Monday, September 14, 2009
Johnson & Johnson enfrenta a Elan con Biogen Idec
Tysabri es un anticuerpo monoclonal que se emplea en la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn y que fue aprobado por la FDA en 2004. Su comercialización fue interrumpida al observase una posible asociación con una rara afección neurológica y, tras una revisión de su seguridad, se introdujo de nuevo en el mercado norteamericano en 2006. Actualmente en Europa se emplea sólo para la esclerosis múltiple. Su comercialización está resultando muy exitosa y lleva camino de convertirse en un blockbuster.
El actual conflicto se inició el pasado mes de julio, cuando Elan y Johnson & Johnson (J&J) hicieron pública la firma de un acuerdo por el cual la primera vendía a la segunda por 1.000 millones de dólares una participación del 18,4 por ciento. Y por 500 millones más una participación mayoritaria en el pipeline de Elan en Alzheimer. Posteriormente se supo que la irlandesa había acordado otorgar a J&J la opción de financiar la compra de los derechos de Biogen sobre Tysabri en el caso de que ésta sufriera un cambio en el control de la propiedad.
Biogen considera que Elan ha roto el acuerdo que mantenían las dos y ha amenazado con darlo por concluido, lo que le permitiría disponer de todos los derechos sobre Tysabri. Elan presentó una demanda en agosto para impedir judicialmente que esto pueda suceder. Ahora una juez federal de Nueva York ha resuelto que Elan, en su trato con J&J, violó su acuerdo con Biogen y le ha dado un plazo de tres semanas (hasta el 26 de septiembre) para corregir el error. Si Elan no lo hace, Biogen ejercerá sus derechos y se quedará con Tysabri.
No cabe la menor duda de que Biogen peleará con uñas y dientes hasta el final en este asunto. Tysabri es un producto clave para esta compañía y, sobre todo, para uno de sus socios: el veterano magnate norteamericano Carl Icahn. El mismo que vendió ImClone Systems a Eli Lilly y que recientemente adquirió una participación de Amylin Pharmaceuticals, el fabricante del antidiabético Byetta (exenatide DCI). Icahn lleva algún tiempo intentando infructuosamente forzar la venta de Biogen Idec entera o por partes. La supuesta posición ventajosa que ha conseguido ahora J&J restaría atractivo a la compra de Biogen y rebajaría su valoración.
Curiosamente J&J protagoniza otro conflicto triangular con Merck & Co y Schering-Plough y reclama los derechos sobre Remicade (infliximab DCI) y su substituto, Simponi (golimumab DCI), cuyos derechos de comercialización fuera de EE.UU. tiene cedidos a Schering y que puede perder si hay un cambio en su propiedad. Merck se encuentra ahora con grandes dificultades para convencer a todo el mundo de que no ha comprado a Schering, sino que ha sido a la inversa.
Tysabri es el producto más importante de los que comercializa Elan y aún le queda mucho potencial comercial por explotar, por lo que sería descabellado que decidiera renunciar a sus derechos. Por otra parte, sacar a Tysabri del acuerdo con J&J hace difícil justificar a ésta el resto de las condiciones estipuladas. Por lo tanto, parece que lo más conveniente para Elan sería renegociarlas intentando retener lo máximo posible de ellas. En cualquier caso les recomiendo no perderse el siguiente capítulo de esta apasionante historia.
Monday, October 13, 2008
Lilly bate a Bristol-Myers Squibb
Era verdad. Aunque a algunos les parecía un farol de Carl Icahn, ha resultado ser cierto: existía una compañía dispuesta a pagar 70 dólares por cada acción de ImClone. Finalmente se ha confirmado que Merck KGaA no era el ‘caballero blanco’ de Icahn, sino Eli Lilly. Durante las últimas semanas el tira y afloja entre James Cornelius, consejero delegado de Bristol-Myers Squibb (BMS) y Carl Icahn, presidente de ImClone, ha sido corto pero intenso. Resulta interesante repasar la relación epistolar pública entre ambos.
BMS, que posee el 17 por ciento de ImClone intentó adquirir el resto de las acciones ofreciendo 60 dólares por cada una de ellas y elevando finalmente su oferta a 62 dólares por acción, dando lugar a una dura e irónica carta de rechazo de Icahn a Cornelius. No obstante, la victoria de Lilly supone para BMS una dulce derrota, ya que la venta de sus acciones le reportarán 1.000 millones de dólares, y podrá seguir vendiendo Erbitux.
Al consejo de administración de Lilly, con John Lechleiter al frente, le ha tocado tomar la decisión de llevar a cabo la operación más importante y, quizá más arriesgada, de los 132 años de historia de
Sin embargo, la operación parece oportuna tomando en consideración la situación de la compañía y el entorno del sector. A pesar de haber luchado duro, de haber invertido ingentes recursos en I+D y de haber alcanzado las fases finales de desarrollo con varios productos, en los últimos tres años Lilly no ha conseguido llevar al mercado un nuevo medicamento. Además los vencimientos de patentes previstos para los próximos cinco años (ver EG núm. 400) llevarán a Lilly a perder cerca de la mitad de su facturación actual, por lo que se ve obligada a actuar con audacia si quiere incrementar las posibilidades de encontrar alternativas que compensen esta pérdida.
Con la incorporación de Erbitux Lilly refuerza su área oncológica, en la que cuenta actualmente con Alimta y Gemzar. ImClone le proporciona además un esperanzador pipeline que incluye nuevas moléculas para el tratamiento de diversos tipos de tumores y que Lilly espera que lleguen al mercado antes del período crítico que le aguarda. Otras grandes del sector han decidido también enfocarse en oncología, donde el retorno puede ser elevado y las agencias reguladoras se suelen mostrar más tolerantes con los efectos secundarios, ante la perspectiva de poder salvar vidas.
