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Saturday, September 11, 2010

Novartis, Roche y los medios sociales

Este verano nos ha deparado dos noticias importantes en el terreno de los medios sociales, ambas protagonizadas casualmente por compañías con central en Suiza. La primera de ellas nos llegó a principios de agosto, cuando se hizo pública una misiva enviada por la FDA a Novartis a finales de julio, en la que le informaba de que en la página del producto para la leucemia Tasigna (nilotinib) al presionar el botón de Facebook que aparecía (widget) se generaba una información que según la agencia norteamericana inducía a engaño, pues se mencionaba la eficacia del producto pero no los riesgos, se comunicaba de forma inadecuada la indicación aprobada y se daba una impresión de superioridad sobre otros productos. Novartis retiró inmediatamente el botón y mostró su plena disposición a colaborar con las autoridades para resolver la situación.

Ha sido la primera vez que la FDA nombra en una de sus temidas cartas a Facebook y enseguida algunos lo interpretaron como un rechazo de la agencia a esta red social y, por extensión, al uso de medios sociales por parte de las compañías farmacéuticas. No obstante, si se lee detenidamente la carta original y se analiza su contenido, resulta meridianamente claro que el problema no era el medio, sino el mensaje. Lo que la FDA denunciaba era la falta de seguimiento de la normativa vigente en materia de promoción de los medicamentos.

La información que se genera automáticamente al pulsar el botón de Facebook tiene su origen en los meta tags de la página web del producto, unas etiquetas que resultan invisibles a los visitantes pero que son muy útiles para los motores de búsqueda. Numerosos profesionales del sector han reconocido no ser conscientes de la existencia de estos elementos y a raíz de este caso se han dado cuenta de su importancia y se han afanado en revisarlos en sus páginas web.

La segunda noticia importante la ha protagonizado Roche. Al dictar unos principios sobre el uso de los medios sociales, Roche se ha revelado como una empresa pionera en el sector. La compañía no es ajena al elevado nivel de penetración que están alcanzado redes sociales como Facebook (que supera ya los 500 millones de usuarios) o Twitter, ni a la influencia que los medios sociales empiezan a tener en la sociedad. Por otra parte, resulta ilusorio pretender que cada comunicación de cada uno de sus más de 80.000 empleados deba someterse a escrutinio y aprobación previa de los departamentos de comunicación, de registros o legal.

Un consejo asesor interno experto en medios sociales ha elaborado un documento de cuatro páginas en el que se distingue entre hablar “de” o hablar “en nombre de” la compañía y ofrece a los empleados una lista de comprobación con unos puntos básicos para cada uno de estos roles. De modo implícito se asume que no puede prohibirse al personal hablar de la compañía fuera de su entorno laboral y se apela a su sentido común y a su responsabilidad cuando lo hagan a título particular, recordándoles seguir el Código de Conducta del Grupo Roche, compartir sólo información pública y ser transparentes sobre su afiliación a Roche, dejando claro que las opiniones que se expresan son exclusivamente personales.

En un ejercicio de transparencia ejemplar, que ha sido ampliamente aplaudido tanto a nivel interno como externo, Roche ha decidido ser proactiva y hacer públicos estos principios y adelantarse así a otras compañías y a una eventual regulación por parte de las autoridades, especialmente en EE.UU. donde tras la audiencia pública que tuvo lugar el pasado noviembre muchos esperan que la FDA elabore y publique las normas que deben regular el uso de los medios sociales. Roche acaba de lanzar el guante. Veamos ahora quién lo recoge.

Ilustración: jscreationzs / FreeDigitalPhotos.net

Sunday, March 28, 2010

Las redes sociales devuelven el protagonismo al paciente


Líderes europeos con experiencia en el uso de redes sociales en la sanidad definirán el marco para el uso de Redes Sociales con el fin de volver a situar al paciente en el centro de sistema sanitario europeo durante la ‘desconferencia’ inaugural del Grupo Europeo sobre Redes Sociales en la Sanidad o Healthcare Social Media Europe (#hcsmeu) que tendrá lugar el próximo 31 de marzo en Berlín.

#hcsmeu: una red de expertos, un canal en twitter, una comunidad 

Esta comunidad de Twitter nació en agosto de 2009 gracias a la iniciativa de Silja Chouquet y Andrew Spong, dos innovadores de las redes sociales, y está formada en la actualidad por más de 140 expertos de la sanidad digital cuyo propósito es impulsar la adopción de las redes sociales en el ámbito del sector sanitario europeo, con el fin de mejorar la calidad, el acceso, el valor y la efectividad de la provisión de servicios sanitarios a pacientes. La comunidad, que cuenta entre sus miembros con e-pacientes, profesionales sanitarios, representantes de compañías farmacéuticas, agencias de comunicación médica y proveedores de servicios sanitarios, celebra todos los viernes a mediodía GMT (1 p.m. CET) a través de la plataforma Twitter un encuentro online con el fin de compartir conocimientos y debatir ideas acerca de cómo impulsar la agenda del paciente. Tras ocho meses y 30 debates online, el grupo ha reconocido el valor de organizar un encuentro en el mundo real como el siguiente paso crítico para impulsar su agenda en relación a las redes sociales en la sanidad.

Para más información: #hcsmeu

Monday, December 21, 2009

El año de las megafusiones y las redes sociales

Con el año a punto de concluir es buen momento para hacer una revisión y poner de manifiesto los hechos más destacables, constatando las tendencias y los retos que caracterizan en estos momentos a la industria farmacéutica global. Para la industria innovadora uno de estos retos lo constituye sin duda el precipicio de las patentes, sobre cuyo borde se encuentran ya algunas de ellas. Y en España incluso un poco más adelante, pues los dos productos de mayor facturación a nivel mundial, Lipitor (atorvastatina) y Plavix (clopidogrel) ya han comenzado a sufrir en este país la competencia de genéricos.

Compañías como Pfizer (el fabricante de Lipitor) o Merck (a quien le vence la patente de Singulair) optaron por adquirir respectivamente a Wyeth y Schering Plough, operaciones que se anunciaron durante el primer trimestre y que buscan sobre todo paliar las pérdidas de facturación y de beneficio previstas como consecuencia de los vencimientos de patentes. Estas dos megafusiones junto con la oferta hostil de adquisición que Roche lanzó a Genentech fueron los hechos que acapararon la atención informativa durante el primer trimestre del año.

En el lado opuesto a Pfizer y Merck se sitúan compañías como AstraZéneca, GlaxoSmithKline o Sanofi-Aventis, cuyos consejeros delegados han manifestado en diversas ocasiones por activa y por pasiva su rechazo a tomar parte en grandes operaciones, prefiriendo ser más selectivos y asociarse o adquirir compañías más pequeñas, que tengan encaje en las estrategias de diversificación que desarrollan. Éstas incluyen ámbitos competitivos tan variados como vacunas, productos biológicos, mercados emergentes, genéricos o enfermedades raras. Las grandes farmacéuticas innovadoras demuestran de este modo haber superado algunos de los prejuicios de los que hicieron gala en el pasado.

Una consecuencia importante de las fusiones es la reducción de puestos de trabajo, ya sea en plantas de fabricación, laboratorios de investigación o redes de ventas. Precisamente este año se ha destacado también por haber batido todos los registros de despidos de visitadores médicos. Para las dos primeras operaciones comentadas se prevé una reducción del 15 por ciento de la plantilla total. Lo que en el caso de Pfizer dará lugar a un recorte de 19.500 puestos, a pesar de que en 2007 se eliminaron 10.000. Roche y Genentech aún no han concretado la reducción que aplicarán y muy probablemente se anunciará en 2010.

Éste ha sido un año muy especial para EE.UU., el principal mercado farmacéutico mundial, donde la actualidad ha venido marcada por la nueva administración, que ha nombrado nuevos responsables de la Sanidad y de la FDA. Una de las metas que el presidente Obama se marcó para la primera parte de su legislatura fue la de acometer la reforma del sistema sanitario. Con relación a la industria, en junio se hizo público cuál será su contribución en la reforma, que se concretó en un descuento de 80.000 millones de dólares distribuidos a lo largo de la próxima década. Esta rebaja se aplicará a los medicamentos financiados a través de los programas gubernamentales de provisión sanitaria, como Medicare. Por ahora, el gobierno ha dejado al margen la posibilidad de reimportar medicamentos de Canadá o de negociar directamente los precios con los fabricantes.

Por último, el 2009 ha sido el año del descubrimiento de las redes sociales por parte de las compañías farmacéuticas. Aunque algunas de ellas se resisten aún a poner un pie en el agua, otras en cambio han empezado a experimentar y a sacar provecho del uso de estas nuevas herramientas digitales. Y como muestra un botón: hace un año tan sólo Boehringer Ingelheim y Novartis tenían cuenta activa en Twitter. Actualmente la gran mayoría de las grandes compañías mantiene una o más cuentas activas. Con el fin de regular el uso de redes sociales la FDA convocó el pasado mes de noviembre una audiencia pública, tras la que abrió un período que finalizará a finales de febrero, durante el cual se le pueden enviar comentarios. Es de prever que las normas que surjan como resultado de todo el proceso influyan y estimulen a la EMEA a adoptar sus propias políticas en este ámbito.

Monday, November 9, 2009

La FDA y las redes sociales


A comienzos del presente año la FDA llamó la atención a 14 compañías farmacéuticas por el uso de anuncios breves en motores de búsqueda como Google, al considerarlos engañosos y no incluir advertencias sobre seguridad. La agencia norteamericana se ha propuesto ahora iniciar un proceso para regular el uso de las denominadas redes sociales digitales (Facebook, MySpace, Twitter, etc.). El surgimiento y rápida adopción de éstas ha sido posible gracias al desarrollo de tecnologías que permiten a los usuarios de Internet generar, compartir y diseminar contenidos de una forma sencilla y ágil. Los usuarios las aprovechan no sólo para relacionarse y reforzar los vínculos con sus contactos personales y profesionales, sino también para tratar de establecer conversaciones con las empresas y las marcas que son relevantes para ellos. Y entre ellas encontramos, cómo no, compañías y productos farmacéuticos.

De este modo se ha ido configurando un nuevo escenario caracterizado por situaciones hasta ahora inéditas que requieren ser analizadas en cuanto a su repercusión, alcance y consecuencias. Actualmente nada impide, por ejemplo, que un paciente diabético cuente en un foro de Internet su experiencia con relación a un nuevo tratamiento, detallando los efectos secundarios que haya podido padecer. O que una persona relate en la red la mejoría que ha experimentado con un medicamento que le ha sido prescrito por su médico para una indicación no aprobada. Las compañías farmacéuticas pueden verse interpeladas con relación a estos asuntos y pueden hallarse ante el dilema de tener que escoger entre dar una respuesta para aclarar alguna cuestión o inhibirse por temor a incurrir en alguna ilegalidad.

La nueva realidad aconseja revisar y eventualmente actualizar el estricto marco legal y los códigos de buenas prácticas que regulan la comunicación entre las compañías farmacéuticas y los profesionales sanitarios y público general. Las compañías se sienten ahora inseguras y son reacias a entablar un diálogo abierto con otros usuarios en el ámbito de las redes sociales por temor a ser acusadas de prácticas ilegales. Ello explica que algunas de ellas hasta ahora sólo hayan practicado el monólogo y que en sus sitios web no permitan hacer comentarios. Puede ocurrir que en un foro digital alguno de los participantes proporcione una información errónea acerca de un medicamento y que el fabricante sienta que no puede intervenir para hacer una aclaración por temor a ser sancionado.

Para acabarlo de complicar aún más, hace unas semanas ha aparecido Google SideWiki, una de las innovaciones que más controversia y polémica está generando en el sector. Esta herramienta permite abrir una barra lateral en cualquier página web y hacer los comentarios que uno desee, aunque la página no ofrezca esa posibilidad. Numerosas compañías farmacéuticas ya tienen en sus sitios web comentarios en esa barra lateral (para comprobarlo basta con instalar la barra de Google y utilizar como navegador Internet Explorer o Firefox) que esperan alguna respuesta. Entre las farmacéuticas cunde un cierto sentimiento de indefensión y hay hasta quien ha solicitado a Google que permita que el administrador de una página pueda bloquear o impedir el uso de SideWiki.




Cuestiones como las planteadas son las que hace ahora un par de meses motivaron a la FDA a lanzar una convocatoria y a organizar la celebración de una audiencia pública en Washington los próximos 12 y 13 de noviembre. La asistencia es libre para todas las partes interesadas, tales como consumidores, pacientes, personal sanitario, agencias de publicidad, proveedores de servicios y compañías farmacéuticas, entre otros. El regulador norteamericano demanda al público su opinión sobre una serie de cuestiones específicas: responsabilidad, cumplimiento de la normativa legal, corrección de informaciones erróneas, uso de enlaces, comunicación de efectos adversos. El proceso se prevé largo y tras la audiencia pública aún será posible enviar comentarios por escrito hasta finales de febrero de 2010. Se supone que posteriormente la FDA analizará toda la información y elaborará un borrador que se someterá de nuevo a consideración de las partes afectadas.

Para finalizar creo que a nadie se le escapa que el resultado final no sólo tendrá consecuencias para el sector farmacéutico norteamericano, sino también para el resto, pues indudablemente constituirá una referencia de primer nivel para otras agencias reguladoras nacionales e internacionales quienes podrán seguir procesos y adoptar criterios similares. De momento estaremos pendientes de lo que suceda esta semana en Washington.

Thursday, August 6, 2009

Primer tweetup sobre redes sociales en el sector sanitario europeo

Silja Chouquet y Andrew Spong, dos consultores expertos en redes sociales en el sector sanitario han tomado la iniciativa y han convocado a través de Twitter el primer encuentro (tweetup) con el fin de conocer un poco mejor cuál es la situación a nivel europeo. Todo aquel que pueda estar interesado en participar lo podrá hacer mañana viernes de 12 a 13 h GMT hora de Londres, o sea, de 14 a 15 h 13 a 14 h hora de Barcelona. El propósito es repetir esta experiencia todos los viernes a la misma hora.


Una de las motivaciones que ha impulsado a Silja y a Andrew a organizar este evento periódico es la falta de un foro a nivel europeo en el que debatir e intercambiar experiencias sobre redes sociales en el sector de la sanidad, a diferencia de lo que observamos en EE.UU. donde con frecuencia se organizan encuentros en Twitter, reuniones en directo y hasta barbacoas en un ambiente distendido que permite un mejor conocimiento mutuo.


Como en cualquier otro tweetup, se ha creado una etiqueta o hashtag específico que debemos añadir a cualquier post que hagamos con relación al evento. El hashtag escogido ha sido #hcsmeu, que se forma con las iniciales de ‘Heath Care and Social Media in Europe’.


Para la primera sesión se proponen tres temas:


  1. Se solicita a cada participante que comente el uso de redes sociales en la sanidad de su país de origen, enviando enlaces de sitios o artículos de interés.
  2. Se desea asimismo conocer cuáles son las principales diferencias entre el uso de redes sociales en Europa y en EE.UU.
  3. Por último, se juzga de interés conocer qué factor puede actuar como inductor clave en la adopción de redes sociales en el ámbito sanitario del país de origen del participante.


Aunque el enfoque de la reunión sea el espacio sanitario europeo, los colegas norteamericanos y de otras partes del mundo están también invitados a participar.


Y para no ser menos que los norteamericanos, Silja y Andrew nos invitan a asistir a un encuentro informal el próximo 25 de septiembre en Londres. Aunque el lugar aún no esta decidido, si lo deseáis podéis ir reservando ese fin de semana en vuestras agendas.


Información adicional:


Silja Chouquet: http://twitter.com/whydotpharma

Andrew Spong: http://twitter.com/andrewspong


Para seguir el debate puedes acceder a:

http://twitter.com/#search?q=%23hcsmeu



Monday, March 9, 2009

Las redes sociales llegan a la industria farmacéutica


Parte del éxito de la campaña que llevó a Barack Obama a la Casa Blanca se ha atribuido a un uso inteligente de las llamadas redes sociales. Este factor de éxito, ampliamente reconocido, parece haber servido de estímulo a sectores que hasta ahora no se habían decidido a utilizar estos nuevos canales digitales. Desde hace muy poco tiempo el uso de redes sociales comienza a extenderse también en la industria farmacéutica.

Compañías como AstraZéneca, Boehringer Ingelheim, Johnson & Johnson, Novartis o Pfizer, ya han empezado a experimentar en este campo, sobre todo con el uso de YouTube, de Facebook o de Twitter, la herramienta de microblogging más utilizada en la actualidad. La tecnología está dando más poder a los consumidores y mantenerse al margen resulta cada vez más una notable desventaja.

Johnson & Johnson lo pudo comprobar hace unos pocos meses al pasar por una desagradable experiencia. La compañía puso en marcha una campaña publicitaria de apoyo a su producto Motrin (ibuprofeno), dirigida a jóvenes madres. El anuncio proponía el uso del producto para tratar el dolor de espalda asociado a cargar bebés en portabebés. El mensaje fue contestado por un numeroso grupo de mamás con gran virulencia a través de Twitter, YouTube y numerosos blogs, y alcanzó una enorme popularidad, causando la retirada de la campaña y el cierre temporal del sitio web. J&J llegó incluso a emitir un comunicado pidiendo disculpas.

No obstante, cabe señalar que la experiencia de J&J tuvo también su lado positivo. El anuncio se emitió on line y en prensa, antes de lanzar su difusión en televisión. Así, la primera experiencia sirvió como banco de pruebas y la retirada temprana permitió el ahorro de buena parte de la inversión prevista para la campaña. Gracias a esta experiencia J&J aprendió, de este modo, la importancia de participar y gestionar la imagen y la comunicación en el ámbito de las redes sociales.

Hoy en día constituye un grave error obviar esta nueva variable. No se puede seguir viviendo de espaldas a lo que se comenta de nuestras marcas y de nuestras empresas en la red. Más aún, es preciso participar de forma activa en este diálogo con los públicos relevantes. Sobre todo cuando existen cada vez más herramientas para conocer qué es lo que se está diciendo sobre nosotros en cada momento. Blogpulse, Boardtracker, Co.mments.com, Google Alerts, Technorati, TweetScan o WhosTalkin, son algunas de ellas.

Mientras YouTube goza de una elevada popularidad entre los usuarios de Internet, la presencia activa de las compañías farmacéuticas es todavía incipiente. AstraZéneca y Sanofi-Aventis han empezado hace unos días a experimentar en este medio. Ambas han lanzado sendos canales en los que incluyen testimonios de pacientes e información. El canal de Sanofi-Aventis va orientado a pacientes diabéticos y por el momento no permite la conversación bidireccional. Por su parte, el sitio de AstraZéneca se dirige a asmáticos y sirve de apoyo a su marca Symbicort (budesonida/formoterol). Los pacientes pueden elaborar sus propios vídeos y enviarlos a AstraZéneca para su publicación.

En el caso de Facebook, una de las redes sociales que goza de mayor popularidad, se pueden encontrar diversas iniciativas en nuestro sector encaminadas por ejemplo a promover el conocimiento de una determinada patología (es el caso del trastorno de déficit de atención e hiperactividad, patrocinado por McNeil Pediatrics) o la adherencia a tratamientos (como en el caso de Zometa, de Novartis). Tanto Novartis como Sanofi-Aventis mantienen en Facebook sendos sitios oficiales a los que se han adherido ya más de un millar de miembros en cada uno.

Otras grandes del sector como AstraZéneca, GSK, J&J, Lilly o Pfizer también se hallan representadas en Facebook, aunque muestran un nivel de actividad más modesto. Este tipo de iniciativas encuentra también su utilidad a la hora de fomentar la cohesión interna de los empleados, así como en la promoción de proyectos empresariales que desean atraer talento.

Tras ver estos movimientos, resulta estimulante comprobar que numerosas compañías se han adentrado ya en el mundo de las redes sociales, aunque se nota que en la mayoría de los casos se encuentran todavía en una fase experimental.

Monday, January 26, 2009

Despidos masivos de visitadores médicos

Pfizer planea despedir a 2.400 delegados de ventas en EE.UU., un tercio de los que trabajan en el primer mercado farmacéutico mundial. Esta es la noticia que difundió Bloomberg hace unos días, quien citaba como fuente de la información a una persona relacionada con las deliberaciones internas. Según la agencia de noticias norteamericana, el consejero delegado de Pfizer podría confirmar y dar detalles del plan de ajuste en una anunciada conferencia con inversores para el martes de esta semana.

En 2006 Pfizer ya redujo un 20 por ciento su red comercial. Otras farmacéuticas del ‘top ten’ mundial han llevado a cabo recortes similares. Resulta por tanto comprensible el pánico que cunde entre los visitadores y el desasosiego de sentirse permanentemente con la espada de Damocles sobre la cabeza, pensando en si ellos serán los próximos. ‘¿Quién se ha llevado mi queso?’, se preguntará más de uno, o ‘¿quién se lo va a llevar?’. Lo cierto es que no hay un único culpable. Son varios factores los que concurren y los que llevan a las compañías a una medida de reducción masiva de los equipos comerciales.

Desde hace algunos años, el progresivo vencimiento de las patentes y la falta productos sustitutivos que compensen las facturaciones perdidas están impidiendo mantener los ritmos de crecimiento de hace tan sólo una década. A ello contribuyen además las presiones que imponen gobiernos y aseguradoras para reducir la factura farmacéutica. En los roles de los decisores sanitarios ha habido una notable evolución cualitativa y cuantitativa. Y el factor económico ha adquirido una preponderancia muy elevada.

Por otra parte, los tratamientos son cada vez más específicos, menos orientados a aliviar síntomas y corregir desequilibrios y más dirigidos a actuar sobre las causas que originan las enfermedades. El número de dianas farmacológicas no para de crecer y de unos pocos cientos se pasará en pocos años a varios miles de ellas. La emergencia de la medicina personalizada apunta también en esta dirección. En definitiva, podemos convenir en que la era de los blockbusters se ha terminado.

Parafraseando a Obama en su reciente discurso de toma de posesión, se puede afirmar con rotundidad que ‘el sector farmacéutico ha cambiado y debemos cambiar con él’. La época de los blockbusters en la que varios representantes de una compañía farmacéutica visitaban a un mismo médico generalista (las conocidas ‘redes espejo’) ha pasado a la historia. Cada vez más el enfoque de las compañías se centra en productos cuya comercialización va orientada a los especialistas (cáncer, alzheimer, esclerosis múltiple, etc.) y que requieren de menos delegados comerciales.

En otro ámbito, qué duda cabe que la forma de comunicar y de llegar a los diferentes públicos objetivo está experimentando también una evolución muy rápida. En general, el uso de los medios digitales, que en determinados estratos sociales ya son los más utilizados por la población, llegando a superar a la televisión y, en particular, la utilización (aunque aún incipiente en el sector) de las redes sociales (Facebook, MySpace, YouTube, etc.) está obligando a las compañías a replantearse y a modificar sus estrategias de comunicación, en las que las redes de ventas, aun siendo todavía muy importantes, pierden parte de su peso específico.

En definitiva, los factores y las tendencias expuestos van a continuar ejerciendo su influencia en el sector, en algunos casos incluso de forma más intensa, sobre todo si además concurren procesos de integración, por lo que cabe prever que en el futuro sigamos recibiendo nuevas noticias de ajustes de personal.