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Wednesday, April 20, 2011

Cuatro de cada cinco prescripciones en EE.UU. son de genéricos


Los genéricos han sido los medicamentos más prescritos por los médicos norteamericanos en 2010. Así lo pone de manifiesto el informe de IMS publicado hoy. Estos productos han supuesto el 78 por ciento de todas las prescripciones (era un 63 por ciento en 2006).  Por primera vez entre los diez medicamentos más recetados en EE.UU. por número de unidades no aparece una sola marca.

Si seguimos recorriendo la lista hacia abajo, hasta la posición 25 aparecen tres marcas: Lipitor (atorvastatina DCI) de Pfizer, Plavix (clopidogrel DCI) de Bristol-Myers Squibb y Singulair (montelukast DCI) de Merck & Co. En los tres casos el vencimiento de la patente de comercialización se encuentra próximo, por lo que previsiblemente en el próximo informe tendremos que bajar mucho en el listado para hallar estos productos, ya que la competencia de genéricos acostumbra a restar en sólo seis meses un 80 por ciento de las recetas.

El primer lugar en la lista lo ocupa el genérico de Vicodin (analgésico), una combinación de hidrocodona y paracetamol. Aunque Vicodin no se halla comercializado en España, a más de uno le puede sonar el nombre al haber sido objeto de abuso por parte del Dr. House.

En total se han comercializado 16 nuevas entidades químicas, diez de las cuales actúan por un nuevo mecanismo de acción. Asimismo se han introducido cinco medicamentos huérfanos, que ofrecen una alternativa terapéutica a enfermedades de muy baja prevalencia.

Por clases terapéuticas, los productos para el cáncer encabezan la lista, seguidos de los productos para el aparato respiratorio, reguladores de lípidos, antidiabéticos y antipsicóticos. Las cinco clases suponen aproximadamente un tercio del gasto farmacéutico total, que ha alcanzado en 2010 los 307.000 millones de dólares. En total, la factura farmacéutica creció un 2,3 por ciento.

Wednesday, February 16, 2011

Sanofi compra Genzyme


Parece que por fin se consuma la compra de Genzyme por parte de Sanofi-Aventis. Precisamente cuando acaba de vencer el plazo de la última oferta de la compañía gala. Hoy miércoles la biotecnológica de Cambridge (Massachusetts) presenta sus resultados trimestrales y se espera que se haga público el anuncio oficial.

Han sido nueve meses de tira y afloja entre las dos compañías, tras los que los accionistas de la biotecnológica norteamericana recibirán 74 dólares por acción (cinco más que la oferta inicial de Sanofi) y una cantidad adicional cuyo pago va ligado al cumplimiento de ciertos objetivos, una práctica cada vez más frecuente en este tipo de operaciones.

En total Sanofi pagará en torno a 19.200 millones de dólares en efectivo más un extra por alcanzar ciertas metas en la comercialización de alemtuzumab para tratar la esclerosis múltiple. Genzyme comercializa actualmente alemtuzumab en EE.UU. y Canadá bajo la marca Campath para tratar la leucemia linfocítica crónica en pacientes que han sido tratados con agentes alquilantes o en los que ha fallado la terapia con fludarabina.

Con la compra de Genzyme el grupo francés se sitúa en una posición ventajosa en enfermedades raras (como las enfermedades de Gaucher y de Fabry) y cubre parte de la brecha que resulta del vencimiento de las patentes de algunos de sus productos más importantes, como Plavix. Los inversores han recibido con júbilo la operación y los títulos de ambas compañías se han revalorizado. 

Foto: Reuters/Newscom

Monday, December 21, 2009

El año de las megafusiones y las redes sociales

Con el año a punto de concluir es buen momento para hacer una revisión y poner de manifiesto los hechos más destacables, constatando las tendencias y los retos que caracterizan en estos momentos a la industria farmacéutica global. Para la industria innovadora uno de estos retos lo constituye sin duda el precipicio de las patentes, sobre cuyo borde se encuentran ya algunas de ellas. Y en España incluso un poco más adelante, pues los dos productos de mayor facturación a nivel mundial, Lipitor (atorvastatina) y Plavix (clopidogrel) ya han comenzado a sufrir en este país la competencia de genéricos.

Compañías como Pfizer (el fabricante de Lipitor) o Merck (a quien le vence la patente de Singulair) optaron por adquirir respectivamente a Wyeth y Schering Plough, operaciones que se anunciaron durante el primer trimestre y que buscan sobre todo paliar las pérdidas de facturación y de beneficio previstas como consecuencia de los vencimientos de patentes. Estas dos megafusiones junto con la oferta hostil de adquisición que Roche lanzó a Genentech fueron los hechos que acapararon la atención informativa durante el primer trimestre del año.

En el lado opuesto a Pfizer y Merck se sitúan compañías como AstraZéneca, GlaxoSmithKline o Sanofi-Aventis, cuyos consejeros delegados han manifestado en diversas ocasiones por activa y por pasiva su rechazo a tomar parte en grandes operaciones, prefiriendo ser más selectivos y asociarse o adquirir compañías más pequeñas, que tengan encaje en las estrategias de diversificación que desarrollan. Éstas incluyen ámbitos competitivos tan variados como vacunas, productos biológicos, mercados emergentes, genéricos o enfermedades raras. Las grandes farmacéuticas innovadoras demuestran de este modo haber superado algunos de los prejuicios de los que hicieron gala en el pasado.

Una consecuencia importante de las fusiones es la reducción de puestos de trabajo, ya sea en plantas de fabricación, laboratorios de investigación o redes de ventas. Precisamente este año se ha destacado también por haber batido todos los registros de despidos de visitadores médicos. Para las dos primeras operaciones comentadas se prevé una reducción del 15 por ciento de la plantilla total. Lo que en el caso de Pfizer dará lugar a un recorte de 19.500 puestos, a pesar de que en 2007 se eliminaron 10.000. Roche y Genentech aún no han concretado la reducción que aplicarán y muy probablemente se anunciará en 2010.

Éste ha sido un año muy especial para EE.UU., el principal mercado farmacéutico mundial, donde la actualidad ha venido marcada por la nueva administración, que ha nombrado nuevos responsables de la Sanidad y de la FDA. Una de las metas que el presidente Obama se marcó para la primera parte de su legislatura fue la de acometer la reforma del sistema sanitario. Con relación a la industria, en junio se hizo público cuál será su contribución en la reforma, que se concretó en un descuento de 80.000 millones de dólares distribuidos a lo largo de la próxima década. Esta rebaja se aplicará a los medicamentos financiados a través de los programas gubernamentales de provisión sanitaria, como Medicare. Por ahora, el gobierno ha dejado al margen la posibilidad de reimportar medicamentos de Canadá o de negociar directamente los precios con los fabricantes.

Por último, el 2009 ha sido el año del descubrimiento de las redes sociales por parte de las compañías farmacéuticas. Aunque algunas de ellas se resisten aún a poner un pie en el agua, otras en cambio han empezado a experimentar y a sacar provecho del uso de estas nuevas herramientas digitales. Y como muestra un botón: hace un año tan sólo Boehringer Ingelheim y Novartis tenían cuenta activa en Twitter. Actualmente la gran mayoría de las grandes compañías mantiene una o más cuentas activas. Con el fin de regular el uso de redes sociales la FDA convocó el pasado mes de noviembre una audiencia pública, tras la que abrió un período que finalizará a finales de febrero, durante el cual se le pueden enviar comentarios. Es de prever que las normas que surjan como resultado de todo el proceso influyan y estimulen a la EMEA a adoptar sus propias políticas en este ámbito.

Monday, December 7, 2009

Sanofi construye su puente hacia el futuro

Chris Viehbacher, consejero delegado de Sanofi-Aventis, cumple ahora un año al frente de la compañía. Un periodo que debe valorarse positivamente si lo juzgamos por el 50 por ciento de crecimiento de la cotización de la acción, desde los 26 hasta cerca de los 40 dólares. Lo que seguramente es reflejo de la confianza en la nueva dirección y supone un espaldarazo a las medidas adoptadas por ésta para hacer frente a los retos que tiene por delante.

Más de un 40 por ciento de la facturación de Sanofi prevista para el 2009 proviene de productos cuya patente está próxima a vencer, incluyendo algunos de sus productos más importantes: Plavix, Clexane/Lovenox y Eloxatin. En España, los primeros genéricos de Plavix ya están llegando a las farmacias. Sanofi ha calculado que aun en el peor de los escenarios será capaz de mantener en 2013 los 37.000 millones de dólares que facturó en 2008, superando de este modo el denominado precipicio de las patentes. No obstante, Viehbacher ha reconocido que para mantener el mismo beneficio será preciso continuar con el programa que pretende recortar de los gastos actuales unos 2.000 millones de euros.

Para compensar la caída de la facturación a consecuencia de la competencia de genéricos la compañía confía en productos como el antidiabético Lantus (un análogo de insulina) o el antiarrítmico Multaq, aprobado por la FDA el pasado mes de junio. Asimismo, Sanofi posee en investigación una importante cartera de productos contra el cáncer, de los cuáles una docena son nuevas entidades moleculares. Es la compañía líder mundial en vacunas, con un 22 por ciento de participación a nivel mundial y un 40 por ciento de participación en la vacuna de la gripe estacional. Las vacunas le aportan un 10 por ciento de los ingresos totales.

En una reciente entrevista en CNBC, Viehbacher manifestó que "la industria farmacéutica innovadora no siempre es capaz de tener a punto un nuevo medicamento que sustituya al que pierde la patente". Igualmente, añadió que "de lo que se trata no es de rellenar el precipicio, sino de transformar la estructura de ventas de forma que tengamos diferentes negocios con distintas barreras de entrada, no sólo las patentes". Y citó como ejemplo el negocio de las vacunas, "una actividad tan intensiva en capital que sólo unas pocas compañías las pueden producir".

Vacunas, mercados emergentes, OTC, diabetes y nuevos productos constituyen las cinco plataformas de crecimiento que Sanofi ha identificado para los próximos cinco años. Al igual que otras grandes farmacéuticas, apuesta por la diversificación. Hace unos días Bill Weldon, consejero delegado de J&J mostraba en una entrevista en Financial Times su regocijo por encontrarse dirigiendo "la madre de todas las compañías diversificadas del sector salud". Y recordando la ley del péndulo, añadió: "Durante años se nos criticó [por ser tan diversificados] y ahora nos alaban". Weldon reveló al periodista de FT que Jeff Kindler, consejero delegado de Pfizer, le había confesado su arrepentimiento por haberles vendido el negocio de productos sin receta.

Viehbacher se muestra convencido de que sólo el desarrollo orgánico que esperan generar (hasta doblar la facturación) a través de las cinco plataformas citadas será suficiente para compensar las pérdidas de patentes que tendrán lugar durante el próximo quinquenio. Sin considerar las adquisiciones que se puedan producir. En este sentido la compañía trata de aprovechar el flujo de caja generado (6.000 millones de dólares en el tercer trimestre de 2009) para invertir en adquisiciones que encajen con facilidad en sus plataformas y aceleren el crecimiento. Y a juzgar por el ascenso continuado del valor de la acción, los inversores parecen bendecir esta estrategia.

Monday, February 16, 2009

¿Una nueva ola de consolidación en 2009?


Cada vez tenemos más indicios que nos llevan a creer que 2009 puede acabar siendo un año fructífero en procesos de compraventa en el sector. El reciente acuerdo de Pfizer y Wyeth, que podría llegar a ser el tercero más importante de la industria, y la nueva oferta de Roche para hacerse con la totalidad de Genentech, parecen haber alimentado las especulaciones que aseguran que nos encontramos en el inicio de una nueva ola de consolidación en el sector. En fechas recientes ha aumentado sobremanera el volumen de información que nos indica que nuevas operaciones se estarían fraguando.

Según informó hace unos días el Financial Times, Sanofi-Aventis estaría en la actualidad en conversaciones con algún banco de inversión con el fin de obtener 25.000 millones de dólares en efectivo con los que financiar operaciones de compra. La pérdida de patentes obliga a la cuarta compañía del escalafón mundial a realizar alguna adquisición en 2009 si no desea perder posiciones. La compañía ha reportado durante cuatro trimestres seguidos una disminución de sus ventas.

En diversas ocasiones se ha señalado a Bristol-Myers Squibb (BMS), con quien comercializa Plavix, como posible presa del grupo francés. Precisamente, hace algunas jornadas las acciones de BMS se han revalorizado como consecuencia de volver a circular con fuerza esta idea. No en vano, BMS cuenta en estos momentos con 10.000 millones de dólares en efectivo y un pipeline digno de consideración.

No obstante algunos analistas juzgan más probable la adquisición de una compañía de tamaño mediano, que una megafusión. Unas declaraciones recientes de Chris Viehbacher, su consejero delegado, parecen apoyar esta línea. Viebacher, quien lleva poco tiempo en el cargo y parece tener ganas de empezar pronto a dejar su huella, ha dejado abiertas la posibilidades de acuerdo en todas las áreas de negocio: biotecnología, genéricos, OTC, vacunas,…

En biotecnología se han citado a veces Amgen y Biogen Idec como posibles objetivos de la francesa. En genéricos se menciona últimamente Actavis y Ratiopharm, ambas en proceso de venta en la actualidad, a las que hace recientemente se ha sumado la india Piramal. En vacunas se nombra estos días a la belga Crucell, que posee una más que interesante cartera de productos, lo que la hace además estar en el punto de mira de Merck & Co, Novartis y GlaxoSmithKline (GSK). Andrew Witty, consejero delegado de esta última, apoya también adquisiciones más pequeñas y enfocadas a determinados nichos de mercado.

En cambio, el de Merck & Co es de los que ha dejado bien clara su posición al afirmar que no cree que “ningún consejero delegado puede en el entorno actual descartar ninguna transacción” y que él está contemplando “todo el espectro” posible de acuerdos. Sin duda, la pérdida de patente de Fosamax y el próximo vencimiento de Singulair, así como los reveses sufridos con Taranabant y Cordaptive constituyen serios argumentos para apoyar este punto de vista.

Daniel Vasella, consejero delegado de Novartis, no ve necesaria la megafusión y llega incluso a preguntarse sobre la relevancia del acuerdo Pfizer-Wyeth. Por su parte los máximos ejecutivos de compañías como AstraZéneca o Eli Lilly también se muestran menos interesados en grandes operaciones, por encontrarse actualmente ellas mismas en proceso de integrar adquisiciones recientes (MedImmune, ImClone).

Así pues, mientras algunos consejeros delegados barajan todas las posibilidades, otros restringen su interés a operaciones de menor dimensión. ¿Quién tiene el enfoque más acertado? Pues probablemente todos ellos, ya que como afirmaba Ortega y Gasset, ‘yo soy yo y mi circunstancias’, es decir, que todo ‘depende del cristal con que se mira’, de la situación en la que se encuentra cada compañía. En cualquier caso, en lo que todos parecen coincidir es en la necesidad de comprar. Y pronto.

Foto de Stinkie Pinkie vía Flickr

Wednesday, January 7, 2009

El futuro de Ratiopharm en el aire



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Adolf Merckle se ha suicidado. La noticia se propaga por la red como la pólvora y está ya en todos los medios. El multimillonario alemán dueño del holding de empresas que incluye al distribuidor Phoenix y al fabricante de genéricos Ratiopharm no ha podido sobrellevar el derrumbe de su imperio familiar, un conglomerado de más de un centenar de empresas que emplea a más de cien mil personas.
El pasado 30 de diciembre Financial Times informaba de que los bancos le habían concedido un crédito de 400 millones de euros durante tres meses. Durante este tiempo debían acordar un plan de reestructuración de la deuda del holding, que ascendía a 5.000 millones de euros a finales de 2008. Los bancos le exigían a Merckle avalar el acuerdo con parte de sus activos.
Contaba Financial Times que al parecer Merckle cedería Ratiopharm a los bancos como preludio a la venta de esta compañía, aunque ahora es casi seguro que será necesario además vender otros activos. Ratiopharm ostenta en la actualidad el liderazgo en la fabricación de genéricos en Europa, según informa su propio sitio web, y facturó unos 1.800 millones de euros en 2007.
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Entre los posibles compradores de Ratiopharm los analistas citan a Teva, la líder mundial en genéricos, y a Sanofi-Aventis, quien mantiene en la actualidad una disputa legal con Ratiopharm en relación a la comercialización en Alemania del genérico de Plavix (clopidogrel), su producto más importante en facturación. Por parte de las compañías innovadoras se constata un creciente interés por competir en el mercado de genéricos.

Actualización: Comunicado de prensa sobre la venta de Ratiopharm

Monday, October 6, 2008

La FDA a Lilly: ‘Vuelva usted mañana’


El consejero delegado de Lilly, John Lechleiter, debe sentirse estos días como monsieur Sans-délai, el desconcertado y atribulado, protagonista de 'Vuelva usted mañana', el famoso artículo de Larra, que parece mantener su vigencia después de tantos años. Y, aunque más por prudencia que por pereza, eso es lo que la FDA ha venido a decirle a Lilly por segunda vez en tres meses: ‘Vuelva usted mañana’. El regulador norteamericano ha decidido retrasar de nuevo la aprobación de Effient (prasugrel DCI), el anticoagulante que desarrollan conjuntamente Daiichi Sankyo y Eli Lilly.

Para la compañía norteamericana este producto es clave, pues confía en que le ayudará a salvar el precipicio al que se aproxima vertiginosamente. Para Lilly supone un reto enorme el cubrir esta brecha. Durante los próximos cinco años vencen las patentes de tres de sus productos más importantes. En 2011 la de Zyprexa y en 2014 las de Cymbalta y Evista. En la actualidad estos tres productos aportan a la compañía alrededor de un 40 por ciento de su facturación. Lilly se encuentra en una situación muy similar a la de otras grandes farmacéuticas, y comparte con ellas el afán por encontrar cuanto antes productos alternativos.

Pero precisamente el año del estreno de Lechleiter como sustituto de Sidney Taurel no está resultando verdaderamente afortunado. El pasado mes de marzo pasado, pocos meses después de que Pfizer y Novo Nordisk arrojasen la toalla con sus insulinas inhaladas, Lilly hizo lo propio con el proyecto que desarrollaba con Alkermes. El antidiabético Byetta se enfrenta también a importantes retos. Este producto, que se aplica en inyección, tiene que convencer que es superior a Januvia (Merck & Co.), el antidiabético oral con el que compite y se compara. Además hace unas semanas la actual obsesión de la FDA por evitar eventuales acusaciones futuras hizo llegar a Lilly una misiva de advertencia por la posible (aunque muy remota) asociación de Byetta con seis casos de pancreatitis severa.

El retraso en la aprobación de Effient supone para Lilly un nuevo jarro de agua fría con el que seguramente no contaba. Así se comprende los anuncios que he podido ver en fechas recientes comunicando la próxima comercialización del producto. Uno de ellos una inserción a toda página en la edición impresa de la revista Journal of the American Medical Association y el otro un banner en la edición online de The New England Journal of Medicine.

La inmensa mayoría de analistas del sector esperan que finalmente la FDA apruebe la comercialización de Effient, aunque existen serias dudas en cuanto a las indicaciones y a las restricciones que se incluirán en la ficha del producto. Effient se ha comparado en estudios clínicos con Plavix, el segundo producto a escala mundial en términos de facturación. Aunque con Effient se presentaron menos casos de problemas cardiovasculares que con Plavix, se ha constatado una mayor incidencia de hemorragia severa. No obstante, en términos globales la mortalidad ha sido similar con ambos fármacos.

Que la FDA no haya solicitado información adicional permite ver el vaso medio lleno y refuerza la creencia de que el producto será finalmente aprobado, aunque muy probablemente con ciertas limitaciones a su uso (en los pacientes en los que el riesgo de hemorragia es mayor). Posteriormente, con la información que se obtenga del estudio de 10.000 pacientes actualmente en curso, se revisará la ficha técnica. Como Larra en su artículo, podemos concluir: 'Da gracias (Lilly) a que llegó por fin este mañana, que no es del todo malo; pero ¡ay de aquel mañana que no ha de llegar jamás!'.

Monday, May 19, 2008

La reorganización de BMS aviva las especulaciones


En estos tiempos que nos ha tocado vivir, en los que la única certeza futura es la incertidumbre y en los que lo único que cuenta es la confianza en quienes toman las decisiones, es donde los analistas hallan su razón de ser. Ellos son ahora los protagonistas, los que manejan nuestras expectativas a diario con sus continuas especulaciones. Los del sector farmacéutico son especialmente hábiles y logran casi a diario mantener nuestra atención en vilo, moviendo el foco de la actualidad de un punto a otro. En esta ocasión le ha tocado el turno a Bristol-Myers Squibb (BMS).

Esta compañía norteamericana ha anunciado recientemente el acuerdo por el que vende Convatec, su negocio de productos para el cuidado de heridas y productos de ostomía. Dos compañías de capital privado, una americana y otra europea, han aceptado pagar por esta unidad 4.100 millones de dólares. Este movimiento se enmarca en una sucesión de operaciones que son las que han motivado las especulaciones de los analistas.

Ya el pasado mes de enero BMS se desprendió de su unidad de imagen médica. Y la pasada semana comunicó que planea sacar a bolsa una parte (entre un 10 y un 20 por ciento) de Mead Johnson, su unidad de nutrición infantil. Al parecer, mediante este plan de venta de activos de menor rentabilidad la compañía neoyorquina pretende obtener efectivo para invertirlo en adquisiciones que le permitan reforzar el negocio biofarmacéutico y que le aporten un mayor retorno.

El bautizado como ‘precipicio de las patentes’ (patent cliff) está ya a la vuelta de la esquina y son una excepción las compañías de las llamadas innovadoras que se encuentran a salvo de sus efectos. BMS, que actualmente es una de las grandes farmacéuticas más prósperas, es de las que previsiblemente no se librará de sufrir las consecuencias, debido sobre todo a su anticoagulante Plavix (clopidogrel DCI), el segundo producto más vendido a nivel mundial. Por ello necesita que al menos los últimos productos introducidos y los próximos a comercializar le aporten ingresos crecientes con rapidez.

En la actualidad, los resultados del primer trimestre arrojan unas cifras espectaculares. Los ingresos que proceden de las operaciones ordinarias han crecido un 20 por ciento. La venta anual móvil de Plavix crece un 39 por ciento, fruto de la recuperación de los ingresos tras la lucha con la canadiense Apotex, que no pudo mantener en el mercado una versión genérica del anticoagulante. Ahora la amenaza del genérico llega también a Europa, de la mano de un laboratorio suizo (Schweizerhall). En el futuro inmediato BMS confía en las buenas perspectivas de Sprycel e Ixempra, dos anticancerígenos que parecen muy prometedores, y a mitad de año espera poder solicitar a la FDA el registro del antidiabético saxagliptina, un competidor de Januvia, de Merck & Co.

Los 5.000 o 6.000 millones de dólares que BMS puede llegar a reunir con la venta de activos los puede emplear en la financiación de la compra de pequeñas farmacéuticas que le ayuden a revitalizar y a diversificar su pipeline actual. En su proceso de reorganización el pasado diciembre comunicó que recortaría 4.300 empleos, el 10 por ciento de su plantilla, esperando alcanzar en 2010 ahorros por valor de unos 1.500 millones de dólares anuales.

Por otra parte, es indudable que la mejora esperada de la rentabilidad y el efectivo procedente de sus desinversiones hacen a la compañía más atractiva para una eventual adquisición. En anteriores ocasiones ya hemos especulado sobre el sentido de una posible fusión con Sanofi o sobre la posibilidad de una OPA por parte de Pfizer, GlaxoSmithKline, AstraZeneca o Novartis. No obstante, James Cornelius, su presidente y consejero delegado, tiene una gran confianza en el futuro de la compañía y, como prueba de ello, acaba de invertir la módica cantidad de 2,3 millones de dólares en adquirir un paquete de 100.000 títulos de BMS. En la misma línea, Fred Hassan, su homólogo en Schering-Plough, también invirtió no hace mucho un par de millones de dólares en comprar 110.000 acciones de su compañía. Eso sí que es comprometerse y lo demás son zarandajas.