.

La inversión necesaria para poner un biosimilar en el mercado es considerablemente superior a la de un genérico. Mientras que el desarrollo de un genérico puede costar entre 1 y 4 millones de dólares,  un biosimilar requiere unos 7-8 años de desarrollo y una inversión estimada entre los 100 y los 250 miillones de dólares. Según Thomson Reuters, el mercado global de biosimilares alcanzará en 2020 un tamaño de unos 25.000 millones de dólares.

En Europa los biosimilares se empezaron a comercializar en 2006, por lo que la experiencia clínica acumulada ya es muy vasta. No obstante el grado de adopción varía significativamente entre los diferentes países. Mientras en Polonia los biosimilares suponen ya un 80 por ciento de la categoría, en Noruega un 67 por ciento y en Finlandia y Hungría un 33 por ciento, en Alemania y España apenas representan el 10 por ciento. Y en Gran Bretaña y Francia su penetración es aún incipiente.

A medida que los productos establecidos vayan perdiendo la patente, los biosimilares se llevarán una parte de sus ventas. Grandes compañías, como Abbvie, Roche o Pfizer, van a sufrir durante los próximos años la competencia de biosimilares. Sólo en el caso de Humira hay 11 biosimilares bajo desarrollo, que esperan competir cuando el producto pierda su patente a finales del presente año. Para otras compañías, la competencia aún tardará en llegar, como le ocurre a BMS, o tienen una menor exposición a los biológicos, como es el caso de Merck.

En Europa, Remicade (infliximab, de J&j) empezó hace un año a sufrir la competencia de un biosimilar, fabricado por la surcoreana Celltrion (en EE.UU. se encuentra todavía bajo revisión). Compañías como Roche ya han calculado el posible impacto que los biosimilares tendrán en su facturación. En 2018 sus tres biológicos principales, Mabthera, Herceptin y Avastin, perderán la patente. No obstante, Roche ya dispone en su pipeline de productos en fases avanzadas de desarrollo, llamados a reemplazar a los anteriores.

Los biosimilares constituyen el próximo precipicio para las farmacéuticas, pero está aún por ver cuál será su dimensión, aunque algunos indicios apuntan a que será mayor de lo inicialmente previsto.

Wednesday, August 27, 2014

La compra de InterMune ilustra los criterios de adquisición de Roche

El pasado mes de julio Roche proclamaba su determinación para mantenerse alejada de la oleada de grandes adquisiciones que tiene lugar en el sector, para centrarse en operaciones y acuerdos de menor dimensión. Así lo manifestó Severin Schwan, su consejero delegado, al periódico económico 'Finanz und Wirtschaft’. En la misma entrevista Schwan explicó que para que Roche se plantee una adquisición el producto o la tecnología en cuestión debe suponer una mejora del estándar actual o debe encajar en una de las dos áreas de negocio de la compañía: farmacéutica y diagnósticos.

El acuerdo de adquisición de la californiana InterMune por parte de Roche, por 8.300 millones de dólares anunciado el pasado domingo cumple con los criterios expresados por Schwan, quien no obstante se ha manifestado en alguna ocasión sorprendido por las altas valoraciones de las empresas biotecnológicas.

Mediante el acuerdo alcanzado con InterMune Roche incorpora a su cartera el producto Esbriet (pirfenidona), para el tratamiento de la fibrosis pulmonar idiopática, una enfermedad de causa desconocida que afecta entre 13 y 20 pacientes por cada 100.000 habitantes. En la actualidad no tiene cura y tras el diagnóstico los pacientes sobreviven habitualmente entre 3 y 5 años.

El producto, que ya está aprobado en Europa y en Canadá, se espera que obtenga el visto bueno de la autoridades norteamericanas este mismo año. Algunos analistas estiman que sus ventas anuales podrían superar los 1.000 millones de dólares, lo que lo situaría en la categoría de blockbuster.

En 2010 la FDA rechazó su aprobación y solicitó un nuevo estudio clínico, cuyos esperanzadores resultados se dieron a conocer el pasado mes de febrero y publicados en mayo por The New England Journal of Medicine. El estudio, denominado Ascend, demostró que el tratamiento con pirfenidona redujo la progresión de la enfermedad y se asoció con un perfil de efectos secundarios aceptable y un menor número de muertes. Según reconoció Schwan, fueron estos resultados los que atrajeron la atención de la farmacéutica suiza. En una entrevista exclusiva con CNBC Schwan opinó que el encaje estratégico de la operación es perfecto y que el producto complementa muy bien la cartera de productos de respiratorio (básicamente, Pulmozyme y Xolair).

Desde que en 2009 Roche culminó la compra de Genentech por 47.000 millones de dólares, esta ha sido la mayor compra realizada por la suiza hasta ahora. Un caso típico de adquisición de una biotech por una gran farma, a diferencia de otras operaciones planteadas o culminadas este año, que venían motivadas de manera especial por la obtención de beneficios fiscales, como ilustran el intento de compra de AstraZeneca por Pfizer o la compra de Shire por Abbvie (por 54.000 millones de dólares).

Tuesday, December 24, 2013

Acontecimientos destacados en el sector farmacéutico en 2013

Fusiones y adquisiciones


Comenzando por las operaciones de integración, aunque este año no ha habido megafusiones, sí se han producido algunas adquisiciones dignas de mención. A finales de agosto se hizo pública la compra de Onyx por Amgen, por 10.400 millones de dólares. De este modo, la mayor biotecnológica del mercado se hizo con Kyprolis (carfilzomib), un prometedor producto para el tratamiento del mieloma múltiple. Asimismo Amgen consiguió incorporar a su cartera Nexavar (sorafenib) y Stivarga (regorafenib), dos productos oncológicos que habían sido licenciados a Bayer.

En un post anterior dábamos cuenta de los esfuerzos de Pascal Soriot, el nuevo CEO de AstraZeneca, por enderezar el rumbo de la compañía mediante licencias, acuerdos de colaboración y adquisiones que le permitieran reforzar el pipeline y pontenciar el crecimiento y destacábamos las adquisiciones de Omthera (especialista en cardiovascular), Pearl (especialista en respiratorio) y Amplimmune (especialista en oncología).

En junio, Johnson & Johnson protagonizó otra de las operaciones de integración al adquirir por un monto total de 1.000 millones de dólares (650 desembolsados inicialmente y 350 ligados a hitos) Aragon Pharmaceuticals, una compañía especializa en fármacos para cánceres sensibles a hormonas. J& J reforzaba así su liderazgo en el desarrollo de medicamentos para tratar el cáncer de próstata.

Biosimilares


Este año ha sido testigo de un gran avance en la carrera por comercializar biosimilares de anticuerpos monoclonales, cuando la Comisión Europea dio su aprobación a Hospira y Celltrion (el socio licenciante) para comercializar Inflectra (infliximab), el primer anticuerpo monoclonal biosimilar en la región. Además Inflectra obtuvo la aprobación para el tratamiento de la artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica y psoriasis, las mismas indicaciones que tiene Remicade, el producto de referencia.

El uso de biosimilares de anticuerpos monoclonales podría suponer un ahorro para los sistemas sanitarios europeos de 20.400 millones de euros hasta 2020. En parte dependerá de la velocidad de adopción por parte de los prescriptores. En la actualidad hay dudas sobre si los médicos incorporarán con rapidez este tipo de productos a su vademécum.

Entre quienes ven amenazado su negocio con la aparición de biosimilares, Roche está teniendo un notable éxito en proteger su franquicia. Por un lado en 2012 consiguió proteger su posición en cáncer de mama positivo para HER2 con la aprobación y lanzamiento de Perjecta (pertuzumab) y posteriormente reforzando aún más su posición con la aprobación hace unas semanas de Kadcyla (T-DM1). Asimismo la FDA ha aprobado recientemente la comercialización de Gazyva (obinutuzumab), el sucesor de Rituxan, y espera ahora recibir la autorización de las autoridades europeas.

Investigación y Desarrollo


En el terreno de la I+D, la inmunoterapia del cáncer fue la protagonista indiscutible de la pasada reunión anual de ASCO y los editores de Science la han elegido como revelación del año. Parece que los esfuerzos de los investigadores a lo largo de pasadas décadas empiezan a dar sus frutos y están conformando un nuevo paradigma en el tratamiento del cáncer.

Dos son la técnicas que se están desarrollando. Una de ellas consiste en la modificación genética en el laboratorio de células T del paciente con el fin de potenciar su capacidad para atacar al cáncer y volverlas a introducir en el organismo. La otra técnica emplea anticuerpos PD-1/PD-L1 para neutralizar los receptores PD-1, desactivando así un freno que impide que el sistema inmune ataque a las células cancerosas. Este es el caso de lambrolizumab (Merck & Co) o de nivolumab (BMS).

Algunas de las más importantes innovaciones han venido de la mano de grandes biotecnológicas. Así, la pasada primavera la FDA concedió a Biogen Idec la aprobación de Tecfidera (dimetil fumarato o DMF), un nuevo fármaco que se administra por vía ora para el tratamiento de la esclerosis múltiple. Este medicamento viene a competir con Aubagio (teriflunomide), que fue aprobado en 2012, y Gilenya (fingolimod) aprobado en 2010, administrados también por vía oral.

Por su parte, Gilead ha obtenido de la FDA la aprobación de Sovaldi (sofosbuvir), un inhibidor de la polimerasa análogo de nucleótido que se administra una vez al día por vía oral para el tratamiento de la infección por hepatitis C crónica como componente de un tratamiento antiviral combinado.

La FDA reconoció que Sovaldi ofrecía importantes avances en el tratamiento con respecto a otras opciones disponibles y le otorgó por ello prioridad en la evaluación.

Genéricos y pérdida de empleos


Durante 2013 los medicamentos genéricos han seguido presionando a la baja el gasto farmacéutico, una tendencia que dura ya más de una década y que ha determinado el recorte de miles de puestos de trabajo en la industria.

Según la consultora de recursos humanos Challenger, Gray & Christmas, entre enero y noviembre de este año se han perdido 21.234 empleos.

Mercados emergentes


Los recortes en los precios y la erosión causada por la competencia de los genéricos se ha dejado sentir también en los mercados emergentes, entre los que destaca China, que han mostrado este año signos de desaceleración. Por ello los inversores han adoptado ahora una actitud de mayor prudencia.

En julio empleados de GlaxoSmithkline fueron acusados en China de sobornar a médicos para conseguir un mayor uso de sus medicamentos en los hospitales. Otras compañías farmacéuticas fueron investigadas por las autoridades chinas y sancionadas por malas prácticas. Estas acciones forman parte de la campaña emprendida por la nueva cúpula china, encabezada por el propio presidente Xi Jinping, para luchar contra la corrupción y el despilfarro en la Administración.

Transparencia y ensayos clínicos


Por último, el debate sobre la transparencia en el uso y el acceso a la información de los ensayos clínicos ha adquirido una especial relevancia este año (ver aquí y aquí). En julio, las patronales americana (PhRMA) y europea (EFPIA) emitieron conjuntamente un documento que recoge sus directrices sobre esta cuestión. Aunque la industria ha ido dando pasos en el sentido de aumentar la transparencia, todavía son muchos los que consideran que no son suficientes. Tras recibir más de 1.100 comentarios, el consejo de administración de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) debatirá el próximo mes de marzo su política de transparencia, cuya publicación se esperaba para el 30 de noviembre y su entrada en vigor el próximo 1 de enero.

Este mismo mes Pfizer ha anunciado la puesta en marcha de un sitio web que ofrece a investigadores cualificados un formulario y un procedimiento para que puedan solicitar a partir del 1 de enero el acceso a datos de pacientes anónimos de los ensayos clínicos patrocinados por la compañía sobre productos / indicaciones aprobados (o discontinuados) completados y publicados en clinicaltrials.gov durante los últimos 24 meses.

Recientemente la FDA se propuso dar más transparencia a las solicitudes de aprobación de productos, por lo que decidió abrir hasta el 31 de octubre la página para recoger comentarios por vía electrónica. Próximamente veremos cuál es el próximo paso de la agencia norteamericana.

Monday, June 3, 2013

¿Qué hay de nuevo en #ASCO?

Crédito foto: Wikipedia
Estos días se celebra en Chicago la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínca (ASCO), considerada el foro internacional más importante para la presentación de los últimos avances en el campo de la oncología clínica. Entre las numerosas novedades presentadas hasta ahora me han llamado especialmente la atención las siguientes.

Avastin (bevacizumab) alarga la supervivencia en cáncer cervical

En un estudio realizado con 452 pacientes con cáncer cervical avanzado, aquellas a las que se administró Avastin junto a la quimioterapia vivieron un promedio de 17 meses, mientras que las que sólo recibieron quimioterapia sobrevivieron un promedio de 13,3 meses.

Bevacizumab, el antitumoral de Roche que se utiliza en la actualidad sobre todo en el tratamiento de cáncer de colon o recto avanzado, pulmón y riñón, ayuda de este modo a prolongar la vida de las pacientes con cáncer cervical avanzado. Bevacizumab actúa impidiendo la formación de vasos sanguíneos en el tumor.

Mayor supervivencia en cáncer de ovario avanzado con Votrient

GSK ha presentado los resultados de un estudio con Votrient (pazopanib), un fármaco que actúa interfiriendo el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos que alimentan el tumor y que se utiliza en cáncer renal.

En un estudio de Fase 3 en 940 mujeres con cáncer de ovario avanzado y que fueron intervenidas quirúrgicamente y sometidas a cinco rondas de quimoterapia, se ha podido constatar que el tiempo medio antes del empeoramiento de la enfermedad ha sido de 17,9 meses en las mujeres tratadas con Votrient, frente a 12,3 meses en las que fueron tratadas con un placebo.

En cuanto a la supervivencia general, no hubo diferencias entre los dos grupos.

¿Dos estimulantes del sistema inmune mejor que uno?

La combinación de Yervoy (Bristol-Myers Squibb) con GM-CSF (Sanofi) ha demostrado que alarga la vida de pacientes con melanoma avanzado y que disminuye los efectos secundarios.

En el Dana-Farber Cancer Institut de Boston se llevó a cabo un ensayo clínico en 245 pacientes. Al cabo de un año, el 68,9% de los pacientes tratados con Yervoy (un medicamento que estimula el sistema inmune para atacar a las células cancerosas) y con GM-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos) seguían vivos , en comparación con un 52,9% de los pacientes tratados sólo con Yervoy.

Los resultados son muy esperanzadores y deberán confirmarse en un estudio más amplio. Cada año más de 130.000 personas reciben el diagnóstico de melanoma, el más mortal de los cánceres de piel.

Genzyme (propiedad de Sanofi) comercializa GM-CSF (sargramostim) bajo la marca Leukine.

Primer virus oncolítico efectivo en un estudio de fase 3

En un estudio de fase 3 (pivotal) el virus oncolítico T-Vec (talimogene laherparepvec) ha mejorado un 21 por ciento la supervivencia en pacientes con melanoma avanzado.

El T-Vec es un virus del herpes simple (el que causa el herpes labial) modificado de tal forma que resulta inactivo en el interior de las células sanas y se replica en las cancerosa, donde dirige la formación de GM-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos).

Amgen está considerando estudiar T-Vec en otro tipo de cánceres.

Seguridad y respuestas tumorales con lambrolizumab (anti-PD-1) en melanoma

Los anti PD-1 funcionan mediante la desactivación de un freno que impide que el sistema inmune ataque a las células cancerosas. El freno es una proteína en las células del sistema inmune llamado receptor de muerte programada 1, o PD-1.

Un estudio de Merck, el fármaco experimental lambrolizumab redujo los tumores en un 38 por ciento de los 135 pacientes con melanoma avanzado. Aún no se ha podido determinar la duración media de los efectos, ni si es capaz de prolongar la supervivencia. Lo que deberá ser analizado en ensayos más amplios.

Merck está empezando o planea ensayar el fármaco como tratamiento en cáncer de pulmón, mama, cabeza y cuello, vejiga y cánceres hematológicos.

En melanoma avanzado nivolumab (BMS) reduce los tumores en un 31 por ciento

Nivolumab es un es un anticuerpo (IgG4) monoclonal totalmente humano diseñado para el tratamiento del cáncer y que está siendo investigado en el tratamiento del melanoma, cáncer de pulmón y cáncer renal, entre otros. Al igual que lambrolizumab, actúa sobre los receptores PD-1.

En Chicago se ha presentado un estudio realizado en 107 pacientes con melanoma avanzado. En 33 pacientes, los tumores se redujeron al menos un 30 por ciento.

Con el fin de confirmar estos esperanzadores hallazgos ya se han iniciado estudios de fase 3.


Friday, March 15, 2013

Sobre la transparencia de los ensayos clínicos

Creo que hoy nadie discute que la industria farmacéutica tiene un problema de imagen. Por diferentes razones. Y la falta de transparencia es sin duda una de las más importantes.

El pasado mes de octubre el British Medical Journal criticaba en un editorial a la industria farmacéutica por 'retener durante décadas de manera persistente y sistemática datos de ensayos clínicos'. La consecuencia ha sido, según el BMJ, que numerosos medicamentos se han presentado como más seguros y efectivos de lo que son, poniendo en peligro la vida de las personas y malgastando dinero público.

El editorial alababa la reciente decisión de GlaxoSmithKline de permitir el acceso a los información individual de los pacientes, convenientemente anonimizada, procedente de los ensayos clínicos. Y reflexionaba sobre lo absurdo que resulta que hasta ahora no se haya podido someter a escrutinio independiente todos los datos de los ensayos clínicos de los productos evaluados.

En EE.UU. la FDA exige que los resultados de todos los ensayos clínicos se publiquen en el sitio ClinicalTrials.gov, ahora bajo su jurisdicción. Hasta hace poco la página era gestionada por la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) y con el fin de asegurar que las compañías farmacéuticas cumplen con la mencionada exigencia, se ha transferido la responsabilidad a la FDA. Una auditoría publicada en enero de 2012 en el BMJ ponía de manifiesto que tan sólo un ensayo de cada cinco cumplió con las exigencias de información.

El hecho de que aún hoy no se pueda acceder a los datos de numerosos ensayos clínicos constituye el tema central del libro de Ben Goldacre, Bad Pharma, publicado en fechas recientes. Goldacre pone el ejemplo de Tamiflu (Roche), en el que diferentes reguladores recibieron diferentes resultados de ensayos y denuncia que todavía se retenga información que debería estar en la Biblioteca Cochrane. Un artículo de opinión publicado en el New York Times analizaba en profundidad este asunto.

El BMJ, la Bibllioteca Cochrane. Ben Goldacre y otros se han aliado en su lucha por conseguir una mayor transparencia por parte de la industria y han puesto en marcha AllTrials.net, una página web para recoger firmas de apoyo a su reivindicación e incluso recoger fondos en pro de la causa.

Sin duda, estas voces junto a la comentada decisión de GSK están ejerciendo sobre el resto de la industria farmacéutica una elevada presión para seguir esta tendencia. Hace unos meses, David-Alexandre Gros, Chief Strategy Officer de Sanofi, declaró en una conferencia en Londres que la industria farmacéutica no debería temer la publicación de los datos de los ensayos clínicos y que los científicos necesitan conocer tanto los datos negativos como los positivos para ganar conocimiento y poder desarrollar mejores tratamientos.

Algunos se han visto sorprendidos hace unos días por la solicitud de medidas cautelares de AbbVie para impedir que la agencia europea (EMA) revele datos sobre Humira (artritis reumatoide). No obstante AbbVie expresó su apoyo a la transparencia sobre la información de los ensayos clínicos y la seguridad en beneficio de los pacientes y los profesionales sanitarios, aunque no está de acuerdo con la revelación de datos confidenciales y comercialmente sensibles que no aportan nada a la revisión científica o evaluación de sus productos.

Parece que la decisión de GSK y las críticas recibidas han llevado a Roche a modificar su política y dar acceso a los investigadores a los datos de sus ensayos. No obstante, aquellos que quieran acceder a datos de pacientes anonimizados necesitarán la aprobación previa de un comité independiente de expertos que valore la justificación científica de la solicitud.

Monday, November 14, 2011

Abbott se parte en dos


Abbott reveló recientemente su intención de dividirse en dos compañías (ver nota de prensa oficial). Una compañía comercializará los dispositivos médicos, productos de diagnóstico, genéricos y productos del área de la nutrición como Similac baby Formula y Ensure y retendrá el nombre de Abbott. El actual consejero delegado, Miles White, será el nuevo máximo ejecutivo de esta compañía, que facturará unos 22.000 millones de dólares y empleará unas 65.000 personas. Según Bloomberg, el spin-off puede estar buscando 54.000 millones de dólares de posible compañías interesadas, como Merck & Co., Roche Holding AG o Bayer AG. No obstante White negó que se estuviera preparando la fusión con otra compañía.

La segunda entidad, cuyo nombre aún se desconoce, comercializará productos farmacéuticos, el más importante de los cuales es Humira (unos 6.500 millones de dólares de facturación el último ejercicio), su exitoso producto para tratar la artritis reumatoide y cuya patente vence en 2016 en EE.UU. y en 2018 en la mayoría de mercados internacionales. Será dirigida por el hasta ahora vicepresidente ejecutivo Richard González, su facturación rondará los 18.000 millones de dólares y contará con unos 25.000 empleados. Se prevé que la realización del acuerdo se culmine a finales de 2012.

Aunque el anuncio ha sorprendido a los inversores, ha sido considerado lógico por los analistas y la acción, cuyo valor se ha mantenido los últimos dos años alrededor de los 52 dólares (en ese tiempo el índice S&P 500 ha crecido un 10 por ciento), ha reaccionado de forma muy positiva. Los analistas veían hasta ahora a los inversores muy pendientes del negocio farmacéutico, necesitado de nuevos productos que no llegan, lo que ensombrecía y restaba valor al resto del negocio. Por eso separar ambos les parece una buena medida. Una decisión similar en cierto modo a la de Bristol-Myers Squibb, que segregó Mead Johnson hace un par de años y que gracias a ello el valor de esta ha crecido más de un 50 por ciento.

Las nuevas entidades cotizarán en bolsa y Abbott cree que podrá obtener mayor valor gestionándolas por separado que manteniéndolas juntas. No es la primera segregación de Abbott, ya que en 2004 llevó a cabo el spin-off de Hospira, la entidad que comercializa inyectables y dispositivos médicos para uso hospitalario.

El anuncio de la segregación de Abbott ha eclipsado la noticia de que la compañía ha provisionado 1.500 millones de dólares en el tercer trimestre con el fin de hacer frente a un potencial acuerdo legal, tras una investigación del gobierno norteamericano sobre la promoción del antiepiléptico Depakote (divalproex sódico) en indicaciones no aprobadas.

En caso de tener que desembolsar tal cantidad sería una de las mayores hasta ahora, junto con los 2.300 millones de dólares que pagó Pfizer por promocionar el análgésico Bextra de forma inadecuada o los 1.400 millones de dólares que pagó Lilly por la promoción incorrecta del antipsicótico Zyprexa.

Saturday, January 15, 2011

Industria farmacéutica: balance y tendencias


Al hacer balance de lo que nos ha dejado el año que acabamos de concluir, me llama la atención un hecho un tanto curioso: precisamente los dos consejeros delegados que lideraron las megafusiones del 2009 (Pfizer con Wyeth y Merck con Schering-Plough) han abandonado sus puestos en 2010. Así, Richard Clark, CEO de Merck & Co, cedió el testigo a Ken Frazier, mientras que Jeffrey Kindler, hasta hace poco Presidente y CEO de Pfizer, de forma inesperada ha protagonizado el fin de año al hacer lo propio con Ian Read.

De hecho, en 2010 no tuvieron lugar grandes operaciones entre corporaciones como las acaecidas el año anterior. Es como si hubiesen aceptado por fin que las megafusiones no aportan valor a los accionistas. No sólo no son la solución, sino que retrasan la adopción de medidas verdaderamente eficaces y hacen que la situación acabe siendo peor de lo que era inicialmente. Sin ir más lejos, véase el caso de Pfizer: después de tres megafusiones su acción ha perdido la mitad de su valor (se cotizaba a más de 35 dólares en la fusión con Warner-Lambert en 2000 y a menos de 18 dólares diez años después).

Tampoco fuimos testigos en 2010 de la anunciada y esperada ola de adquisiciones de biotecnológicas por parte de las gigantes del sector. Y aunque llevamos meses pendientes del desenlace del acoso de Genzyme por parte de Sanofi Aventis, parece que aún tendremos que esperar algunas semanas más para ver rubricado el acuerdo.

En la medida que se vayan despejando las incertidumbres macroeconómicas, los mercados financieros vayan recobrando la normalidad y los inversores liberen un mayor flujo de capitales , asistiremos a nuevas operaciones de compraventa y sucesivas salidas a bolsa por parte de empresas biofarmacéuticas. Tanto las grandes farmacéuticas como las mayores biotecnológicas continuarán pugnando por medianas y pequeñas compañías que cuenten con prometedores productos en fases avanzadas de investigación.

Lamentablemente, el año que se nos ha ido será recordado también por las importantes reducciones de plantilla que anunciaron compañías como AstraZéneca, Pfizer, Sanofi-Aventis o Roche y que van a continuar su curso durante 2011. Miles de empleados han perdido su empleo durante los últimos meses y muchos más les seguirán próximamente. Ello se explica en buena parte por los vencimientos de patentes y la competencia de los genéricos. Los ahorros en la factura farmacéutica tienen su contrapartida en forma de desempleo y de un importante coste social. Las compañías buscan superar el ‘precipicio de las patentes’ mediante oportunas adquisiciones, reestructurando sus operaciones o buscando nuevas oportunidades en mercados emergentes. Mientras se destruye empleo en Europa y EE.UU., se contrata personal en China.

En el ámbito regulatorio, tanto la FDA y la EMEA, como las agencias del medicamento nacionales y regionales van a continuar en el futuro exigiendo cada vez más estudios farmacoeconómicos comparativos que justifiquen la aprobación de un nuevo fármaco o de una nueva indicación. Efectividad y tolerancia deben conjugarse con un coste del tratamiento razonable y asumible. Aunque siempre resultará controvertido fijar un valor máximo de coste para financiar un tratamiento que permita que el paciente logre prolongar algunos meses más su supervivencia.

A las fuerzas que desde hace algunos años vienen moldeando el sector y que seguirán marcando la actualidad también en 2011, se les ha unido una nueva fuerza emergente: los medios sociales. Tan novedosa resulta aún que las agencias reguladoras siguen sin atreverse a manifestar de manera explícita su posicionamiento al respecto. Mientras se lo piensan, cada vez más agentes del sistema sanitario experimentan con prudencia en un terreno en el que aún se sienten inseguros, pero en el que intuyen que todos tienen mucho a ganar, sobre todo el paciente, su razón de ser. Entre las farmacéuticas, una de las protagonistas del 2010 en este campo ha sido sin lugar a dudas Roche, quien en un alarde de liderazgo y de transparencia decidió hacer públicos sus principios sobre el uso de los medios sociales. Esperemos que cunda el ejemplo.

Ilustración: vía Pharma Strategy Blog

Saturday, September 11, 2010

Novartis, Roche y los medios sociales

Este verano nos ha deparado dos noticias importantes en el terreno de los medios sociales, ambas protagonizadas casualmente por compañías con central en Suiza. La primera de ellas nos llegó a principios de agosto, cuando se hizo pública una misiva enviada por la FDA a Novartis a finales de julio, en la que le informaba de que en la página del producto para la leucemia Tasigna (nilotinib) al presionar el botón de Facebook que aparecía (widget) se generaba una información que según la agencia norteamericana inducía a engaño, pues se mencionaba la eficacia del producto pero no los riesgos, se comunicaba de forma inadecuada la indicación aprobada y se daba una impresión de superioridad sobre otros productos. Novartis retiró inmediatamente el botón y mostró su plena disposición a colaborar con las autoridades para resolver la situación.

Ha sido la primera vez que la FDA nombra en una de sus temidas cartas a Facebook y enseguida algunos lo interpretaron como un rechazo de la agencia a esta red social y, por extensión, al uso de medios sociales por parte de las compañías farmacéuticas. No obstante, si se lee detenidamente la carta original y se analiza su contenido, resulta meridianamente claro que el problema no era el medio, sino el mensaje. Lo que la FDA denunciaba era la falta de seguimiento de la normativa vigente en materia de promoción de los medicamentos.

La información que se genera automáticamente al pulsar el botón de Facebook tiene su origen en los meta tags de la página web del producto, unas etiquetas que resultan invisibles a los visitantes pero que son muy útiles para los motores de búsqueda. Numerosos profesionales del sector han reconocido no ser conscientes de la existencia de estos elementos y a raíz de este caso se han dado cuenta de su importancia y se han afanado en revisarlos en sus páginas web.

La segunda noticia importante la ha protagonizado Roche. Al dictar unos principios sobre el uso de los medios sociales, Roche se ha revelado como una empresa pionera en el sector. La compañía no es ajena al elevado nivel de penetración que están alcanzado redes sociales como Facebook (que supera ya los 500 millones de usuarios) o Twitter, ni a la influencia que los medios sociales empiezan a tener en la sociedad. Por otra parte, resulta ilusorio pretender que cada comunicación de cada uno de sus más de 80.000 empleados deba someterse a escrutinio y aprobación previa de los departamentos de comunicación, de registros o legal.

Un consejo asesor interno experto en medios sociales ha elaborado un documento de cuatro páginas en el que se distingue entre hablar “de” o hablar “en nombre de” la compañía y ofrece a los empleados una lista de comprobación con unos puntos básicos para cada uno de estos roles. De modo implícito se asume que no puede prohibirse al personal hablar de la compañía fuera de su entorno laboral y se apela a su sentido común y a su responsabilidad cuando lo hagan a título particular, recordándoles seguir el Código de Conducta del Grupo Roche, compartir sólo información pública y ser transparentes sobre su afiliación a Roche, dejando claro que las opiniones que se expresan son exclusivamente personales.

En un ejercicio de transparencia ejemplar, que ha sido ampliamente aplaudido tanto a nivel interno como externo, Roche ha decidido ser proactiva y hacer públicos estos principios y adelantarse así a otras compañías y a una eventual regulación por parte de las autoridades, especialmente en EE.UU. donde tras la audiencia pública que tuvo lugar el pasado noviembre muchos esperan que la FDA elabore y publique las normas que deben regular el uso de los medios sociales. Roche acaba de lanzar el guante. Veamos ahora quién lo recoge.

Ilustración: jscreationzs / FreeDigitalPhotos.net

Monday, May 17, 2010

Reducciones generalizadas de precios y países emergentes

La coyuntura económica adversa y las maltrechas cuentas públicas de los estados constituyen el principal argumento que los gobiernos emplean para justificar nuevos recortes en los precios de los medicamentos, cuya aprobación está en estos momentos en estudio o ha sido ya efectuada. Durante la presentación de los resultados del primer trimestre, algunas farmacéuticas han anunciado la revisión a la baja de sus previsiones para 2010, adelantando los efectos que estos recortes tendrán en sus resultados. El Gobierno griego ha aprobado recientemente una reducción de precios superior al 21 por ciento en promedio que se nos antoja inoportuna y aberrante, a pesar de su elevado déficit y de las draconianas medidas de reducción presupuestaria que la UE y el FMI le han impuesto. Grecia ya era uno de los países europeos con los precios más bajos de nuestro entorno, lo que en el pasado favoreció las exportaciones paralelas intracomunitarias. Es de prever que el citado recorte las estimulará con mayor motivo aún, pudiendo dar lugar a desabastecimientos importantes. Además, el nuevo nivel de precios griego podrá arrastrar a la baja los precios de referencia de otros países de la UE, al ser tenido en cuenta por éstos para su fijación.

Uno de estos países es España, que podría verse afectado por la reducción de precios griega, mediante la aplicación del RDL 4/2010 aprobado en marzo, pues la nueva norma modifica el sistema de fijación y revisión de los precios de los medicamentos, en el sentido de que de los precios existentes en la UE tomará como referencia aquel que sea menor. Pero no sólo en Grecia y en España se echa mano del recurso fácil de bajar los precios de los medicamentos para reducir el gasto sanitario. En Alemania, el Gobierno de Angela Merkel aprobó el mes pasado la congelación hasta 2013 de los precios de los productos que aún mantienen vigente la patente y que son reembolsables a través del seguro obligatorio. También se aprietan el cinturón en Francia, donde a mediados de abril se redujo de un 35 por ciento a un 15 por ciento el reembolso de una lista de medicamentos considerados ahora como de menor eficacia. En Reino Unido las farmacéuticas han perdido una batalla legal contra el servicio público de salud. Reclamaban la ilegalidad de las medidas adoptadas para incentivar a los médicos para que prescriban los medicamentos más baratos. La Justicia no les ha dado la razón. A mediados de abril The Guardian reveló que debido a presiones sobre los precios de algunos productos, Roche y Novartis amenazaron con marcharse del país y eliminar 5.000 empleos.

En Estados Unidos, el plan de reforma sanitario de Barack Obama pasa factura también al sector. En otros países se han aplicado otras medidas de reducción del gasto, de manera que IMS ha previsto un crecimiento más moderado del mercado mundial, que estima se situará entre el 4 y el 6 por ciento. Un sector que tradicionalmente se ha calificado de anticíclico, refugio seguro para los inversores en momentos económicos adversos, generador de empleo y de crecimiento económico se ve ahora abocado a suspender o reducir inversiones y puestos de trabajo, agravando aún más el cuadro macroeconómico general. Por ello, ahora los inversores se lo piensan dos veces antes de meter su dinero en esta industria, que vive uno de sus peores momentos, al tener que enfrentarse a una de las peores crisis económicas y al inédito precipicio de las patentes.

Así, cada vez más farmacéuticas globales contemplan la expansión en mercados emergentes como respuesta estratégica a este entorno tan adverso. Sin ir más lejos, la pasada semana se conoció que GSK tomaba casi un 10 por ciento de participación de la surcoreana Dong-A Pharmaceutical, mientras que Abbott decidía obtener productos en licencia de la compañía india Zydus Cadila para comercializarlos en países como Brasil, México y Rusia. Las farmacéuticas ven en estos mercados una fuente de crecimiento a través de la cual esperan compensar en parte la caída de sus ingresos en los países más avanzados, en los que las presiones sobre los precios son cada vez mayores.

Monday, February 8, 2010

Nuevas estrategias para tratar la diabetes

Tras largos meses de espera, la FDA acaba de dar su visto bueno a Victoza (liraglutida DCI), el antidiabético de Novo Nordisk con potencial para convertirse en blockbuster. El anunció ha sido suficiente para que el valor en bolsa de la compañía danesa aumentara en una sola jornada 2.500 millones de dólares. Victoza ha obtenido recientemente la aprobación en Japón y está siendo introducido con éxito en Europa. Durante el segundo semestre de este año Novo prevé tener el permiso para lanzar en China. La compañía danesa intenta poner tierra por medio y situar su producto en los principales mercados antes que Byetta (exenatida DCI), el antidiabético de Eli Lilly y Amylin Pharmaceuticals. Ambos fármacos pertenecen al mismo grupo, es decir, son análogos del péptido similar al glucagón de tipo 1 (GLP-1) y se utilizan en el tratamiento de la diabetes tipo 2. A este grupo también pertenecen productos en investigación como albiglutida DCI, de GlaxoSmithKline, y taspoglutida DCI, un desarrollo compartido entre Ipsen y Roche.

Según Novo Nordisk, su producto aparecerá en el mercado norteamericano dentro de cuatro o seis semanas. Los resultados de los ensayos clínicos han puesto de manifiesto no sólo su eficacia para controlar los niveles de glucemia, sino para reducir el peso corporal, lo que deja abierta la puerta a que en el futuro pueda aprobarse su uso en el tratamiento de la obesidad. A diferencia de Byetta, incluirá una advertencia sobre el riesgo de utilización en pacientes con cáncer y no se recomienda administrarlo si hay riesgo de cáncer de tiroides.

Los antidiabéticos actuales distan aún de ser perfectos y las farmacéuticas tratan de innovar y de desarrollar nuevas estrategias para conseguir un mejor control de los niveles de glucosa, una administración más cómoda que la que proporcionan las inyecciones, buena tolerabilidad y bajo riesgo de interacción con otros fármacos y de efectos secundarios, sobre todo el aumento de peso y la hipoglucemia. Los nuevos inhibidores de la DPP-4 (dipeptidil peptidasa), o gliptinas, han supuesto un avance en esta línea.

En 2006 Merck & Co. introdujo Januvia (sitagliptina DCI), el primer representante de esta familia, al que siguieron Galvus (vildagliptina DCI), de Novartis, y Onglyza (saxagliptina DCI), comercializada por BMS y AstraZeneca. Por su parte la alemana Boehringer Ingelheim espera introducir cuanto antes linagliptina DCI, que sería su primer antidiabético. Ya ha completado cuatro estudios pivotales de fase III, que han demostrado eficacia y una seguridad similar a placebo. Se administra por vía oral, una sola vez al día.

Por último, a los inhibidores de la DPP-4 y los análogos del GLP-1, se ha añadido una tercera estrategia de tratamiento, que protagonizan ahora BMS y AstraZeneca con dapagliflocina DCI, actualmente en fase III. De llegar al mercado, sería el primer producto de una nueva clase: los inhibidores de SGLT-2 (transportador de glucosa dependiente de sodio), que bloquean la reabsorción de glucosa en el riñón, eliminándose ésta por la orina. Al no intervenir en el metabolismo de la glucosa, el riesgo de hipoglucemia es menor y podrían emplearse como tratamiento complementario a otros.

El control de la glucemia es fundamental si se desean evitar las complicaciones (ceguera, amputaciones de miembros y lesiones renales) y eventualmente la muerte del paciente (casi cuatro millones de personas en 2007). Cada diez segundos fallece en el mundo una persona por causas relacionadas con la diabetes. La elevada prevalencia de esta patología (entre 150 y 230 millones de personas), así como su progresivo aumento suponen un importante estímulo para las grandes farmacéuticas, quienes invierten ingentes recursos y nos proporcionan así nuevos enfoques terapéuticos.

Monday, December 21, 2009

El año de las megafusiones y las redes sociales

Con el año a punto de concluir es buen momento para hacer una revisión y poner de manifiesto los hechos más destacables, constatando las tendencias y los retos que caracterizan en estos momentos a la industria farmacéutica global. Para la industria innovadora uno de estos retos lo constituye sin duda el precipicio de las patentes, sobre cuyo borde se encuentran ya algunas de ellas. Y en España incluso un poco más adelante, pues los dos productos de mayor facturación a nivel mundial, Lipitor (atorvastatina) y Plavix (clopidogrel) ya han comenzado a sufrir en este país la competencia de genéricos.

Compañías como Pfizer (el fabricante de Lipitor) o Merck (a quien le vence la patente de Singulair) optaron por adquirir respectivamente a Wyeth y Schering Plough, operaciones que se anunciaron durante el primer trimestre y que buscan sobre todo paliar las pérdidas de facturación y de beneficio previstas como consecuencia de los vencimientos de patentes. Estas dos megafusiones junto con la oferta hostil de adquisición que Roche lanzó a Genentech fueron los hechos que acapararon la atención informativa durante el primer trimestre del año.

En el lado opuesto a Pfizer y Merck se sitúan compañías como AstraZéneca, GlaxoSmithKline o Sanofi-Aventis, cuyos consejeros delegados han manifestado en diversas ocasiones por activa y por pasiva su rechazo a tomar parte en grandes operaciones, prefiriendo ser más selectivos y asociarse o adquirir compañías más pequeñas, que tengan encaje en las estrategias de diversificación que desarrollan. Éstas incluyen ámbitos competitivos tan variados como vacunas, productos biológicos, mercados emergentes, genéricos o enfermedades raras. Las grandes farmacéuticas innovadoras demuestran de este modo haber superado algunos de los prejuicios de los que hicieron gala en el pasado.

Una consecuencia importante de las fusiones es la reducción de puestos de trabajo, ya sea en plantas de fabricación, laboratorios de investigación o redes de ventas. Precisamente este año se ha destacado también por haber batido todos los registros de despidos de visitadores médicos. Para las dos primeras operaciones comentadas se prevé una reducción del 15 por ciento de la plantilla total. Lo que en el caso de Pfizer dará lugar a un recorte de 19.500 puestos, a pesar de que en 2007 se eliminaron 10.000. Roche y Genentech aún no han concretado la reducción que aplicarán y muy probablemente se anunciará en 2010.

Éste ha sido un año muy especial para EE.UU., el principal mercado farmacéutico mundial, donde la actualidad ha venido marcada por la nueva administración, que ha nombrado nuevos responsables de la Sanidad y de la FDA. Una de las metas que el presidente Obama se marcó para la primera parte de su legislatura fue la de acometer la reforma del sistema sanitario. Con relación a la industria, en junio se hizo público cuál será su contribución en la reforma, que se concretó en un descuento de 80.000 millones de dólares distribuidos a lo largo de la próxima década. Esta rebaja se aplicará a los medicamentos financiados a través de los programas gubernamentales de provisión sanitaria, como Medicare. Por ahora, el gobierno ha dejado al margen la posibilidad de reimportar medicamentos de Canadá o de negociar directamente los precios con los fabricantes.

Por último, el 2009 ha sido el año del descubrimiento de las redes sociales por parte de las compañías farmacéuticas. Aunque algunas de ellas se resisten aún a poner un pie en el agua, otras en cambio han empezado a experimentar y a sacar provecho del uso de estas nuevas herramientas digitales. Y como muestra un botón: hace un año tan sólo Boehringer Ingelheim y Novartis tenían cuenta activa en Twitter. Actualmente la gran mayoría de las grandes compañías mantiene una o más cuentas activas. Con el fin de regular el uso de redes sociales la FDA convocó el pasado mes de noviembre una audiencia pública, tras la que abrió un período que finalizará a finales de febrero, durante el cual se le pueden enviar comentarios. Es de prever que las normas que surjan como resultado de todo el proceso influyan y estimulen a la EMEA a adoptar sus propias políticas en este ámbito.

Tuesday, June 2, 2009

Johnson & Johnson y su apuesta por la oncología


Johnson & Johnson apuesta por la oncología. Prueba de ello es su intención de adquirir a través de una oferta pública la biofarmacéutica Cougar Biotechnology (fundada en 2003) por unos 1.000 millones de dólares en efectivo, que aunque es una cantidad respetable, no supone gran cosa para una compañía como J&J que dispone de 14.000 millones en el bolsillo. Las acciones de Cougar [CGRB] se revalorizaron un 16 por ciento nada más hacerse pública la noticia. De llegar a consumarse, el cierre de la transacción se espera para el tercer trimestre del año el curso.


Cougar no tiene aún productos comercializados. Su pipeline se encuentra formada por fármacos para tratar el cáncer de próstata, de mama y el mieloma múltiple (una forma de cáncer de médula ósea). Concretamente el producto para el tratamiento del cáncer de próstata (abiraterona) es clave en esta operación. Su desarrollo clínico se encuentra muy avanzado y de alcanzar el mercado sería el primer producto de su clase. Actualmente hay en marcha dos estudios de fase 3 cuyos resultados de esperan para 2010.


La oncología es una de las cinco áreas que J&J ha definido como prioritarias. De hecho, tal como explicita en su nota de prensa, con esta adquisición pretende reforzar su presencia en este campo, en el que ya tiene algunos productos en el mercado (Doxil, Velcade), pero donde no es particularmente fuerte. Este es un negocio atractivo para las compañías y buena parte de los productos en investigación en estos momentos van orientados al tratamiento de tumores. Unos procesos de aprobación en teoría menos complicados y más rápidos, junto con unas elevadas expectativas de ingresos motivan a las farmacéuticas a destinar buena parte de sus recursos a esta área terapéutica.


El cáncer de próstata es el carcinoma más común en hombres y la abiraterona es un producto que en este mercado podría fácilmente superar los 500 millones de dólares de facturación anual. No obstante, algunos analistas aprecian cierto riesgo en la operación de J&J, básicamente por dos motivos: uno, aunque el fármaco ha obtenido muy buenos resultados en la fase 2, aún ha de demostrar que prolonga la supervivencia de los pacientes; y dos, otras compañías están trabajando aceleradamente en el desarrollo de medicamentos para la misma indicación y que podrían llegar a ser fuertes competidores (como zibotentan de AstraZéneca, bevacizumab de Genentech/Roche o ridaforolimus de Merck & Co/Ariad).


Aunque lo anterior es cierto, no lo es menos que si J&J no hubiese tomado la decisión ahora, alguien se le podría haber adelantado y tal vez haberle hecho perder una magnífica ocasión. Hay otras compañías similares a Cougar, con productos prometedores que aún deben sortear algunos obstáculos antes de alcanzar el mercado. Si bien a medida que pasa el tiempo, el riesgo de fracaso disminuye, en paralelo aumenta la posibilidad de que otra compañía aproveche la oportunidad o que se encarezca la operación. Como en otras circunstancias de la vida, la virtud en este caso está en saber escoger el momento adecuado.


Parece natural cuestionarse si la adquisición es la opción más adecuada. Pues, no puede evitarse la comparación con el acuerdo de colaboración (que no compra) que firmó hace dos años GlaxoSmithKline con Synta Pharmaceuticals con relación al elesclomol, un fármaco para tratar el melanoma metastático. Se trata de una operación de un monto similar (885 millones de dólares), aunque en este caso GSK hizo un pago inicial de 80 millones de dólares, vinculó el resto de los pagos a la consecución de ciertas metas y situó las cantidades mayores hacia el final del proceso, reduciendo de este modo el riesgo global de la operación. De lo cual, vistos los resultados recientes, ahora se felicitan los responsables de GSK.


Con todo, es justo reconocer que a cambio de los 1.000 millones de dólares J&J obtiene además los otros productos de Cougar, una organización con su know-how y encima no tiene que pagar posteriormente royalties sobre las eventuales ventas que consiga. En cualquier caso, aunque sería preciso disponer de otras informaciones para estar seguros de qué tipo de acuerdo resultaría más favorable, resulta un ejercicio interesante reflexionar sobre ello.

Sunday, May 10, 2009

Marchando una nueva vacuna


Aunque la prudencia aconseja mantener la guardia en alto, todos los indicios parecen indicar que el globo ya ha comenzado a deshincharse. Según información difundida por la agencia The Associated Press, el balance de fallecimientos hasta el momento asciende a 53, de los cuales 48 han tenido lugar en el país azteca uno en Canadá, uno en Costa Rica y los tres restantes en el país vecino situado al norte de Río Grande. Unas cifras muy modestas y en cualquier caso muy alejadas de las que se difundieron inicialmente.


A lo largo de la crisis, mientras se confirmaba el diagnóstico de nuevos casos en diversos países, iba cobrando interés una de las numerosas cuestiones que se han suscitado con este asunto, la del porqué de los fallecimientos en México. Aunque se han planteado varias hipótesis, como alguna particular característica del genoma de los mexicanos, la mejor y más simple explicación que conozco y a mi juicio la más plausible es la que nos regala el doctor Xavier Tello en su sitio web (blogs.strat-cons.com) y que tiene que ver con el sistema sanitario mexicano. Según su hipótesis, los pacientes fallecidos habrían sido atendidos inicialmente por personas que ejercen de médicos sin disponer de la correspondiente titulación ni preparación.


Con todo, aunque indeseable, la crisis de la nueva gripe nos ha resultado útil por varios motivos. En primer lugar, durante unos días nos ha obligado a poner los pies en el suelo para constatar la vulnerabilidad real de la especie humana. Nada nos garantiza que no pueda surgir en cualquier momento un nuevo virus causante de una pandemia similar a la de 1918. Además ha servido para poner a prueba la capacidad de la OMS y de los distintos gobiernos y administraciones sanitarias para gestionar una crisis sanitaria de dimensión internacional. Asimismo estamos aún comprobando la capacidad de la comunidad científica y de la industria farmacéutica para responder de forma eficaz a la grave amenaza que puede representar la aparición de un nuevo virus de alta patogenicidad.


Por otra parte, tal como certeramente observaba hace pocas fechas Pedro J. Ramírez en una de sus sábanas dominicales, sin duda ésta ha sido la primera pandemia.com. A través de Google hemos podido realizar un seguimiento informativo minucioso y puntual de la evolución de la crisis. Pero además, el célebre buscador ha posibilitado detectar la aparición de nuevos focos gracias al análisis del patrón de consultas realizadas por los ciudadanos. A través de Internet numerosas personas han podido proveerse de máscaras y otros productos. Y hasta los falsificadores de medicamentos han intentado sacar provecho haciendo uso del comercio electrónico.


Por su parte, la industria farmacéutica ha dado en este asunto una muestra más de responsabilidad, donando millones de dosis de sus fármacos a la OMS y volcándose plenamente en colaborar con las autoridades sanitarias. Al contrario de lo que algunas voces críticas han insinuado, nada hay que indique que las compañías farmacéuticas implicadas han tratado de explotar la situación en su beneficio. Además, en el caso concreto de GlaxoSmithKline y Roche (fabricantes respectivos de Relenza y Tamiflu), basta con fijarse en que los ingresos de sus antivirales representan una parte muy modesta del total y ni la crisis de la gripe aviar ni la actual han tenido un impacto significativo en la evolución de sus cotizaciones bursátiles. En ninguno de los dos casos la gripe es la solución a los desafíos actuales a los que se enfrentan.


Son demasiadas las críticas, muchas de ellas sin fundamento, y en cambio muy pocos los elogios que recibe este sector. ¿Cuántos han reconocido estos días los méritos y los logros de esta industria a la que debemos una parte importante de nuestro bienestar y en la que todos confiamos para que sigan aportándonos nuevas y mejores soluciones terapéuticas? En cambio, todos deseamos y esperamos que la vacuna contra el nuevo virus o contra cualquier otro que pueda sucederle esté a punto cuanto antes. Y si es posible, gratis. ¡Marchando una nueva vacuna!

Monday, February 16, 2009

¿Una nueva ola de consolidación en 2009?


Cada vez tenemos más indicios que nos llevan a creer que 2009 puede acabar siendo un año fructífero en procesos de compraventa en el sector. El reciente acuerdo de Pfizer y Wyeth, que podría llegar a ser el tercero más importante de la industria, y la nueva oferta de Roche para hacerse con la totalidad de Genentech, parecen haber alimentado las especulaciones que aseguran que nos encontramos en el inicio de una nueva ola de consolidación en el sector. En fechas recientes ha aumentado sobremanera el volumen de información que nos indica que nuevas operaciones se estarían fraguando.

Según informó hace unos días el Financial Times, Sanofi-Aventis estaría en la actualidad en conversaciones con algún banco de inversión con el fin de obtener 25.000 millones de dólares en efectivo con los que financiar operaciones de compra. La pérdida de patentes obliga a la cuarta compañía del escalafón mundial a realizar alguna adquisición en 2009 si no desea perder posiciones. La compañía ha reportado durante cuatro trimestres seguidos una disminución de sus ventas.

En diversas ocasiones se ha señalado a Bristol-Myers Squibb (BMS), con quien comercializa Plavix, como posible presa del grupo francés. Precisamente, hace algunas jornadas las acciones de BMS se han revalorizado como consecuencia de volver a circular con fuerza esta idea. No en vano, BMS cuenta en estos momentos con 10.000 millones de dólares en efectivo y un pipeline digno de consideración.

No obstante algunos analistas juzgan más probable la adquisición de una compañía de tamaño mediano, que una megafusión. Unas declaraciones recientes de Chris Viehbacher, su consejero delegado, parecen apoyar esta línea. Viebacher, quien lleva poco tiempo en el cargo y parece tener ganas de empezar pronto a dejar su huella, ha dejado abiertas la posibilidades de acuerdo en todas las áreas de negocio: biotecnología, genéricos, OTC, vacunas,…

En biotecnología se han citado a veces Amgen y Biogen Idec como posibles objetivos de la francesa. En genéricos se menciona últimamente Actavis y Ratiopharm, ambas en proceso de venta en la actualidad, a las que hace recientemente se ha sumado la india Piramal. En vacunas se nombra estos días a la belga Crucell, que posee una más que interesante cartera de productos, lo que la hace además estar en el punto de mira de Merck & Co, Novartis y GlaxoSmithKline (GSK). Andrew Witty, consejero delegado de esta última, apoya también adquisiciones más pequeñas y enfocadas a determinados nichos de mercado.

En cambio, el de Merck & Co es de los que ha dejado bien clara su posición al afirmar que no cree que “ningún consejero delegado puede en el entorno actual descartar ninguna transacción” y que él está contemplando “todo el espectro” posible de acuerdos. Sin duda, la pérdida de patente de Fosamax y el próximo vencimiento de Singulair, así como los reveses sufridos con Taranabant y Cordaptive constituyen serios argumentos para apoyar este punto de vista.

Daniel Vasella, consejero delegado de Novartis, no ve necesaria la megafusión y llega incluso a preguntarse sobre la relevancia del acuerdo Pfizer-Wyeth. Por su parte los máximos ejecutivos de compañías como AstraZéneca o Eli Lilly también se muestran menos interesados en grandes operaciones, por encontrarse actualmente ellas mismas en proceso de integrar adquisiciones recientes (MedImmune, ImClone).

Así pues, mientras algunos consejeros delegados barajan todas las posibilidades, otros restringen su interés a operaciones de menor dimensión. ¿Quién tiene el enfoque más acertado? Pues probablemente todos ellos, ya que como afirmaba Ortega y Gasset, ‘yo soy yo y mi circunstancias’, es decir, que todo ‘depende del cristal con que se mira’, de la situación en la que se encuentra cada compañía. En cualquier caso, en lo que todos parecen coincidir es en la necesidad de comprar. Y pronto.

Foto de Stinkie Pinkie vía Flickr

Monday, February 9, 2009

La opa hostil de Roche a Genentech


Diversas voces auguran que el reciente acuerdo de Pfizer y Wyeth traerá una nueva ola de fusiones y absorciones en el sector, en un momento en el que las compañías tratan afanosamente de ahorrar costes. No obstante, Roche, que tiene uno de los pipelines más atractivos de la industria, acaba de cerrar la puerta a posibles candidatos dispuestos a hacerse con una parte significativa de su capital.

Los herederos de la familia Roche, quienes ostentan algo más del 50 por ciento de las acciones, han decidido prolongar el acuerdo que suscribieron para mantener unidas sus acciones. El primero de la lista de pretendientes es Novartis, quien ya posee un 33 por ciento del capital. Por el momento Daniel Vasella, su consejero delegado, deberá seguir esperando pacientemente una oportunidad que le permita hacerse con el control.

Por su parte Roche continua con su ofensiva iniciada el pasado mes de julio para adquirir el 44 por ciento del capital de Genentech que aún no posee. Genentech cotiza actualmente por debajo de los 83 dólares por acción, lejos de los 89 de la primera oferta. Ahora Roche ha convertido su oferta en hostil y ofrece 86,50 dólares por acción. Y aunque su cúpula directiva se muestra convencida de que los accionistas de Genentech cederán, las probabilidades de que así sea parecen remotas, pues según FactSet MergerMetrics, de las 66 opas hostiles analizadas desde 2004, sólo dos disminuyeron su oferta y ninguna de ellas llegó a culminarse.

Genentech ha desarrollado los tres productos más vendidos de Roche: Avastin, Herceptin y Rituxan. Dentro de algunas semanas, probablemente a mediados de abril, se conocerán los resultados de una investigación que trata de evaluar el uso de Avastin, el buque insignia de Genentech, como terapia adyuvante en el cáncer de colon. Si los resultados que se obtienen son buenos, Roche corre el riesgo de tener que pagar una cantidad mucho más elevada.

En este caso parece que Roche no desea aventurarse y por ello ha decidido hacer pública ahora su oferta, pues un incremento del valor de Genentech podría hacer inalcanzable la financiación y dar al traste con la operación. Es de prever que de alcanzarse un acuerdo antes de la revelación de los datos del estudio de Avastin, éste incluiría una cláusula que penalizaría fuertemente su eventual rotura, evitando así su renegociación.

Roche acaba de presentar hace tan sólo unos días los resultados del ejercicio 2008, que muestran un significativo retroceso de su beneficio, motivado de una parte por una menor facturación de Tamiflu, al disponer la mayoría de gobiernos de suficientes existencias para hacer frente a una posible pandemia, y de otra por la desfavorable evolución del tipo de cambio del dólar frente a la moneda suiza. Los resultados de 2008 y las previsiones para el 2009 pueden estar condicionando la obtención de crédito suficiente con el que financiar la adquisición de Genentech y explicar así en parte el retroceso en la oferta.

Un comité especial del consejo de Genentech se ocupa de analizar la oferta y está previsto que esta semana comunique sus conclusiones. Entre tanto ha pedido a los accionistas que aguarden antes de tomar alguna decisión, lo que puede interpretarse como una señal de que la nueva oferta será rechazada. Sabiendo que Roche no da con facilidad su brazo a torcer, ¿cuál será su próximo movimiento?

Monday, January 19, 2009

La industria farmacéutica en 2009


Los líderes de la industria siguen si quitar un ojo del calendario mientras buscan afanosamente candidatos con los que llegar a acuerdos. Para las compañías innovadoras el precipicio de las patentes se vislumbra cada vez más cercano y el tiempo apremia. Es necesario conseguir nuevas fuentes de negocio, nuevos generadores de caja que suplan a los que se hallan próximos a caducar y que permitan mantener la posición competitiva.

Pero también las biotecnológicas se aproximan a su precipicio. No son pocas las que cuentan los meses que les quedan (semanas, en algunos casos) hasta que se les agote el efectivo que tienen en caja. Para ellas el año 2009 va a ser el definitivo: o encuentran a su salvador o deberán obligatoriamente, como Canio, acabar afirmando que ‘La commedia è finita!’. Y las que llevan más tiempo en el negocio deberán afrontar de manera creciente la competencia de biosimilares. Recientemente compañías como AstraZéneca, Eli Lilly y Merck & Co han manifestado su intención de competir en esta área. La esperada aprobación en EE.UU. de un marco regulatorio para este tipo de productos va a ser sin duda una de las novedades de este año.

Precisamente son las dos tendencias anteriores las que están favoreciendo los acuerdos entre innovadoras y biotecnológicas. Una tendencia que veremos acelerarse durante 2009. Durante las últimas semanas hemos sido testigos de varios ejemplos. Tenemos además sobre la mesas casos importantes, como el intento de Roche para adquirir la parte que le resta de Genentech. Si algo no les falta a las grandes compañías es dinero en la caja. Todo ello sigue alimentando continuos rumores de adquisición. Por lo que es probable que algunos se lleguen materializar durante 2009.

Las últimas semanas ha vuelto a sonar con fuerza como comprador la norteamericana Pfizer. Los analistas de Goldman Sachs han llegado a modificar su posición respecto a los títulos de Pfizer, pasando de ‘vender’ a ‘mantener’. Aunque resulta harto complicado adivinar quién será eventualmente la presa, ni siquiera qué tamaño tendrá, es posible prever que en un horizonte no muy lejano (meses), la norteamericana llevará a cabo una adquisición que tendrá un importante impacto para su futuro próximo. Hasta ahora, ninguna de las opciones que tiene en sus manos sirve para parar el duro golpe que supondrá la pérdida de patente de Lipitor (un cuarto de su facturación).

Otro de los pronósticos (este más fácil) para este ejercicio es el avance en la consolidación del sector de los genéricos. Durante las últimas semanas hemos asistido a un par de movimientos importantes en esta línea. Parece ser que la grave crisis que afecta a Islandia, donde en una sola semana cayeron tres de los bancos más importantes, ha sido el detonante que ha llevado al propietario de Actavis a poner la compañía en venta. Por su parte, el suicidio de Adolf Merkle, el multimillonario alemán que no ha podido sobrellevar el probable derrumbe de su imperio familiar, ha motivado a los bancos acreedores a organizar la subasta de Ratiopharm, la joya de la corona del holding.

El presente año esperamos asistir también a la transformación de la FDA. O al menos al inicio de ésta. La nueva administración federal norteamericana nos traerá previsiblemente cambios en la cúpula de la agencia. Lo primero fue nombrar al responsable de Sanidad, el hasta ahora senador Tom Daschle, y lo inminente va a ser designar al nuevo comisionado de la FDA.

Durante los últimos años la agencia norteamericana ha mantenido una actitud tal vez de excesiva prudencia, que ha conducido al retraso en la aprobación de productos de notable potencial. Ello a pesar de contar, según informaba hace pocos días el Wall Street Journal, con más recursos económicos y con 800 personas más para revisar los dossiers de registro. No obstante, en 2008 la FDA ha aprobado la comercialización de 24 fármacos, más que en cualquiera de los tres años precedentes. ¿Veremos en 2009 consolidarse este cambio de tendencia en la productividad de la industria?