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Tuesday, December 24, 2013

Acontecimientos destacados en el sector farmacéutico en 2013

Fusiones y adquisiciones


Comenzando por las operaciones de integración, aunque este año no ha habido megafusiones, sí se han producido algunas adquisiciones dignas de mención. A finales de agosto se hizo pública la compra de Onyx por Amgen, por 10.400 millones de dólares. De este modo, la mayor biotecnológica del mercado se hizo con Kyprolis (carfilzomib), un prometedor producto para el tratamiento del mieloma múltiple. Asimismo Amgen consiguió incorporar a su cartera Nexavar (sorafenib) y Stivarga (regorafenib), dos productos oncológicos que habían sido licenciados a Bayer.

En un post anterior dábamos cuenta de los esfuerzos de Pascal Soriot, el nuevo CEO de AstraZeneca, por enderezar el rumbo de la compañía mediante licencias, acuerdos de colaboración y adquisiones que le permitieran reforzar el pipeline y pontenciar el crecimiento y destacábamos las adquisiciones de Omthera (especialista en cardiovascular), Pearl (especialista en respiratorio) y Amplimmune (especialista en oncología).

En junio, Johnson & Johnson protagonizó otra de las operaciones de integración al adquirir por un monto total de 1.000 millones de dólares (650 desembolsados inicialmente y 350 ligados a hitos) Aragon Pharmaceuticals, una compañía especializa en fármacos para cánceres sensibles a hormonas. J& J reforzaba así su liderazgo en el desarrollo de medicamentos para tratar el cáncer de próstata.

Biosimilares


Este año ha sido testigo de un gran avance en la carrera por comercializar biosimilares de anticuerpos monoclonales, cuando la Comisión Europea dio su aprobación a Hospira y Celltrion (el socio licenciante) para comercializar Inflectra (infliximab), el primer anticuerpo monoclonal biosimilar en la región. Además Inflectra obtuvo la aprobación para el tratamiento de la artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica y psoriasis, las mismas indicaciones que tiene Remicade, el producto de referencia.

El uso de biosimilares de anticuerpos monoclonales podría suponer un ahorro para los sistemas sanitarios europeos de 20.400 millones de euros hasta 2020. En parte dependerá de la velocidad de adopción por parte de los prescriptores. En la actualidad hay dudas sobre si los médicos incorporarán con rapidez este tipo de productos a su vademécum.

Entre quienes ven amenazado su negocio con la aparición de biosimilares, Roche está teniendo un notable éxito en proteger su franquicia. Por un lado en 2012 consiguió proteger su posición en cáncer de mama positivo para HER2 con la aprobación y lanzamiento de Perjecta (pertuzumab) y posteriormente reforzando aún más su posición con la aprobación hace unas semanas de Kadcyla (T-DM1). Asimismo la FDA ha aprobado recientemente la comercialización de Gazyva (obinutuzumab), el sucesor de Rituxan, y espera ahora recibir la autorización de las autoridades europeas.

Investigación y Desarrollo


En el terreno de la I+D, la inmunoterapia del cáncer fue la protagonista indiscutible de la pasada reunión anual de ASCO y los editores de Science la han elegido como revelación del año. Parece que los esfuerzos de los investigadores a lo largo de pasadas décadas empiezan a dar sus frutos y están conformando un nuevo paradigma en el tratamiento del cáncer.

Dos son la técnicas que se están desarrollando. Una de ellas consiste en la modificación genética en el laboratorio de células T del paciente con el fin de potenciar su capacidad para atacar al cáncer y volverlas a introducir en el organismo. La otra técnica emplea anticuerpos PD-1/PD-L1 para neutralizar los receptores PD-1, desactivando así un freno que impide que el sistema inmune ataque a las células cancerosas. Este es el caso de lambrolizumab (Merck & Co) o de nivolumab (BMS).

Algunas de las más importantes innovaciones han venido de la mano de grandes biotecnológicas. Así, la pasada primavera la FDA concedió a Biogen Idec la aprobación de Tecfidera (dimetil fumarato o DMF), un nuevo fármaco que se administra por vía ora para el tratamiento de la esclerosis múltiple. Este medicamento viene a competir con Aubagio (teriflunomide), que fue aprobado en 2012, y Gilenya (fingolimod) aprobado en 2010, administrados también por vía oral.

Por su parte, Gilead ha obtenido de la FDA la aprobación de Sovaldi (sofosbuvir), un inhibidor de la polimerasa análogo de nucleótido que se administra una vez al día por vía oral para el tratamiento de la infección por hepatitis C crónica como componente de un tratamiento antiviral combinado.

La FDA reconoció que Sovaldi ofrecía importantes avances en el tratamiento con respecto a otras opciones disponibles y le otorgó por ello prioridad en la evaluación.

Genéricos y pérdida de empleos


Durante 2013 los medicamentos genéricos han seguido presionando a la baja el gasto farmacéutico, una tendencia que dura ya más de una década y que ha determinado el recorte de miles de puestos de trabajo en la industria.

Según la consultora de recursos humanos Challenger, Gray & Christmas, entre enero y noviembre de este año se han perdido 21.234 empleos.

Mercados emergentes


Los recortes en los precios y la erosión causada por la competencia de los genéricos se ha dejado sentir también en los mercados emergentes, entre los que destaca China, que han mostrado este año signos de desaceleración. Por ello los inversores han adoptado ahora una actitud de mayor prudencia.

En julio empleados de GlaxoSmithkline fueron acusados en China de sobornar a médicos para conseguir un mayor uso de sus medicamentos en los hospitales. Otras compañías farmacéuticas fueron investigadas por las autoridades chinas y sancionadas por malas prácticas. Estas acciones forman parte de la campaña emprendida por la nueva cúpula china, encabezada por el propio presidente Xi Jinping, para luchar contra la corrupción y el despilfarro en la Administración.

Transparencia y ensayos clínicos


Por último, el debate sobre la transparencia en el uso y el acceso a la información de los ensayos clínicos ha adquirido una especial relevancia este año (ver aquí y aquí). En julio, las patronales americana (PhRMA) y europea (EFPIA) emitieron conjuntamente un documento que recoge sus directrices sobre esta cuestión. Aunque la industria ha ido dando pasos en el sentido de aumentar la transparencia, todavía son muchos los que consideran que no son suficientes. Tras recibir más de 1.100 comentarios, el consejo de administración de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) debatirá el próximo mes de marzo su política de transparencia, cuya publicación se esperaba para el 30 de noviembre y su entrada en vigor el próximo 1 de enero.

Este mismo mes Pfizer ha anunciado la puesta en marcha de un sitio web que ofrece a investigadores cualificados un formulario y un procedimiento para que puedan solicitar a partir del 1 de enero el acceso a datos de pacientes anónimos de los ensayos clínicos patrocinados por la compañía sobre productos / indicaciones aprobados (o discontinuados) completados y publicados en clinicaltrials.gov durante los últimos 24 meses.

Recientemente la FDA se propuso dar más transparencia a las solicitudes de aprobación de productos, por lo que decidió abrir hasta el 31 de octubre la página para recoger comentarios por vía electrónica. Próximamente veremos cuál es el próximo paso de la agencia norteamericana.

Tuesday, January 15, 2013

Los pipelines de las farmacéuticas nos hablan

Cuenta LaMattina en su último artículo (ver Forbes) que cuando los analistas revisan el futuro de una compañía farmacéutica, habitualmente suelen fijarse en qué productos de su pipeline se hallan en la fase 3 de investigación, por ser los que tienen mayores posibilidades de alcanzar el mercado. No obstante LaMattina aconseja revisar también los productos en fase 1 y en fase 2, por revelarnos mucho sobre las prioridades, la estrategia e incluso los retos culturales de una compañía.

Señala el autor la facilidad hoy en día para acceder a esa información y destaca la transparencia de GSK, Sanofi y AstraZeneca, pues en la información que proporcionan citan cada uno de los compuestos, con su número, mecanismo de acción y dolencia para la que está siendo estudiado, e incluso en el caso de AstraZeneca la fecha en la que entró en la fase de investigación. En cambio, otras como BMS, Pfizer, Merck o Lilly se reservan de forma total o parcial algunas de esas informaciones. Pero es Johnson & Johnson la que se lleva el trofeo a la compañía menos transparente en relación a la información que publica en Internet sobre su pipeline.

LaMattina pone de relieve aspectos a considerar, como la dedicación y esfuerzo por áreas terapéuticas, el tamaño y extensión del pipeline (muy destacado en el caso de GSK), la orientación hacia productos biológicos frente a pequeñas moléculas o las prioridades en función de los cambios acontecidos en la cartera de productos en I+D en periodos recientes.

Para quien quiera realizar sus propias observaciones, a continuación facilitamos el acceso al pipeline de cada una de las siguientes compañías:

AbbVie
Amgen
Astellas
AstraZeneca
Bayer
BMS
Boehringer Ingelheim
Daiichi Sankyo
Eisai
Eli Lilly
Genentech
GlaxoSmithKline
Johnson & Johnson
Merck & Co
Merck Serono
Novartis
Novo Nordisk
Pfizer
Roche
Sanofi
Takeda

Tuesday, July 3, 2012

Multa récord para GlaxoSmithKline en EE.UU.


GlaxoSmithKline acaba de batir en EE.UU. el récord de multas impuestas a farmacéuticas, pues deberá pagar 3.000 millones de dólares al declararse culpable por sus malas prácticas del pasado, consistentes en promocionar de manera ilegal los antidepresivos Paxil (paroxetina DCI) y Wellbutrin (bupropion DCI) y por ocultar datos de seguridad del antidiabético Avandia (rosiglitazona DCI).

Los instructores federales del caso manifestaron que la compañía británica pagó a médicos por asistir a reuniones en las que se promocionaron indicaciones no aprobadas por la FDA, como el uso de Paxil en niños y adolescentes o, en el caso de Wellbutrin, el tratamiento de la obesidad, la disfunción sexual o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), mientras su única indicación legal era la depresión mayor.

Según los intructores, entre los años 2011 y 2007 GlaxoSmithKline ocultó a la FDA datos de seguridad obtenidos a partir de ciertos estudios realizados con Avandia. Recordemos que en 2007 el Dr. Steven Nissen, catedrático del Departamento de Medicina Cardiovascular del Hospital Clínico de Cleveland (Ohio), causó un importante revuelo al publicar los resultados de un metaanálisis de 42 estudios clínicos que le condujeron a concluir que el tratamiento con Avandia incrementa en un 43 por ciento el riesgo de infarto y un 64 por ciento el riesgo de muerte por causa cardiovascular.

En septiembre de 2010 los datos  Dr. Nissen se vieron respaldados por la decisión de la Agencia Europea del Medicamento de supender la autorización de comercialización en la Unión Europea de Avandia / Avandamet / Avaglim (rosiglitazona DCI). Por su parte, la FDA decidió asimismo restringir su uso tras revisar los datos de seguridad del fármaco y concluir sus beneficios terapéuticos se veían superados por un mayor riesgo cardiovascular.

Curiosamente en un día en que el Dow Jones ha perdido un 0,07%, las acciones de GSK se han revalorizado un 1,73%. Tal y como señala Matthew Herper, ello puede explicarse en parte por el hecho de que los términos iniciales del acuerdo tuvieron lugar en noviembre pasado y GSK hizo la provisión de fondos correspondiente. Además GSK y su socio Theravance han anunciado hoy buenos resultados clínicos con un nuevo antiasmático inhalado.

La nota de prensa de GSK contiene la siguiente declaración de Andrew Witty, consejero delegado de GSK:

"Mientras que éstas [acciones ilegales] se originaron en una época distinta para la compañía, no pueden y no serán ignoradas. En nombre de GSK, quiero expresar nuestro pesar y reiteramos que hemos aprendido de los errores que cometimos".

Más allá de sus palabras, creo que es justo reconocer los esfuerzos de Witty por mejorar la reputación de GSK. En 2011 implementó en EE.UU. un nuevo sistema de incentivos para los visitadores médicos, eliminando los objetivos individuales como base de su compensación y en su lugar ahora se valora la calidad del servicio de estos profesionales a sus clientes para apoyarles en la mejora de la salud de los pacientes. Asimismo Witty trata de mejorar el acceso a los medicamentos y a las vacunas en países con escasos recursos e impulsa su desarrollo, como la vacuna para la malaria, que realiza en colaboración con la Fundación Bill y Melinda Gates (al respecto es interesante ver esta entrevista).


Multas impuestas con anterioridad a farmacéuticas:

Junio 2012: J&J pagará 2.200 millones de dólares por promover ilegalmente Risperdal y otros medicamentos.

Mayo 2012: Abbott pagará 1.500 millones de dólares por promoción de indicaciones no aprobadas de Depakote.

Septiembre 2009: Pfizer acuerda pagar 2.300 millones de dólares por prácticas ilegales en la comercialización de Bextra.


Wednesday, April 18, 2012

Seis posibles revulsivos para las cotizaciones de las farmacéuticas


Según ha informado este martes el Wall Street Journal, Pfizer estaría a punto de cerrar un acuerdo con Nestlé para venderle su división de Nutrición, que comercializa principalmente productos de alimentación infantil.

Al parecer Nestlé habría superado con su oferta a la del equipo formado por Danone y Mead Johnson Nutrition. El importe de la operación se situaría en torno a los 9.000 millones de dólares.

Este es uno de los seis movimientos que según Tony Butler, veterano analista del sector farmacéutico en Barclays Capital, podrían actuar durante el segundo semestre de este año como revulsivos de las acciones de las farmacéuticas. Los otros cinco, según recoge en su blog Matthew Herper (Forbes), serían:

  • La división de Abbott en dos compañías, una dedicada a los dispositivos médicos (Abbott) y la otra a los productos farmacéuticos (AbbVie).
  • La actual pugna entre los antiagregante plaquetarios por el mercado del ictus: Pradaxa (Boehringer Ingelheim), Xarelto (Bayer y Johnson & Johnson) y Eliquis (Bristol-Myers Squibb y Pfizer).
  • La competencia entre Gilead, Abbott y Bristol por ver quién es el primero en desarrollar y comercializar una terapia oral (en lugar de inyectable) para el tratamiento de la hepatitis C.
  • La llegada de formas orales al mercado de la esclerosis múltiple, como Gilenya, ya comercializado, y BG-12 de Biogen, un producto en el que Wall Street ha depositado grandes esperanzas.
  • Datos sobre nuevos medicamentos para tratar la enfermedad de Alzheimer, como solanezumab de Eli Lilly, y bapinezumab de Pfizer, Johnson & Johnson y Elan. Aunque las expectativas para estos productos son bajas, un eventual éxito supondría un notable estímulo en las cotizaciones respectivas.
Hace algunas semanas, Damien Conover (analista de Morningstar), nos daba otras tres razones para ser optimista con la futura evolución de las cotizaciones de las farmacéuticas:
  • La mejora de las perspectivas de los pipelines, debido a una mayor concentración de la I+D en áreas con necesidades terapéuticas pobremente cubiertas, como cáncer o inmunología, lo que facilita la aprobación por parte de la FDA. 
  • La adaptación de las compañías afectadas por el precipicio de las patentes, mediante el ajuste de sus costes.
  • El aprovechamiento del alto potencial que ofrecen los mercados emergentes.
¿Están infravaloradas las cotizaciones? ¿Nos encontramos en el momento propicio para invertir?

Saturday, August 20, 2011

Las farmacéuticas obligadas a abrir sus muros en Facebook


Desde el pasado lunes Facebook ya no permite cerrar los comentarios de los usuarios en el muro de las farmacéuticas. A no ser que se trate de páginas dedicadas a productos de prescripción. Facebook espera de este modo 'estimular un diálogo abierto con los usuarios'.

Como consecuencia de esta medida, algunas compañías (como Novartis) han decidido abandonar parcial o totalmente su presencia en esta red social. Otras mantienen (de momento) abiertos sus muros y otras, como Boehringer Ingelheim o J&J ya ofrecían la posibilidad de comentarios con anterioridad y lógicamente no ven motivo para modificar su política.

Numerosos medios y analistas se han hecho eco y han valorado este importante capítulo en la historia de las farmacéuticas en las redes sociales. Puedes leer aquí lo que ha publicado el Washington Post. Si además deseas conocer en detalle la situación de cada compañía, no dejes de visitar la página de Jonathan Richman, quien ha puesto en marcha una iniciativa con el fin de monitorizar el eventual cierre de páginas.

Por su parte, Silja Chouquet (Whydotpharma) hace en su blog un análisis interesante sobre cómo afecta a la decisión de continuar o abandonar Facebook el nivel de presencia y de implicación de una farmacéutica en esta red y llega a clasificar a las compañías en tres categorías: 'disengaged', 'guard railers' y 'engaged'. Más o menos como hace Andrew Spong, que distingue los que abandonan, como Novartis, los que se adaptan a la nueva situación, como Pfizer, y aquellos para los que el día 15 de agosto de 2011 es un lunes como otro cualquiera, como Boehringer Ingelheim.

Al hilo del tema, Steve Woodruff se pregunta en su blog Impactiviti si las farmacéuticas tienen algo único y valioso que ofrecer en las redes sociales. Vale la pena leer los comentarios dejados por los lectores.

Las compañías más reacias a permitir una relación bidireccional con los usuarios temen infringir el estricto marco legal y prefieren no correr riesgos. Algunas creen que si permiten comentarios pueden empezar a recibir algunos de ellos relativos a efectos adversos que les suponga una carga administrativa elevada, pues en EE.UU. la FDA obliga a comunicar cualquier reacción adversa notificada por un paciente a una compañía farmacéutica. Pero la realidad y la experiencia de otras empresas muestra que las posibilidades de que esto suceda son remotas.

Algunas farmacéuticas siguen esperando que las agencias reguladoras (FDA, EMA) aprueben y hagan público unas guías que indiquen cómo proceder en las redes sociales (ver 'La FDA y las redes sociales'). A mi juicio eso no va a suceder, a menos a corto plazo, pues parece mucho más cómodo actuar caso por caso (véase por ejemplo el caso de Novartis con Tasigna) y mantener intencionadamente una situación de indefinición, remitiendo al marco legal que se aplica en canales tradicionales.

Por su parte, las patronales farmacéuticas suelen adoptar una postura muy conservadora respecto al uso de redes sociales. Esta misma semana Bayer acaba de recibir el primer tirón de orejas al considerar la Prescription Medicines Code of Practice Authority (algo así como la comisión de código deontológico de la ABPI, patronal británica) que se ha violado las guías de buenas prácticas que se aplican por haber utilizado Twitter para promocionar Levitra y Sativex, dos productos de prescripción.

Y aunque, el camino es largo y tortuoso, y tan sólo acabamos de empezar la marcha, ya empezamos a ver diferencias notables entre las distintas compañías en la forma de gestionar su presencia en redes sociales y su relación con los distintos actores. No cabe duda que este va a ser un elemento importante que va marcar diferencias en la capacidad competitiva de las empresas.

Tuesday, July 13, 2010

Algunas novedades en diabetes


El mercado de la diabetes sigue atrayendo el interés de las grandes compañías innovadoras. La prevalencia de la enfermedad en los países desarrollados va en aumento y los productos que se emplean actualmente para tratar tanto la diabetes tipo 1 como la 2 no satisfacen plenamente las necesidades terapéuticas. Aún queda camino por recorrer tanto en términos de eficacia como de seguridad. Durante la reunión anual de la ADA, la Asociación Americana de Diabetes, se han dado a conocer las últimas novedades en este campo.

Bristol-Myers Squibb y AstraZéneca presentaron las conclusiones de un ensayo de fase 3 con dapagliflozina (un inhibidor de SGLT-2) como tratamiento coadyuvante en diabéticos tipo 2 que no están bien controlados con insulina. Los resultados son esperanzadores, si bien los mayores ingresos vienen de los tratamientos de primera línea.

La norteamericana Johnson & Johnson dispone en su pipeline de un producto similar que se encuentra en fase 3, canagliflozina. Asimismo J&J es un competidor importante en el mercado de medidores de glucosa, en el que destaca su línea Lifescan OneTouch. Próximante prevé comercializar una bomba de insulina que incorpora un medidor de glucosa.

J&J acaba de cerrar un par de acuerdos de licencia que le van a permitir reforzar su presencia en esta área terapéutica. La compañía sueca Dyamid Medical ha sido la protagonista del primero de ellos, el objeto del cual es un producto que trata de impedir que el sistema inmune ataque las células beta del páncreas en diabéticos tipo 1, ralentizando así el curso de la enfermedad. El medicamento se encuentra actualmente en fase 3 de ensayos clínicos y si los resultados son buenos y se alcanzan los hitos que se han fijado J&J podría llegar a desembolsar hasta 580 millones de dólares.

En el segundo caso, J&J ha cerrado un trato con la californiana Metabolex para participar en el desarrollo, registro y comercialización de varios productos antidiabéticos que se encuentran en fase preclínica. Metabolex ha sido también la protagonista de un acuerdo con Sanofi-Aventis por el que ésta obtiene una licencia mundial para fabricar y comercializar un medicamento para la diabetes tipo 2. El cumplimiento de los hitos acordados puede suponer para Metabolex unos ingresos adicionales de 375 millones de dólares.

Entre 2008 y 2013 Sanofi ha previsto doblar su facturación en diabetes y espera mantener los ingresos que obtiene de Lantus (3.800 millones de dólares el pasado año), un análogo de insulina de larga duración que se aplica una sola vez al día y que fue el primer producto de su clase. Sanofi desarrolla además lixisenatida, un agonista GLP-1 (que estimula el páncreas para producir más insulina después de las comidas). La diabetes es una de las cinco plataformas de crecimiento identificadas por la compañía para compensar la pérdida de más de un 20 por ciento de la facturación por los vencimientos de patente de productos como Plavix.

Las insulinas inhaladas continúan tratando de revelarse como una alternativa superior a las inyectadas. Al respecto, Mannkind ha anunciado datos prometedores de un estudio de dos años con Afrezza en diabéticos tipo 2. No obstante, los anteriores fracasos de otras compañías hacen que seamos escépticos respecto a la aprobación de comercialización.

Por último, tres años después del conocido meta-análisis de Steve Nissen, GlaxoSmithKline sigue dando que hablar con Avandia. Una actualización del análisis original corrige el incremento del riesgo de ataque cardiaco y lo rebaja de un 43 a un 28 por ciento.  En comparación con Actos (Takeda), el riesgo es un 18 por ciento superior. Próximamente se reunirá el comité asesor de la FDA para decidir si se retira del mercado. En caso de que así sea, Actos y Januvia serían los más beneficiados.

Tuesday, June 15, 2010

Crisis en Johnson & Johnson y medios sociales

Cinco retiradas en menos de dos años es indicativo de que algo no marcha bien en Johnson &Johnson. No sólo eso. Triplica a Pfizer en número de investigaciones o demandas federales o estatales de las autoridades norteamericanas en relación a prácticas comerciales o contables. De acuerdo con que es un gran conglomerado formado por unas 250 compañías en 57 países, pero aún así no parece una situación aceptable. Y menos aún si la compañía quiere seguir siendo a fiel a su compromiso con el pilar básico del credo de su fundador: "Anteponer el cuidado y el bienestar de las personas en todo aquello que hacemos".

No obstante, a pesar de las diversas crisis sufridas, consigue mantener alta su reputación. Por ejemplo, una edición del pasado marzo de la revista Fortune la situaba entre las compañías más admiradas. Tal vez, su estructura corporativa, con numerosas empresas y unidades de negocio, le permite aislar y confinar cada una de las crisis y salvaguardar la imagen del grupo. Como ha sucedido en la reciente retirada de cien millones de unidades de presentaciones infantiles de Tylenol y otros productos (Motrin, Zyrtec, Benadryl), comercializados por McNeil Consumer Healthcare. Se ha utilizado el paraguas de esta compañía para dar la información. De hecho, se ha creado un microsite específico en el que no aparece (a propósito) el logo de J&J.

Por otra parte, investigadores del Congreso de Estados Unidos han informado ahora de que en noviembre de 2008 J&J detectó un problema de calidad en el producto Motrin, y en lugar de informar a las autoridades decidió contratar una compañía independiente, supuestamente para tomar muestras y decidir si era necesario retirarlo del mercado. Pero en la práctica pidió a la subcontrata recomprar masivamente el producto defectuoso, llevando a cabo de este modo una retirada encubierta. Hace unos días el Congreso norteamericano citó a Bill Weldon, el consejero delegado de J&J, para dar explicaciones sobre lo que supone la mayor retirada de medicamentos pediátricos de la historia. Weldon ha sido severamente criticado por no dar la cara, supuestamente por un problema de salud. John Mack, editor de Pharma Marketing News y autor de Pharma Marketing Blog, en una reciente entrada hallaba múltiples paralelismos entre la historia de J&J y la de British Petroleum y el vertido de crudo en el Golfo de México. Entre otros, el hecho de que directivos de BP también alegasen motivos de salud para no ir a declarar al Congreso.

Con todo, hay que reconocer a J&J el mérito de liderar dentro del sector farmacéutico el uso de los llamados medios sociales , sobre todo a través de su blog de comunicación corporativa y de su cuenta de Twitter. A diferencia de otras compañías no han caído en el error de impedir o moderar los comentarios en el blog, por lo que se puede leer algunos muy negativos. En Twitter crearon en febrero una cuenta específica para las retiradas, McNeilRecall. Tylenol dispone de espacio propio en Facebook, con posibilidad de comentarios, donde pueden leerse también algunas duras críticas. La gestión de la comunicación en la blogosfera es el nuevo reto al que se enfrentan las empresas actualmente. No asumirlo no impide que las conversaciones tengan lugar. Cuanto más importante seas, más probable es que hablen de ti, tanto de lo bueno como de lo malo. Y ni se te ocurra intentar censurar o impedir la conversación. No lo conseguirás y provocarás una feroz reacción en contra. Tal como le ha sucedido a Nestlé con Greenpeace o a Sanofi-Aventis con su página voices en Facebook, donde los usuarios, al ser censurados, abrieron páginas no oficiales donde siguieron con sus furibundas críticas.

Monday, March 8, 2010

Las farmacéuticas se alían con la tecnología

El pasado mes de enero Novartis firmó con Proteus Biomedical un acuerdo para desarrollar formas orales sólidas inteligentes. Éstas permitirían monitorizar algunos parámetros vitales del paciente con el fin de hacer un seguimiento de su adherencia a los tratamientos. Aunque el acuerdo, valorado en 24 millones de dólares, puede parecer de menor importancia, si se compara con los 50.000 millones de dólares de la compra de Alcon, a largo plazo puede acabar teniendo una importancia estratégica superior.

La incursión de Novartis en este campo no es la única en el sector. También Bayer y Johnson & Johnson han empezado a experimentar con nuevas tecnologías. Bayer ha desarrollado un sistema para mejorar la monitorización de niños diabéticos mediante el que se conecta su glucómetro a la videoconsola. De este modo se puede hacer un seguimiento riguroso de los niveles de glucemia. Por su parte, Johnson & Johnson ha puesto en marcha una aplicación que posibilita descargar los datos de glucemia desde su dispositivo Lifescan al iPhone.

A las compañías farmacéuticas se les exige cada vez más por parte de gobiernos y aseguradoras demostrar que sus opciones terapéuticas ofrecen resultados clínicos mejores que las alternativas existentes. Han de probar que los resultados que se obtienen son similares aunque con un menor coste para el sistema sanitario o que el comportamiento del medicamento es superior para un coste de tratamiento equivalente. Sólo de este modo se puede justificar su adopción y privilegiar su uso frente a otras opciones.

Las empresas de electrónica empiezan a ofrecer soluciones que facilitan el seguimiento terapéutico. Por ejemplo, la compañía holandesa Philips ha presentado iPill, una cápsula inteligente que permite liberar el fármaco de forma controlada electrónicamente para hacerlo llegar con precisión al lugar del tubo digestivo donde se espera que actúe. El ingenio está diseñado para tomar datos fisiológicos del paciente y comunicarse de forma bidireccional con un dispositivo externo que envía los datos a través de internet. El médico puede de este modo vigilar el cumplimiento terapéutico del paciente y detectar con rapidez posibles reacciones adversas. Ello lo hace sumamente interesante para su uso en ensayos clínicos. Desde luego no faltan las voces críticas que ven en estos procedimientos una intrusión excesiva, casi orwelliana, en la privacidad de los pacientes.

Pfizer también ha anunciado recientemente un acuerdo con Keas, una compañía de tecnología interactiva con base en San Francisco, cuyo objetivo es introducir sistemas de prevención on line que faciliten a los pacientes el seguimiento de programas personalizados de salud que les puedan ser de utilidad por ejemplo para controlar su peso, dejar de fumar, monitorizar la diabetes o enfermedades cardiovasculares, tomar la medicación... Cada vez más los pacientes quieren tener un papel activo en el control de su salud. Los dispositivos móviles permiten un acceso permanente y ubicuo a la información, al tiempo que proliferan las aplicaciones para móviles que ayudan a gestionar aspectos relacionados con la salud.

No cabe duda de que el empleo de tecnologías puede contribuir a demostrar de forma más sencilla y menos costosa en términos de tiempo y recursos la superioridad clínica de determinados medicamentos, facilitándose así el acceso al mercado. Además, tal como pone de manifiesto un reciente informe de Ernst & Young, que bautiza este movimiento como 'pharma 3.0', las compañías relacionadas con las nuevas tecnologías o con las comunicaciones empiezan a ver en este terreno una oportunidad de gran potencial, por lo que cabe prever que se producirán nuevos acuerdos de colaboración en el futuro con compañías farmacéuticas, que incorporarán estas innovaciones a sus planes de desarrollo y comercialización.

Monday, December 7, 2009

Sanofi construye su puente hacia el futuro

Chris Viehbacher, consejero delegado de Sanofi-Aventis, cumple ahora un año al frente de la compañía. Un periodo que debe valorarse positivamente si lo juzgamos por el 50 por ciento de crecimiento de la cotización de la acción, desde los 26 hasta cerca de los 40 dólares. Lo que seguramente es reflejo de la confianza en la nueva dirección y supone un espaldarazo a las medidas adoptadas por ésta para hacer frente a los retos que tiene por delante.

Más de un 40 por ciento de la facturación de Sanofi prevista para el 2009 proviene de productos cuya patente está próxima a vencer, incluyendo algunos de sus productos más importantes: Plavix, Clexane/Lovenox y Eloxatin. En España, los primeros genéricos de Plavix ya están llegando a las farmacias. Sanofi ha calculado que aun en el peor de los escenarios será capaz de mantener en 2013 los 37.000 millones de dólares que facturó en 2008, superando de este modo el denominado precipicio de las patentes. No obstante, Viehbacher ha reconocido que para mantener el mismo beneficio será preciso continuar con el programa que pretende recortar de los gastos actuales unos 2.000 millones de euros.

Para compensar la caída de la facturación a consecuencia de la competencia de genéricos la compañía confía en productos como el antidiabético Lantus (un análogo de insulina) o el antiarrítmico Multaq, aprobado por la FDA el pasado mes de junio. Asimismo, Sanofi posee en investigación una importante cartera de productos contra el cáncer, de los cuáles una docena son nuevas entidades moleculares. Es la compañía líder mundial en vacunas, con un 22 por ciento de participación a nivel mundial y un 40 por ciento de participación en la vacuna de la gripe estacional. Las vacunas le aportan un 10 por ciento de los ingresos totales.

En una reciente entrevista en CNBC, Viehbacher manifestó que "la industria farmacéutica innovadora no siempre es capaz de tener a punto un nuevo medicamento que sustituya al que pierde la patente". Igualmente, añadió que "de lo que se trata no es de rellenar el precipicio, sino de transformar la estructura de ventas de forma que tengamos diferentes negocios con distintas barreras de entrada, no sólo las patentes". Y citó como ejemplo el negocio de las vacunas, "una actividad tan intensiva en capital que sólo unas pocas compañías las pueden producir".

Vacunas, mercados emergentes, OTC, diabetes y nuevos productos constituyen las cinco plataformas de crecimiento que Sanofi ha identificado para los próximos cinco años. Al igual que otras grandes farmacéuticas, apuesta por la diversificación. Hace unos días Bill Weldon, consejero delegado de J&J mostraba en una entrevista en Financial Times su regocijo por encontrarse dirigiendo "la madre de todas las compañías diversificadas del sector salud". Y recordando la ley del péndulo, añadió: "Durante años se nos criticó [por ser tan diversificados] y ahora nos alaban". Weldon reveló al periodista de FT que Jeff Kindler, consejero delegado de Pfizer, le había confesado su arrepentimiento por haberles vendido el negocio de productos sin receta.

Viehbacher se muestra convencido de que sólo el desarrollo orgánico que esperan generar (hasta doblar la facturación) a través de las cinco plataformas citadas será suficiente para compensar las pérdidas de patentes que tendrán lugar durante el próximo quinquenio. Sin considerar las adquisiciones que se puedan producir. En este sentido la compañía trata de aprovechar el flujo de caja generado (6.000 millones de dólares en el tercer trimestre de 2009) para invertir en adquisiciones que encajen con facilidad en sus plataformas y aceleren el crecimiento. Y a juzgar por el ascenso continuado del valor de la acción, los inversores parecen bendecir esta estrategia.

Monday, September 14, 2009

Johnson & Johnson enfrenta a Elan con Biogen Idec

La irlandesa Elan y la norteamericana Biogen Idec se enfrentan actualmente en los tribunales a causa de una disputa sobre los derechos que ambas mantienen sobre Tysabri (natalizumab DCI), un producto para el tratamiento de la esclerosis múltiple que ambas comercializan conjuntamente. Elan y Biogen tienen un acuerdo por el cual en caso de que una de ellas perdiese el control de la propiedad y fuese adquirida, la otra puede optar a quedarse con los derechos sobre Tysabri de la primera. Esta opción no puede transferirse a un tercero sin autorización previa de la otra parte.

Tysabri es un anticuerpo monoclonal que se emplea en la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn y que fue aprobado por la FDA en 2004. Su comercialización fue interrumpida al observase una posible asociación con una rara afección neurológica y, tras una revisión de su seguridad, se introdujo de nuevo en el mercado norteamericano en 2006. Actualmente en Europa se emplea sólo para la esclerosis múltiple. Su comercialización está resultando muy exitosa y lleva camino de convertirse en un blockbuster.

El actual conflicto se inició el pasado mes de julio, cuando Elan y Johnson & Johnson (J&J) hicieron pública la firma de un acuerdo por el cual la primera vendía a la segunda por 1.000 millones de dólares una participación del 18,4 por ciento. Y por 500 millones más una participación mayoritaria en el pipeline de Elan en Alzheimer. Posteriormente se supo que la irlandesa había acordado otorgar a J&J la opción de financiar la compra de los derechos de Biogen sobre Tysabri en el caso de que ésta sufriera un cambio en el control de la propiedad.

Biogen considera que Elan ha roto el acuerdo que mantenían las dos y ha amenazado con darlo por concluido, lo que le permitiría disponer de todos los derechos sobre Tysabri. Elan presentó una demanda en agosto para impedir judicialmente que esto pueda suceder. Ahora una juez federal de Nueva York ha resuelto que Elan, en su trato con J&J, violó su acuerdo con Biogen y le ha dado un plazo de tres semanas (hasta el 26 de septiembre) para corregir el error. Si Elan no lo hace, Biogen ejercerá sus derechos y se quedará con Tysabri.

No cabe la menor duda de que Biogen peleará con uñas y dientes hasta el final en este asunto. Tysabri es un producto clave para esta compañía y, sobre todo, para uno de sus socios: el veterano magnate norteamericano Carl Icahn. El mismo que vendió ImClone Systems a Eli Lilly y que recientemente adquirió una participación de Amylin Pharmaceuticals, el fabricante del antidiabético Byetta (exenatide DCI). Icahn lleva algún tiempo intentando infructuosamente forzar la venta de Biogen Idec entera o por partes. La supuesta posición ventajosa que ha conseguido ahora J&J restaría atractivo a la compra de Biogen y rebajaría su valoración.

Curiosamente J&J protagoniza otro conflicto triangular con Merck & Co y Schering-Plough y reclama los derechos sobre Remicade (infliximab DCI) y su substituto, Simponi (golimumab DCI), cuyos derechos de comercialización fuera de EE.UU. tiene cedidos a Schering y que puede perder si hay un cambio en su propiedad. Merck se encuentra ahora con grandes dificultades para convencer a todo el mundo de que no ha comprado a Schering, sino que ha sido a la inversa.

Tysabri es el producto más importante de los que comercializa Elan y aún le queda mucho potencial comercial por explotar, por lo que sería descabellado que decidiera renunciar a sus derechos. Por otra parte, sacar a Tysabri del acuerdo con J&J hace difícil justificar a ésta el resto de las condiciones estipuladas. Por lo tanto, parece que lo más conveniente para Elan sería renegociarlas intentando retener lo máximo posible de ellas. En cualquier caso les recomiendo no perderse el siguiente capítulo de esta apasionante historia.

Sunday, June 14, 2009

J&J tercia en la fusión de Merck y Schering


Johnson & Johnson quiere hacer valer sus derechos y pretende poner fin al acuerdo que mantiene con Schering-Plough, que concede a ésta la distribución de Remicade y Simponi (golimumab) fuera de EE.UU. y algunos países asiáticos (como Japón). La noticia no supone sorpresa alguna, pues ya anticipábamos cuando se anunció en marzo la fusión entre Merck y Schering-Plough que ésta podría ser una de las consecuencias de la operación. A pesar de haberse diseñado en forma de fusión inversa para tratar de mantener el contrato con J&J, esta compañía ha considerado que tal subterfugio legal no puede ser válido y que de facto se va a producir un cambio significativo en la propiedad de Schering, lo que es motivo suficiente para instar la finalización de un acuerdo que dura ya más de una década.

Centocor Ortho Biotech, la subsidiaria de J&J que fabrica Remicade, ya advirtió a primeros de mayo que solicitaría un arbitraje sobre los derechos de este producto y su posible sucesor, Simponi. Se supone que, dada su capital importancia, durante la fase de planificación y estudio de la fusión de Merck y Schering, este asunto debió ser evaluado minuciosamente por expertos legales en la materia. Tal vez por ello ambas compañías se han mostrado convencidas ahora de que se les dará la razón. Algunos analistas juzgan que el contrato de J&J con Schering no está suficientemente armado y ven a Merck mejor posicionada para ganar esta disputa. No obstante, el resultado resulta tan impredecible que las cotizaciones de las tres compañías apenas han sufrido variación al conocerse la noticia.

Se ha estimado que el proceso de arbitraje se prolongue de nueve a doce meses y que continúe incluso tras la conclusión del proceso de fusión, prevista para el último trimestre del presente año. La decisión que tome el árbitro que se designe será vinculante e inapelable. Con todo, el proceso de arbitraje no es impedimento para que las partes negocien y traten de llegar a un acuerdo. Posiblemente sea esta la pretensión de J&J. Como ya especulamos en esta misma sección, J&J podría estar interesada en obtener a buen precio la cartera de productos OTC de Schering. O puede que acepte zanjar el asunto recibiendo una mayor proporción del lucrativo negocio que supone Remicade.

J&J facturó el pasado año con Remicade 3.700 millones de dólares, un 13 por ciento más que en 2007. La compañía norteamericana pudo de este modo compensar en parte unos menores ingresos debidos tanto a la competencia de genéricos que sufre Risperdal (risperidona; esquizofrenia), como a la preocupación que se ha generado en torno a la seguridad de Procrit, el producto para la anemia que distribuye en EE.UU. bajo licencia de Amgen.

Por su parte Schering-Plough obtuvo en 2008 con Remicade unas ventas que ascendieron a 2.100 millones de dólares. En la hipotética cartera de Merck-Schering el producto ocuparía la cuarta posición en términos de facturación. La futura Merck/Schering cuenta con estos ingresos y los que se deriven de Simponi, quizá aún mayores, para compensar el retroceso en ventas de Zetia/Vytorin (un 10 por ciento en 2008), así como la pérdida de exclusividad de algunos de sus productos más vendidos.

Remicade es un producto que se emplea en el tratamiento de la artritis reumatoide y otros trastornos de origen autoinmune y su aplicación intravenosa requiere la intervención de un médico. En cambio, Simponi, que ha sido aprobado en abril por la FDA y actualmente espera la luz verde en Europa, se administra mensualmente por vía subcutánea y lo puede hacer el propio paciente. Esta comodidad de aplicación constituye una ventaja indudable que puede traducirse en un mayor éxito en la comercialización.

Tuesday, June 2, 2009

Johnson & Johnson y su apuesta por la oncología


Johnson & Johnson apuesta por la oncología. Prueba de ello es su intención de adquirir a través de una oferta pública la biofarmacéutica Cougar Biotechnology (fundada en 2003) por unos 1.000 millones de dólares en efectivo, que aunque es una cantidad respetable, no supone gran cosa para una compañía como J&J que dispone de 14.000 millones en el bolsillo. Las acciones de Cougar [CGRB] se revalorizaron un 16 por ciento nada más hacerse pública la noticia. De llegar a consumarse, el cierre de la transacción se espera para el tercer trimestre del año el curso.


Cougar no tiene aún productos comercializados. Su pipeline se encuentra formada por fármacos para tratar el cáncer de próstata, de mama y el mieloma múltiple (una forma de cáncer de médula ósea). Concretamente el producto para el tratamiento del cáncer de próstata (abiraterona) es clave en esta operación. Su desarrollo clínico se encuentra muy avanzado y de alcanzar el mercado sería el primer producto de su clase. Actualmente hay en marcha dos estudios de fase 3 cuyos resultados de esperan para 2010.


La oncología es una de las cinco áreas que J&J ha definido como prioritarias. De hecho, tal como explicita en su nota de prensa, con esta adquisición pretende reforzar su presencia en este campo, en el que ya tiene algunos productos en el mercado (Doxil, Velcade), pero donde no es particularmente fuerte. Este es un negocio atractivo para las compañías y buena parte de los productos en investigación en estos momentos van orientados al tratamiento de tumores. Unos procesos de aprobación en teoría menos complicados y más rápidos, junto con unas elevadas expectativas de ingresos motivan a las farmacéuticas a destinar buena parte de sus recursos a esta área terapéutica.


El cáncer de próstata es el carcinoma más común en hombres y la abiraterona es un producto que en este mercado podría fácilmente superar los 500 millones de dólares de facturación anual. No obstante, algunos analistas aprecian cierto riesgo en la operación de J&J, básicamente por dos motivos: uno, aunque el fármaco ha obtenido muy buenos resultados en la fase 2, aún ha de demostrar que prolonga la supervivencia de los pacientes; y dos, otras compañías están trabajando aceleradamente en el desarrollo de medicamentos para la misma indicación y que podrían llegar a ser fuertes competidores (como zibotentan de AstraZéneca, bevacizumab de Genentech/Roche o ridaforolimus de Merck & Co/Ariad).


Aunque lo anterior es cierto, no lo es menos que si J&J no hubiese tomado la decisión ahora, alguien se le podría haber adelantado y tal vez haberle hecho perder una magnífica ocasión. Hay otras compañías similares a Cougar, con productos prometedores que aún deben sortear algunos obstáculos antes de alcanzar el mercado. Si bien a medida que pasa el tiempo, el riesgo de fracaso disminuye, en paralelo aumenta la posibilidad de que otra compañía aproveche la oportunidad o que se encarezca la operación. Como en otras circunstancias de la vida, la virtud en este caso está en saber escoger el momento adecuado.


Parece natural cuestionarse si la adquisición es la opción más adecuada. Pues, no puede evitarse la comparación con el acuerdo de colaboración (que no compra) que firmó hace dos años GlaxoSmithKline con Synta Pharmaceuticals con relación al elesclomol, un fármaco para tratar el melanoma metastático. Se trata de una operación de un monto similar (885 millones de dólares), aunque en este caso GSK hizo un pago inicial de 80 millones de dólares, vinculó el resto de los pagos a la consecución de ciertas metas y situó las cantidades mayores hacia el final del proceso, reduciendo de este modo el riesgo global de la operación. De lo cual, vistos los resultados recientes, ahora se felicitan los responsables de GSK.


Con todo, es justo reconocer que a cambio de los 1.000 millones de dólares J&J obtiene además los otros productos de Cougar, una organización con su know-how y encima no tiene que pagar posteriormente royalties sobre las eventuales ventas que consiga. En cualquier caso, aunque sería preciso disponer de otras informaciones para estar seguros de qué tipo de acuerdo resultaría más favorable, resulta un ejercicio interesante reflexionar sobre ello.

Tuesday, April 14, 2009

BMS: ¿megafusión o futuro en solitario?


Después de las tres megafusiones acaecidas durante el primer trimestre de este año, otras de las gigantes del sector comienzan a inquietarse al ver que pueden llegar a perder su gran oportunidad, sobre todo en un momento en el que numerosas compañías se pueden comprar a buen precio. Entre ellas llama poderosamente la atención que Bristol-Myers Squibb (BMS), objeto frecuentemente de especulaciones sobre su adquisición durante los últimos dos años, siga manteniéndose independiente. Numerosos analistas han considerado que BMS podría ser la siguiente presa en la nueva ola de consolidación que han iniciado algunas de las compañías del top ten del sector.

Entre las posibles farmacéuticas a las que podría interesar hacerse con la propiedad de BMS, se viene citando a AstraZéneca, GlaxoSmithKline (GSK), Johnson & Johnson (J&J) o Sanofi-Aventis. Esta última es con la que se ha especulado en más ocasiones y es la que parece reunir más argumentos a su favor. Uno de los de más peso lo constituye el hecho de compartir la comercialización del anticoagulante Plavix (clopidogrel DCI) y del antihipertensivo Avapro/Aprovel/Karvea (irbesartán DCI), cuyas patentes vencen en 2012, año en que perdía también los derechos de comercialización del antidepresivo Abilify (aripiprazol DCI), aunque acaba de acordar con Otsuka su renovación hasta 2015. En 2008 los tres productos aportaron el 45 por ciento de la facturación neta total.

Durante los últimos dos años, James Cornelius, el consejero delegado que sustituyó a Peter Dolan al frente de la compañía, ha gobernado con éxito el destino de ésta, anticipando medidas de respuesta a futuras amenazas competitivas y preparándose para sortear la crisis que vive el sector. Ha cerrado acuerdos de licencia, y desinvertido en operaciones que no considera parte de su negocio principal, empleando el efectivo obtenido en la adquisición de pequeñas compañías con el fin de fortalecer su pipeline.

Por ello se ha desprendido de unidades de negocio que no son propiamente farmacéuticas y ha sacado a bolsa parte de la unidad de nutrición infantil Mead Johnson. Desde el pasado mes de septiembre ha logrado cerrar seis acuerdos, y ha finalizado el 2008 con 8.000 millones de dólares en tesorería. Además, mediante los programas de reducción de costes que ha puesto en marcha pretende alcanzar un ahorro de 1.500 millones de dólares anuales en 2010. Todo ello ha convertido a BMS en una compañía aún más interesante para ser objetivo de compra, lo que se ha visto reflejado en la evolución del valor de su acción.

Su cartera de productos se revela especialmente atractiva en las áreas de cáncer, cardiovascular y biológicos. Entre los productos que tiene en fase final de investigación con grandes posibilidades de alcanzar el mercado a corto plazo se encuentran apixaban (anticoagulante) y saxagliptina (antidiabético), ambos con potencial para llegar a convertirse en blockbusters. Sin duda, este atractivo pipeline encajaría muy bien con las necesidades de Sanofi, ampliando sus propias líneas en las áreas citadas y permitiéndole reforzar su presencia en Estados Unidos. Aun así, su consejero delegado, Chris Viehbacher, declaró estar considerando adquisiciones en el rango de los 5.000 a los 15.000 millones de dólares, lo que supone implícitamente el descarte de BMS.

Por su parte, lejos de despejar incógnitas, Tim Anderson, analista de Bernstein Research, acaba de rebajar la calificación de las acciones de BMS, desde un comportamiento esperado "por encima del mercado" a "similar al mercado". Según la información difundida por Associated Press, Anderson considera menos probable la megafusión, ya que GSK, Eli Lilly, AstraZéneca y Sanofi-Aventis han descartado la compra de una gran farmacéutica y tampoco considera probable la adquisición por parte de J&J o Abbott. ¿Continuará pues BMS su camino en solitario?

Monday, March 23, 2009

El apareamiento de los dinosaurios


El reciente anuncio de fusión entre Merck y Schering-Plough ha estado en boca de los analistas durante los últimos seis años. A pesar, pues, de la obviedad de la operación, ésta no ha dejado de sorprender. Las megafusiones cada vez convencen menos y la tesis que afirma que no son la panacea va ganando nuevos adeptos con cada megaoperación. El doctor Pedro Cuatrecasas, quien dirigió la investigación de Warner-Lambert en los tiempos en que inventaron Lipitor (Cardyl), advertía hace un par de años que la innovación farmacéutica corre serio peligro en parte a causa de las megafusiones, responsables en buena medida del descenso del número de nuevos fármacos. Y no le faltaba razón. Pfizer es un claro ejemplo de ello. Ya va por la tercera megafusión y en una década sólo ha lanzado un nuevo blockbuster al mercado, habiendo invertido probablemente más de 60.000 millones de dólares en investigación.

Por otra parte, también ha causado cierta sorpresa que una compañía como Merck, que había hecho gala en diversas ocasiones de su arraigada fe en la investigación propia y en el crecimiento orgánico, se haya desdicho tan rápidamente de tan firme creencia, optando por una solución defensiva, un parche rápido, en lugar de escoger un planteamiento más estratégico. Parece que lo que prima es la visión a corto plazo, el salvar los resultados y a ser posible mantener el dividendo. Con los ahorros que se espera obtener se prevé compensar la pérdida de facturación por los vencimientos de patentes, sobre todo de Singulair y Cozaar.

La principal incógnita que queda por despejar en esta historia es la respuesta que dará Johnson & Johnson, a quien todo el sector mira ahora con expectación. A pesar de que Merck y Schering-Plough han estructurado la operación en forma de una fusión inversa para preservar los derechos que esta última posee para comercializar Remicade y golimumab (su posible sucesor) fuera de EEUU y Japón, cabe la posibilidad (si no ha habido un acuerdo amistoso previo) de que J&J trate de oponerse o que incluso llegue a lanzar una oferta para comprar Schering-Plough. Que J&J no haga nada, que es la tercera posibilidad que resta, no parece plausible.

A J&J, una compañía líder en el mercado OTC, podría interesarle también que Schering-Plough la compensase ofreciéndole su cartera de estos productos a precio de ganga. No obstante, tras el anuncio de la operación de Merck y Schering-Plough, las acciones de esta última han marcado su máximo de los últimos 12 meses, lo que parece indicar que los mercados especulan con la posibilidad de que haya una pugna entre Merck y J&J por su adquisición. El plazo del que dispone J&J para hacer su reclamación es de un mes. En cualquier caso, los expertos legales consultados no se ponen de acuerdo acerca de cuál podría ser el resultado de la eventual reclamación de J&J.

La operación de Merck y Schering-Plough, seguida de la oferta de Roche por la parte que le faltaba de Genentech, confirman la nueva ola de consolidación que se inició seis semanas antes, cuando se hizo pública la oferta de Pfizer por Wyeth. Todo el mundo se pregunta ahora quiénes serán los próximos protagonistas de lo que algunos jocosamente ya han bautizado como 'el apareamiento de los dinosaurios'. Entre las gigantes del sector AstraZéneca, Bristol Myers Squibb y Sanofi-Aventis figuran en los pronósticos de la mayoría de analistas. Mientras que entre las biotecnológicas las que suenan con más fuerza son Amgen y Gilead Sciences.

Tuesday, March 10, 2009

Merck compra Schering-Plough


Apenas ha transcurrido un mes desde el anuncio de la fusión de Pfizer y Wyeth y ya tenemos otra nueva megafusión en marcha. Merck & Co pretende adquirir Schering-Plough por 41.100 millones de dólares en acciones y efectivo (23,61 dólares por acción), lo que supone una prima del 34 por ciento para los accionistas de Schering-Plough respecto al precio de cierre del viernes anterior al anuncio. El acuerdo espera cerrarse durante el cuarto trimestre de este año.

Si Johnson & Johnson lo permite, la entidad resultante sería la segunda compañía farmacéutica mundial en términos de facturación. La transacción se ha previsto estructurar en forma de una fusión inversa para preservar los derechos de comercialización de Remicade y de golimumab. Schering-Plough mantiene con Johnson & Johnson un acuerdo para comercializar estos productos fuera de EE.UU. y Japón.

Como resultado de este proceso, la corporación que sobrevivirá será la de Schering-Plough, aunque tomará el nombre de Merck y será gobernada por Richard Clark, su actual consejero delegado. La compañía resultante espera generar ahorros incrementales valorados en 3.500 millones de dólares anuales a partir de 2011. Se espera que los accionistas de Merck sean propietarios de un 68 por ciento y los de Schering-Plough un 32 por ciento de la entidad resultante.

El sector, que sigue pendiente del desenlace de la oferta de Roche para adquirir la parte que le falta de Genentech, pone sus ojos también en GlaxoSmithKline. La idea de que esta compañía pueda adquirir Astra-Zéneca empieza a vislumbrarse como una posibilidad real.

Monday, March 9, 2009

Las redes sociales llegan a la industria farmacéutica


Parte del éxito de la campaña que llevó a Barack Obama a la Casa Blanca se ha atribuido a un uso inteligente de las llamadas redes sociales. Este factor de éxito, ampliamente reconocido, parece haber servido de estímulo a sectores que hasta ahora no se habían decidido a utilizar estos nuevos canales digitales. Desde hace muy poco tiempo el uso de redes sociales comienza a extenderse también en la industria farmacéutica.

Compañías como AstraZéneca, Boehringer Ingelheim, Johnson & Johnson, Novartis o Pfizer, ya han empezado a experimentar en este campo, sobre todo con el uso de YouTube, de Facebook o de Twitter, la herramienta de microblogging más utilizada en la actualidad. La tecnología está dando más poder a los consumidores y mantenerse al margen resulta cada vez más una notable desventaja.

Johnson & Johnson lo pudo comprobar hace unos pocos meses al pasar por una desagradable experiencia. La compañía puso en marcha una campaña publicitaria de apoyo a su producto Motrin (ibuprofeno), dirigida a jóvenes madres. El anuncio proponía el uso del producto para tratar el dolor de espalda asociado a cargar bebés en portabebés. El mensaje fue contestado por un numeroso grupo de mamás con gran virulencia a través de Twitter, YouTube y numerosos blogs, y alcanzó una enorme popularidad, causando la retirada de la campaña y el cierre temporal del sitio web. J&J llegó incluso a emitir un comunicado pidiendo disculpas.

No obstante, cabe señalar que la experiencia de J&J tuvo también su lado positivo. El anuncio se emitió on line y en prensa, antes de lanzar su difusión en televisión. Así, la primera experiencia sirvió como banco de pruebas y la retirada temprana permitió el ahorro de buena parte de la inversión prevista para la campaña. Gracias a esta experiencia J&J aprendió, de este modo, la importancia de participar y gestionar la imagen y la comunicación en el ámbito de las redes sociales.

Hoy en día constituye un grave error obviar esta nueva variable. No se puede seguir viviendo de espaldas a lo que se comenta de nuestras marcas y de nuestras empresas en la red. Más aún, es preciso participar de forma activa en este diálogo con los públicos relevantes. Sobre todo cuando existen cada vez más herramientas para conocer qué es lo que se está diciendo sobre nosotros en cada momento. Blogpulse, Boardtracker, Co.mments.com, Google Alerts, Technorati, TweetScan o WhosTalkin, son algunas de ellas.

Mientras YouTube goza de una elevada popularidad entre los usuarios de Internet, la presencia activa de las compañías farmacéuticas es todavía incipiente. AstraZéneca y Sanofi-Aventis han empezado hace unos días a experimentar en este medio. Ambas han lanzado sendos canales en los que incluyen testimonios de pacientes e información. El canal de Sanofi-Aventis va orientado a pacientes diabéticos y por el momento no permite la conversación bidireccional. Por su parte, el sitio de AstraZéneca se dirige a asmáticos y sirve de apoyo a su marca Symbicort (budesonida/formoterol). Los pacientes pueden elaborar sus propios vídeos y enviarlos a AstraZéneca para su publicación.

En el caso de Facebook, una de las redes sociales que goza de mayor popularidad, se pueden encontrar diversas iniciativas en nuestro sector encaminadas por ejemplo a promover el conocimiento de una determinada patología (es el caso del trastorno de déficit de atención e hiperactividad, patrocinado por McNeil Pediatrics) o la adherencia a tratamientos (como en el caso de Zometa, de Novartis). Tanto Novartis como Sanofi-Aventis mantienen en Facebook sendos sitios oficiales a los que se han adherido ya más de un millar de miembros en cada uno.

Otras grandes del sector como AstraZéneca, GSK, J&J, Lilly o Pfizer también se hallan representadas en Facebook, aunque muestran un nivel de actividad más modesto. Este tipo de iniciativas encuentra también su utilidad a la hora de fomentar la cohesión interna de los empleados, así como en la promoción de proyectos empresariales que desean atraer talento.

Tras ver estos movimientos, resulta estimulante comprobar que numerosas compañías se han adentrado ya en el mundo de las redes sociales, aunque se nota que en la mayoría de los casos se encuentran todavía en una fase experimental.