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Wednesday, April 23, 2014

Sun Pharma le quita un peso a Daiichi Sankyo

La adquisición de Ranbaxy por parte de su rival, Sun Pharma (nota de prensa), da un respiro a Daiichi Sankyo tras seis tortuosos años, durante los cuales la japonesa se ha visto obligada a lidiar sin descanso con los problemas de calidad en las plantas de fabricación de la farmacéutica india, lo que ha desviado recursos y ha impactado sobre sus beneficios.

La falta de cumplimiento de los estándares de fabricación exigidos por la FDA dio lugar a que esta prohibiera la importación de medicamentos producidos por Ranbaxy, vetando así la comercialización en su principal mercado exterior.

India ocupa el segundo lugar, tras Canadá, entre quienes exportan medicamentos a EE.UU., proporcionando a este país el 40 por ciento de los medicamentos genéricos y OTC.

Por ello, la principal prioridad de la dirección de la entidad resultante deberá ser resolver de manera definitiva los problemas de calidad para obtener el levantamiento del veto impuesto por la FDA y poder reanudar las exportaciones.

Daiichi Sankyo, el cuarto mayor fabricante de medicamentos de Japón por ingresos, es propietaria del 63,5 por ciento de las acciones de Ranbaxy tras hacerse con el control en 2008. El acuerdo valora este paquete en unos 2.000 millones de dólares, menos de la mitad de lo que le costó.

Cuando se complete la transacción recibirá 0,8 acciones de Sun Pharma por cada una que posee de Ranbaxy, convirtiéndose así en el principal accionista de la primera, tras Dilip Shanghvi, el magnate indio que la fundó en 1983 (presentación a inversores).

Sun Pharma nació como un fabricante de medicamentos para psiquiatría y desde entonces ha ido incrementando su tamaño a base de adquisiciones, llegando a sumar hasta dieciséis. Esta última operación la lleva a situarse como líder del sector farmacéutico indio, superando a Abbott.

El acuerdo se produce en el marco de un proceso de consolidación continuado del mercado global de los medicamentos genéricos, orientado a alcanzar economías de escala que permitan compensar la reducción de márgenes que comporta competir por precio.

Friday, May 11, 2012

Pfizer abandona la promoción de Lipitor

El pasado 30 de noviembre venció en EE.UU. la patente de Lipitor (atorvastatina), el producto más importante de Pfizer en términos de facturación. Desde entonces en aquel país la compañía ha intentado de forma muy agresiva (con cupones, descuentos y contratos especiales con las PBM) frenar la caída de sus ingresos. Cinco meses más tarde, tras haber invertido más de 87 millones de dólares en promoción (según Cegedim Strategic Data), Pfizer ha decidido arrojar la toalla.

A partir del próximo 31 de mayo la norteamericana deberá hacer frente a la competencia de nuevas versiones genéricas a un precio todavía menor. En EE.UU. la ley Hatch-Waxman concede 180 días de exclusividad  a los primeros genéricos en solicitar el registro. En el caso de Lipitor, los genéricos autorizados han sido dos, los fabricados por Watson y por Ranbaxy.

La estrategia 'Lipitor for You' no ha alcanzado el objetivo de mantener (seis meses después de expirar la patente) en un 40 por ciento la participación de mercado de Lipitor en la venta total de atorvastatina. Según ha informado el Wall Street Journal, cinco meses después de la pérdida de exclusividad una de cada tres atorvastatinas es Lipitor (un 33 por ciento de participación).


Pfizer ha dejado de promover Lipitor entre los médicos, así como ha suprimido la inversión en televisión, prensa y online. La compañía llegó a manejar para la promoción de su producto contra el colesterol un presupuesto anual de 279,1 millones de dólares.


El proceso de reestructuración de Pfizer sigue su curso y recientemente acordó vender a Nestlé su división de nutrición infantil (tal como comentábamos hace unas semanas). Asimismo planea vender también su negocio de salud animal.

Monday, June 22, 2009

Genéricos y países emergentes: nueva opción estratégica


A medida que se suceden los vencimientos de patentes de las grandes farmacéuticas aumenta el interés de éstas por incrementar su penetración en el campo de los genéricos. Durante las últimas semanas se han producido algunos movimientos interesantes que confirman el creciente interés de grandes compañías innovadoras por el sector de los genéricos, que vale la pena analizar y poner en perspectiva. Hace ahora un año señalábamos el inicio de una nueva era con motivo del anuncio de compra de Ranbaxy por parte de la japonesa Daiichi Sankyo. Hasta entonces estuvimos asistiendo a un proceso de consolidación de la industria de genéricos, mientras que las compañías innovadoras veían este sector más como una amenaza y un competidor que como una oportunidad y una opción estratégica a considerar.

A continuación fue la francesa Sanofi-Aventis la que siguió la estela de Daiichi Sankyo, al adquirir en primer lugar Zentiva, el fabricante de genéricos checo y, posteriormente, la mexicana Kendrick y la brasileña Medley. Se ha citado además en varias ocasiones a Sanofi-Aventis como posible comprador de la alemana Ratiopharm, en venta desde hace algunos meses. Este mismo mes hemos vuelto a conocer anuncios importantes que acaban por definir lo que se revela ya como una clara tendencia de las big pharma. Uno de los más recientes ha sido el acuerdo alcanzado por GSK con el fabricante indio de genéricos Dr Reddy's, por el que la británica comercializará más de un centenar de fármacos en diferentes países emergentes. Este movimiento tiene lugar tras la compra el pasado mes de mayo de un 16 por ciento de Aspen Pharmacare, el principal fabricante de genéricos de Sudáfrica.

Tal como ha manifestado la propia compañía en repetidas ocasiones, parte de la estrategia de GSK consiste en desarrollar su negocio en economías emergentes, sobre todo en los países del BRIC (Brasil, Rusia, la India y China), así como en Corea, México y Turquía. El propio consejero delegado de GSK, Andrew Witty, cuenta con la ventaja de acumular una vasta experiencia en estos mercados y se muestra convencido de su importancia estratégica para el futuro de la compañía que dirige.

Pero entre las grandes del sector, no sólo Sanofi-Aventis y GSK tienen interés por los genéricos y los países emergentes. A principios de marzo tuvo lugar el anuncio de un acuerdo de Pfizer con la india Aurobindo Pharma, para comercializar unos 60 productos en más de 70 países en desarrollo. Asimismo, en mayo se comunicó la firma de un contrato con la también india Claris Lifesciences, especialista en inyectables por el que Pfizer comercializará 15 de estos productos en su versión genérica. Además, la norteamericana se halla ahora buscando oportunidades de adquisición en Oriente Medio, donde prevé crecimientos anuales de dos dígitos para el próximo lustro. En total, de los países emergentes Pfizer espera obtener para 2012 ingresos superiores a los 3.000 millones de dólares.

Este mes de junio Abbott ha confesado también su interés por los genéricos y los países emergentes. No en vano, el sector de genéricos es uno de los que más crece, especialmente en la economías en desarrollo. En 2007 el mercado alcanzó un tamaño superior a los 72.000 millones de dólares, equivalentes a la décima parte del mercado mundial de medicamentos. El vencimiento de patentes constituye el principal impulsor de este sector, de manera que según una nota reciente de analistas de Credit Suisse, en 2015 se prevé superar los 135.000 millones de dólares. ¿Quiénes serán las siguientes en acudir a este nuevo 'El Dorado'?

Monday, February 2, 2009

La tercera megafusión de Pfizer


Aunque todavía quedan casi once meses por delante, creo no equivocarme al afirmar que va a ser la noticia del año de nuestro sector. Y aún así, no me parece que vaya a ser la más sorprendente de todas, pues desde hace bastantes meses se venía esperando un movimiento así de Pfizer. Precisamente hace dos semanas, volvíamos a poner de manifiesto una vez más el principal reto del gigante norteamericano: encontrar una solución a esa ‘bomba de relojería’ llamada Lipitor. Reconozco que entonces me excedí de prudente y erré el pronóstico: Pfizer no ha tardado meses, sino tan sólo unos pocos días en ejecutar la esperada operación.

Los últimos tiempos cada vez que se hablaba de operaciones de compra en el sector, inmediatamente surgía el nombre de Pfizer. Se la ha relacionado con numerosas y variadas compañías. Por ejemplo con grandes farmacéuticas, como Bristol-Myers Squibb; con empresas de genéricos, como Ranbaxy; con biotecnológicas, como ImClone o Amgen; con compañías de menor dimensión y enfocadas a nichos de mercado específicos, como Shire. Incluso se había llegado a especular hace más de dos años con la compra de Wyeth. Han sido tantos los rumores que al final alguno de ellos debía resultar cierto.

Recientemente había indicios de que algo importante se estaba cocinando. Por ejemplo, el pasado diciembre tuvimos una fuerte evidencia cuando a través de Forbes supimos (esta sí fue una noticia sorprendente) que por primera vez en 42 años Pfizer no incrementaba el dividendo que paga trimestralmente a sus accionistas (ver Forbes). Una señal que algunos analistas (como el reputado Michael Krensavage) interpretaron correctamente en el sentido de que estaba acumulando un ‘war chest’ para una operación próxima a su culminación.

Dos megafarmacéuticas se fusionan, o una absorbe a la otra. ¿Y qué? Lo hemos visto en otras ocasiones, teniendo incluso a Pfizer como protagonista, por lo que ya ha dejado de ser una novedad. Pero en este caso hay un detalle que llama nuestra atención y se trata del sitio web (premierbiopharma.com) que ambas compañías han puesto en marcha al mismo tiempo. Tras aceptar una advertencia legal (‘disclaimer’), se puede acceder a información dirigida a los diferentes públicos de interés. Este aspecto formal sí que lo podemos calificar como novedoso.

Pero dejando al margen las formalidades y volviendo a lo verdaderamente sustancial de la noticia, lo que ahora cabe preguntarse es si esta operación acaba por resolver el principal problema de Pfizer y si, por tanto, crea valor para el accionista. Hemos sido testigos de cómo las anteriores dos megafusiones lo acabaron destruyendo. ¿Por qué debemos suponer entonces que en esta ocasión será diferente? Desde la absorción de Pharmacia-Upjohn han pasado poco más de cinco años…para seguir más o menos en el mismo sitio. Y eso es lo que probablemente sucederá si no aparecen nuevos productos innovadores. Porque ese es el verdadero quid de la cuestión.

En estos últimos años Pfizer ha visto frustrados todos sus intentos de incorporar a su catálogo los nuevos blockbusters que necesitaba para asegurar su futuro, por lo que se ve de nuevo abocada a recurrir a la megafusión. La compañía resultante reducirá puestos de trabajo (un 15 por ciento según han informado), cerrará plantas y tratará de aprovechar todas las sinergias potenciales existentes. La cúpula directiva habrá ganado un poco más de tiempo. Y cuando este ya se esté agotando de nuevo, ¿a repetir la operación? ¿Es este realmente un modelo de negocio sostenible? ¿Hasta cuándo?

Nota: Mi agradecimiento a Business Wire por la histórica foto.

Monday, January 12, 2009

Merck & Co apuesta por los biosimilares


El año que acaba de concluir ha marcado un hito en el desarrollo del mercado de genéricos. Novartis, a través de Sandoz, era hasta no hace mucho una rara avis en este segmento. A lo largo de este año 2008 hemos sido testigos de cómo sucesivas empresas innovadoras han decidido apostar por los genéricos, marcando así una nueva tendencia. Primero fue la japonesa Daichii Sankyo, con la compra de Ranbaxy; a la que se sumaron más tarde la británica GlaxoSmithkline, la francesa Sanofi-Aventis y la norteamericana Pfizer.

Y no nos referimos tan sólo a los genéricos tradicionales, sino que hablamos también de los biosimilares, área en la que AstraZéneca, Eli Lilly y Merck & Co han expresado durante las últimas semanas de 2008 su deseo de competir, lo cual muestra que no confían en que su capacidad innovadora baste para superar los próximos vencimientos de patentes y cuentan con cualquier oportunidad de generar ingresos.

Repasando la trayectoria reciente de la norteamericana Merck puede observarse cómo su cotización ha perdido este año más de la mitad de su valor, lo que la convierte en la acción del sector farmacéutico que ha tenido peor comportamiento de las que cotizan en la bolsa de Nueva York. La revelación de las conclusiones del estudio Enhance supuso un mal comienzo de año para Merck, situación que se agravó con el duro comunicado que se emitió durante la reunión de la Sociedad Americana de Cardiología del pasado abril, por el cual se recomendaba a los cardiólogos que priorizasen el uso de estatinas sobre el de Zetia y Vytorin. En septiembre, durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, se sugirió la posible vinculación entre el tratamiento con Vytorin y una mayor incidencia de cáncer.

Estos acontecimientos adversos unidos al difícil entorno en el que debe desenvolverse el sector obligan a Merck hoy más que nunca a transmitir un mensaje de confianza en el futuro que dé tranquilidad a los mercados. Quizá por este motivo, hace algunas fechas, durante una reunión con los analistas en su sede central de Nueva Jersey Merck quiso dejar claro que tiene un plan para crecer. Declaró tener nueve productos en fase III de desarrollo, a los que se podrían sumar seis más el próximo año. Comentó que durante el presente año espera solicitar a la FDA el registro de dos productos del área cardiovascular y uno para la migraña. Durante el citado encuentro la farmacéutica anunció además la creación de Merck BioVentures, una unidad que se dedicará a la comercialización de biosimilares.

No obstante, cabe señalar que antes de que las grandes farmacéuticas como Merck puedan competir con biosimilares se deben producir una serie de cambios. En primer lugar es preciso que el Congreso norteamericano apruebe la legislación que debe regular el registro y la comercialización de este tipo de productos. Adicionalmente, se requiere poner a punto los procesos de fabricación de estas sofisticadas copias. La manipulación genética y el cultivo celular para la obtención de proteínas, enzimas o anticuerpos con una finalidad terapéutica son actividades de una elevada complejidad técnica que no está al alcance de cualquiera. Al contrario de lo que suele ocurrir con los productos que se obtienen por síntesis química.

Que una compañía que tradicionalmente ha basado su negocio en la innovación tome una decisión tan atrevida como la que supone comercializar copias, aunque estas sean de las más complejas, no hace sino evidenciar un reconocimiento implícito acerca de las enormes dificultades con las que se encuentra para afrontar los vencimientos de patentes previstos (como Cozaar o Singulair) y para lanzar nuevos productos al mercado. Según su predicción, el primer biosimilar que comercializará será una versión de Aranesp, el antianémico de Amgen. Merck espera poder introducir al menos seis biosimilares entre 2012 y 2017. Entre tanto, tal y como desea su consejero delegado ¿será el 2009 para Merck el año de transformación que convierta a la compañía en un competidor más fuerte?

Monday, November 10, 2008

Obama gana, ¿y la industria farmacéutica?


La victoria de Obama ya ha tenido sus primeras consecuencias para la industria farmacéutica. Poco después de la apertura de las sesiones los valores de las principales compañías europeas que cotizan en bolsa han sufrido un retroceso. GlaxoSmilthKline (GSK), Novartis y Sanofi-Aventis han cedido entre un 4 y un 5 por ciento de su valor. Según los analistas, esto responde a la posibilidad de que el nuevo inquilino de la Casa Blanca cumpla con la promesa de extender la cobertura sanitaria en Estados Unidos (mucho se ha oído hablar en esta campaña de los millones de norteamericanos que andan sin seguro), lo que seguramente reduciría los márgenes del sector (una valoración del Boston Consulting Group sitúa el impacto entre los 10.000 y los 30.000 millones de dólares).

Por otra parte, la perspectiva de que se realice una revisión del programa Medicare y de que se negocien precios menores para los pensionistas, constituye una seria amenaza para la industria en general. No olvidemos que la mayoría demócrata alcanzada en el Congreso (Casa de Representantes y Senado) facilita el que las reformas mencionadas puedan ponerse en práctica. No obstante, como comentábamos recientemente en estas páginas (ver EG, núm. 402) el carácter de valor refugio que tiene este sector actuará como contrapeso y hará que las consecuencias no sean tan marcadas como lo fueron en otras ocasiones en que la situación económica era mucho más favorable.

Conviene no perder de vista también un dato significativo. Si para el sector farmacéutico ya era tradición destinar dos tercios de sus donaciones a los republicanos y un tercio a los demócratas, por primera vez en casi 20 años, la industria ha apoyado prácticamente por igual a ambos partidos (20 millones de dólares en total, según The New York Times). Un pragmático giro a la izquierda que tal vez resulte consistente con las posibilidades de ganar que asignaban a Obama.

La industria de los medicamentos genéricos, que en Estados Unidos supone dos tercios de las prescripciones, parece valorar positivamente el próximo cambio de administración. Así al menos se lo he oído decir a Bruce Downey, el consejero delegado de Barr, en una entrevista en Bloomberg. Downey explicaba que la ampliación de la cobertura traerá un aumento de la demanda de especialidades genéricas y que, por tanto, les beneficiará. No ha desaprovechado la ocasión para romper una lanza en favor de la (últimamente) tan criticada FDA y pedir que se aplique el mismo rasero a las empresas que fabrican en Estados Unidos que a las que lo hacen fuera de este país, evocando así el reciente contencioso con Ranbaxy. Precisamente en la India, donde hay unas 80 plantas de fabricación aprobadas por la FDA, se ha recibido con notable entusiasmo la victoria de Obama.

Otros asuntos importantes que han puesto sobre la mesa ambos candidatos son la limitación de la publicidad dirigida al consumidor o el permiso para reimportar medicamentos. Con relación al primero, se pretende reformar la legislación vigente con el fin de proteger al consumidor y de asegurar una mayor transparencia en la inversión. Respecto al segundo, el nuevo marco legal deber permitir a consumidores y distribuidores la compra de medicamentos en países donde el precio es menor, como Canadá, Japón, Suiza o estados de la Unión Europea. Se espera asimismo que durante la próxima legislatura se apruebe un procedimiento de registro para biosimilares.

Monday, September 29, 2008

Bloqueo de la FDA a Ranbaxy


La FDA ha decidido actuar de nuevo contra Ranbaxy. Ésta es la segunda vez que lo hace en menos de tres años. El regulador norteamericano ha decidido prohibir las importaciones de 31 medicamentos genéricos producidos y comercializados por la compañía farmacéutica líder en India. Estos productos se fabrican en dos plantas que se ubican en aquel país y que fueron inspeccionadas por funcionarios de la FDA a principios del presente año. Según los inspectores dichas plantas no cumplían completamente con los estándares de fabricación (GMP) exigidos por la agencia americana, dando lugar a una carta de advertencia en la que se relatan las deficiencias encontradas y que deben ser enmendadas.

La medida impuesta a Ranbaxy supone una importante limitación en el acceso al mercado norteamericano, en el cual la compañía india obtiene casi una cuarta parte de su facturación. De no resolverse de modo favorable y con rapidez, se podría malograr la venta a Daiichi Sankyo. Recordemos que el pasado mes de junio (ver EL GLOBAL, nº 389) la firma japonesa acordó adquirir a la familia Singh su paquete accionarial, que representa el 35 por ciento del capital de Ranbaxy. El acuerdo está todavía pendiente de aprobación por parte del Gobierno indio.

En su momento la noticia causó un cierto impacto en el sector derivado de las distintas culturas y orientación de negocio de las dos farmacéuticas. El hecho inédito que supone la compra de una compañía de genéricos por parte de una innovadora lo valorábamos en estas mismas páginas como un hito notable en la historia de la industria farmacéutica global. Precisamente, y siguiendo esta tendencia, Sanofi-Aventis consiguió la pasada semana cerrar un acuerdo para comprar Zentiva, el fabricante de genéricos checo.

Cabe suponer que los presuntos problemas puestos de manifiesto por la inspección norteamericana debería haberlos detectado la supuesta auditoría de Daiichi durante el proceso de due diligence, lo que sin duda hubiese obstaculizado el eventual acuerdo. Ello explicaría por qué la japonesa se ha mostrado convencida de que los últimos acontecimientos no supondrán un freno a la operación y que continuarán con el plan previsto cuya compleción prevén para marzo.

Detrás de la decisión del organismo norteamericano, en el sector farmacéutico indio algunos alcanzan a ver la mano de la industria de EEUU interesada en desanimar a los competitivos fabricantes del país asiático. Hay quien ha llegado incluso a poner este caso en relación al del acaecido a principios del presente año cuando se comunicó el fallecimiento de 80 pacientes en EEUU que habían sido tratados con heparina fabricada en China. La gravedad de este último hecho avivó el debate sobre los procedimientos de inspección en terceros países en los que cada vez se fabrican más productos farmacéuticos que se consumen en EEUU.

Por ahora se desconoce si la prohibición impuesta podría afectar a los derechos de exclusividad que posee Ranbaxy para comercializar en EEUU el genérico de Lipitor (atorvastatina) durante seis meses, tras vencer en 2011 la patente del producto de Pfizer. Para ayudar a levantar lo antes posible la prohibición impuesta por la FDA, Ranbaxy ha decidido contratar los servicios de asesoría de Rudy Giuliani, quien fue el anterior alcalde de Nueva York.

La atomización del mercado de genéricos hará que sean pocos los competidores que puedan sacar partido del traspié de Ranbaxy. Uno de ellos será Mylan, compañía que vio revalorizarse sus acciones como reacción al bloqueo de los productos de Ranbaxy. Mylan compite con esta compañía en el segmento del acné con isotretinoína, el genérico de Accutan (Roche). Mientras Ranbaxy ostenta un 50 por ciento de participación en este segmento, Mylan alcanza el 15 por ciento. La salida de Ranbaxy deja a Mylan la oportunidad de capturar una parte significativa adicional.

Monday, June 30, 2008

Asia: el nuevo centro de la I+D farmacéutica


El reciente acuerdo entre Daiichi Sankyo y Ranbaxy constituye el último capítulo que se añade a una historia que aún continúa. Se trata del creciente papel de Asia en el mercado farmacéutico mundial y, en particular, del movimiento de traslación de su centro de gravedad desde Europa y EE.UU. principalmente hacia India, China y Singapur. Son diversos los factores que contribuyen a hacer realidad esta tendencia.

India y China son ya los principales proveedores de ingredientes farmacéuticos. Un reflejo de la importancia que están adquiriendo estos países es su presencia cada vez más destacada en los eventos internacionales. Por ejemplo, el pasado mes de octubre tuvo lugar en Milán la última edición mundial del CPhI (la feria de ingredientes farmacéuticos más importante del planeta), en la que una tercera parte de los más de 22.000 asistentes y los más de 1.900 expositores procedían de India.

La pérdida de productividad de la I+D, el incremento de los costes de desarrollo y el elevado número de productos cuya patente ha vencido o está próxima a vencer empujan a las compañías farmacéuticas a externalizar parte de sus operaciones hacia el continente asiático. Las multinacionales que inicialmente buscaban deslocalizar parte de su producción hacia aquella región, sobre todo con el fin de optimizar costes, llevan a cabo ahora procesos de externalización de la I+D y de los ensayos clínicos. En general, se acepta que el coste de la I+D en India es una sexta parte del coste en Europa o EE.UU.

Esta tendencia se ve favorecida principalmente en razón a que los países receptores de las inversiones ofrecen una vasta población de pacientes, unos costes laborales más asequibles y un personal que cuenta con una elevada formación, a la que cabe sumar la influencia que vienen ejerciendo las compañías occidentales a través de los distintos acuerdos de colaboración establecidos. Además, aunque uno de los asuntos que todavía suscita una cierta preocupación a las compañías al hablar de Asia es el de la propiedad intelectual, se puede constatar que en períodos recientes el entorno legal se ha vuelto más favorable a sus intereses.

Tras su entrada en la Organización Mundial del Comercio, la confianza en China es ahora mayor. Por su parte India aceptó cumplir a partir de 2005 el Acuerdo de Propiedad Intelectual sobre el Comercio (TRIPs en inglés). Ello ha permitido impulsar la realización de estudios de fase II y III que ha dinamizado el sector hasta el punto que algunos expertos pronostican que en India la inversión en ensayos clínicos habrá pasado de los 150 millones de dólares actuales a los 1.000 millones de 2010. Así, grandes CRO, como la norteamericana Quintiles, se han establecido en India para sacar partido de este favorable entorno.

Tradicionalmente China e India se han asociado con la fabricación de copias de fármacos protegidos por patentes. No obstante cabe señalar que su industria nacional está apostando cada vez más por la innovación. Un estudio reciente destaca que desde 1995 el número de registros de patentes que nombran un inventor o más ubicado en China o India se ha multiplicado por cuatro.

En estos países el sector de la biotecnología se está desarrollando ahora con gran celeridad. El gobierno indio se ha propuesto dar un fuerte impulso a esta industria, promoviendo y aplicando políticas adecuadas y creando parques biotecnológicos que faciliten la I+D también en esta importante área. Se estimula así el crecimiento del mercado de los biosimilares, por el que están apostando las compañías que tradicionalmente se han dedicado a los genéricos.

A corto y medio plazo no parece que se vayan a modificar las condiciones que están favoreciendo el proceso de concentración de la I+D farmacéutica en China, India y, en menor medida, en otros países asiáticos. Antes al contrario, empujadas por un entorno hostil, y motivadas por la necesidad de ser más eficientes, más y más compañías foráneas van a establecer nuevas operaciones en la región, que está así destinada así a liderar la industria a nivel mundial.

Monday, June 23, 2008

El acuerdo Daiichi-Ranbaxy abre una nueva era


Daiichi Sankyo, tercera farmacéutica japonesa, ha acordado recientemente comprar a la familia Singh, principal propietaria de Ranbaxy, su casi 35 por ciento de participación en la empresa india de genéricos. Todavía sin conocer cuál será el desenlace tras este anuncio, ya podemos afirmar que con él se inaugura un nuevo capítulo en la historia de la industria farmacéutica global. De hecho, sería la primera vez que una farmacéutica innovadora, centrada exclusivamente en la investigación, adquiere una compañía de genéricos. Se trataría, además, de la mayor compra de una empresa cotizada india.

Hasta ahora hemos sido testigos del proceso de consolidación gradual que se ha estado produciendo en el mercado de genéricos, motivado por la necesidad de alcanzar economías de escala. Éstas sólo pueden obtenerse consiguiendo grandes volúmenes de fabricación, que son los que permiten compensar la reducción de márgenes que conlleva la feroz competencia en precios. Además, se puede constatar una tendencia de la industria hacia la externalización de la I+D y de la fabricación hacia mercados emergentes donde los costes son menores, como ocurre en la India. En cierto modo, la oferta de Daiichi va en esta línea y puede marcar un punto de inflexión en la concentración de empresas de genéricos, inaugurando el baile con las compañías innovadoras.

Hasta ahora, entre las 25 primera compañías del sector, sólo hemos conocido una en la que en su estrategia figuraban tanto los productos protegidos por patente como los genéricos: la suiza Novartis, cuya filial Sandoz ocupa la segunda posición en el escalafón mundial de empresas de genéricos. Daiichi Sankyo sería la segunda empresa innovadora que opta por una estrategia dual.

¿Qué gana Daiichi con el acuerdo? Mientras en 2007 su crecimiento quedó por debajo del 5 por ciento y el mercado mundial apenas sobrepasó el 6 por ciento, el de genéricos alcanzó los dos dígitos, llegando a superar el 11 por ciento. Puesto que se prevé que este diferencial de crecimiento se mantenga en los próximos periodos, el acuerdo va a permitir a la compañía japonesa incrementar su ritmo de crecimiento actual.

Pero además le va a aportar experiencia en la comercialización de genéricos, situándose como líder en su país de origen, en donde si bien este tipo de productos apenas representa todavía un 5 por ciento del mercado farmacéutico, el Gobierno ha manifestado su compromiso para promover su uso, lo que aún hace más interesante la operación. Adicionalmente con Ranbaxy la presencia geográfica de Daiichi casi se multiplica por tres, pasando de 21 a 60 países. La compañía india cuenta actualmente en EEUU con docena y media de aprobaciones para comercializar sendos productos en exclusiva durante seis meses.

Pero, ¿y Ranbaxy? ¿Qué ventajas obtiene? Para algunos analistas no había mejor momento que el actual para aceptar este acuerdo, ya que la compañía ha llegado a una situación en la que siente que la competencia está apretando cada vez más fuerte, en la que debe soportar además importantes gastos por litigios en curso (por ejemplo con Pfizer, por el intento de comercializar atorvastatina) y al mismo tiempo viendo que sus esfuerzos en I+D no le están dando los frutos esperados. Si a todo ello sumamos además la generosa prima (31 por ciento) que ofrece Daiichi, se hace muy difícil dar una negativa por respuesta.

Poco después de conocerse la oferta de Daiichi, corrió el rumor de que Pfizer lanzaría una oferta de adquisición por la acciones de Ranbaxy en manos de instituciones y accionistas minoritarios para hacerse con el control de la compañía. Aunque no fueron más que especulaciones, ya que lo que realmente estaba negociando la americana era un acuerdo para retrasar el lanzamiento de la atorvastatina de Ranbaxy en Estados Unidos durante cinco meses. Con esto, la norteamericana mejora la situación competitiva de su principal fuente de ingresos, Lipitor, al que no le quedan más de dos años para sufrir la competencia de genéricos.