Tuesday, October 1, 2013

Un año al frente de AstraZeneca

Se cumple un año del nombramiento de Pascal Soriot como nuevo consejero delegado de AstraZeneca, en sustitución de David Brennan, quien dejó el cargo cuatro meses antes. Tras seis años en el puesto Brennan no pudo aguantar la presión de los inversores para darle la vuelta a la situación. Sus intentos para reponer la menguante cartera de nuevos productos no dieron el resultado esperado. Tras el caro fracaso de la compra de la biotecnológica Medimmune en 2007, se limitó a pequeñas adquisiciones, alianzas y acuerdos de licencias. Tal vez sea justo reconocer en su descargo que heredó de Tom McKillop, su predecesor, una situación muy complicada.

Soriot, quien anteriormente había sido CEO de Genentech (subsidiaria de Roche) y COO en Roche Pharma AG, se encontró una compañía que apenas crecía y afectada por varios reveses en varios desarrollos (en cáncer de ovario, depresión y diabetes). Las patentes de sus principales productos habían vencido (Seroquel) o estaban aproximándose a su fecha de vencimiento (Nexium, Crestor). Todo ello había dañado la confianza de los inversores en la capacidad de la empresa para rejuvenecer su pipeline y la moral de los empleados pasaba por sus horas más bajas.

Durante su primer año Soriot ha tratado de enderezar el rumbo buscando licencias, acuerdos de colaboración y adquisiciones con el fin de abastecer el pipeline y potenciar el crecimiento. Asimismo ha acelerado el desarrollo de varios productos prometedores para el tratamiento del cáncer y ha previsto trasladar la I+D a Cambridge, reconocido centro de excelencia en ciencias de la vida. Parece que tanto la moral interna como la confianza de los inversores empiezan a recuperarse. Así parece indicarlo el valor de la acción, que ha crecido un 35 por ciento desde la salida de Brennan.

Corregir la trayectoria de una compañía con la dimensión y complejidad de AstraZeneca lleva su tiempo. Soriot ya advirtió en junio que darle la vuelta a la situación llevará tres o cuatro años. Los analistas pronostican que los ingresos y los beneficios continuarán descendiendo al menos cuatro años más, pues a Crestor le quedan tres años de exclusividad. Aunque los vencimientos de patentes afectan también a otras grandes farmacéuticas, en el caso de AstraZeneca el problema es mucho más grave, pues impacta sobre una facturación mayor y durante un período de tiempo más largo. Para mayor desgracia, AstraZeneca carece de división de productos genéricos o de autocuidado, que actúen como amortiguadores.

En adquisiciones Soriot se ha mostrado por ahora prudente, pues de los 20.000 millones de dólares en efectivo con los que cuenta para invertir, hasta la fecha sólo ha empleado un 10 por ciento, con los que ha adquirido compañías como Omthera (especialista en cardiovascular), Pearl (especialista en respiratorio) y Amplimmune (especialista en oncología). Queda mucho por hacer y aún es pronto para saber si su estrategia dará el resultado que los accionistas esperan.

Wednesday, July 31, 2013

La transparencia y los ensayos clínicos: ¿una oportunidad perdida?

Arrecia el debate sobre la transparencia en el uso y el acceso a la información de los ensayos clínicos. Hace unos días las patronales americana (PhRMA) y europea (EFPIA) han emitido conjuntamente un documento (Principles for Responsible Clinical Trial Data Sharing) que recoge sus propias directrices sobre este tema (efectivas a partir de próximo mes de enero) y que ha recibido ya duras críticas.

Las patronales arguyen que las compañías necesitan preservar datos por razones competitivas y que facilitar la eventual copia de una innovación bajo protección de patente desincentivaría la enorme inversión en tiempo y dinero que conlleva la investigación y desarrollo de un nuevo fármaco.

Aun siendo cierto que es preciso proteger la innovación y los derechos de propiedad intelectual, la industria no se compromete en firme en sus directrices siquiera a publicar un resumen de los ensayos con resultado negativo. En cambio propone en el punto 1 poner en marcha sus propios comités de revisión científica, quienes considerarán las solicitudes de datos procedentes de "investigadores científicos y médicos cualificados" con el fin de evaluar la "legitimidad" de la cuestión.

Aunque la industria también se compromete a poner a disposición del público, como mínimo, las sinopsis de los informes de los estudios clínicos (CSR) para los ensayos clínicos presentados a la FDA, EMA o las autoridades nacionales competentes de los Estados Miembro de la UE, para los críticos la propuesta se queda corta  y consideran que las farmacéuticas pueden mediante el resumen minimizar o pasar por alto más fácilmente datos que les resulten incómodos.

Publicar los resultados negativos de los ensayos parece razonable, pues no tiene por qué revelar datos que ponga en peligro los derechos de la propiedad intelectual de las farmacéuticas implicadas y, en cambio, puede permitir el aprendizaje de otros investigadores y evitar que cometan los mismos fallos, ahorrándose así valiosos recursos.

En este sentido, el compromiso es algo laxo, pues en el punto 5 del documento se dice que todos los ensayos clínicos patrocinados "deberían considerarse" para su publicación en la literatura científica con independencia de que los resultados sean positivos o negativos.

En definitiva, la percepción que queda tras la lectura del documento es la de que la industria podría haber colocado el listón mucho más alto y haber adoptado compromisos más firmes, y que pierde una oportunidad de mostrarse más abierta y transparente y de recuperar parte de la confianza perdida.

Monday, June 3, 2013

¿Qué hay de nuevo en #ASCO?

Crédito foto: Wikipedia
Estos días se celebra en Chicago la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínca (ASCO), considerada el foro internacional más importante para la presentación de los últimos avances en el campo de la oncología clínica. Entre las numerosas novedades presentadas hasta ahora me han llamado especialmente la atención las siguientes.

Avastin (bevacizumab) alarga la supervivencia en cáncer cervical

En un estudio realizado con 452 pacientes con cáncer cervical avanzado, aquellas a las que se administró Avastin junto a la quimioterapia vivieron un promedio de 17 meses, mientras que las que sólo recibieron quimioterapia sobrevivieron un promedio de 13,3 meses.

Bevacizumab, el antitumoral de Roche que se utiliza en la actualidad sobre todo en el tratamiento de cáncer de colon o recto avanzado, pulmón y riñón, ayuda de este modo a prolongar la vida de las pacientes con cáncer cervical avanzado. Bevacizumab actúa impidiendo la formación de vasos sanguíneos en el tumor.

Mayor supervivencia en cáncer de ovario avanzado con Votrient

GSK ha presentado los resultados de un estudio con Votrient (pazopanib), un fármaco que actúa interfiriendo el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos que alimentan el tumor y que se utiliza en cáncer renal.

En un estudio de Fase 3 en 940 mujeres con cáncer de ovario avanzado y que fueron intervenidas quirúrgicamente y sometidas a cinco rondas de quimoterapia, se ha podido constatar que el tiempo medio antes del empeoramiento de la enfermedad ha sido de 17,9 meses en las mujeres tratadas con Votrient, frente a 12,3 meses en las que fueron tratadas con un placebo.

En cuanto a la supervivencia general, no hubo diferencias entre los dos grupos.

¿Dos estimulantes del sistema inmune mejor que uno?

La combinación de Yervoy (Bristol-Myers Squibb) con GM-CSF (Sanofi) ha demostrado que alarga la vida de pacientes con melanoma avanzado y que disminuye los efectos secundarios.

En el Dana-Farber Cancer Institut de Boston se llevó a cabo un ensayo clínico en 245 pacientes. Al cabo de un año, el 68,9% de los pacientes tratados con Yervoy (un medicamento que estimula el sistema inmune para atacar a las células cancerosas) y con GM-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos) seguían vivos , en comparación con un 52,9% de los pacientes tratados sólo con Yervoy.

Los resultados son muy esperanzadores y deberán confirmarse en un estudio más amplio. Cada año más de 130.000 personas reciben el diagnóstico de melanoma, el más mortal de los cánceres de piel.

Genzyme (propiedad de Sanofi) comercializa GM-CSF (sargramostim) bajo la marca Leukine.

Primer virus oncolítico efectivo en un estudio de fase 3

En un estudio de fase 3 (pivotal) el virus oncolítico T-Vec (talimogene laherparepvec) ha mejorado un 21 por ciento la supervivencia en pacientes con melanoma avanzado.

El T-Vec es un virus del herpes simple (el que causa el herpes labial) modificado de tal forma que resulta inactivo en el interior de las células sanas y se replica en las cancerosa, donde dirige la formación de GM-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos).

Amgen está considerando estudiar T-Vec en otro tipo de cánceres.

Seguridad y respuestas tumorales con lambrolizumab (anti-PD-1) en melanoma

Los anti PD-1 funcionan mediante la desactivación de un freno que impide que el sistema inmune ataque a las células cancerosas. El freno es una proteína en las células del sistema inmune llamado receptor de muerte programada 1, o PD-1.

Un estudio de Merck, el fármaco experimental lambrolizumab redujo los tumores en un 38 por ciento de los 135 pacientes con melanoma avanzado. Aún no se ha podido determinar la duración media de los efectos, ni si es capaz de prolongar la supervivencia. Lo que deberá ser analizado en ensayos más amplios.

Merck está empezando o planea ensayar el fármaco como tratamiento en cáncer de pulmón, mama, cabeza y cuello, vejiga y cánceres hematológicos.

En melanoma avanzado nivolumab (BMS) reduce los tumores en un 31 por ciento

Nivolumab es un es un anticuerpo (IgG4) monoclonal totalmente humano diseñado para el tratamiento del cáncer y que está siendo investigado en el tratamiento del melanoma, cáncer de pulmón y cáncer renal, entre otros. Al igual que lambrolizumab, actúa sobre los receptores PD-1.

En Chicago se ha presentado un estudio realizado en 107 pacientes con melanoma avanzado. En 33 pacientes, los tumores se redujeron al menos un 30 por ciento.

Con el fin de confirmar estos esperanzadores hallazgos ya se han iniciado estudios de fase 3.


Friday, March 15, 2013

Sobre la transparencia de los ensayos clínicos

Creo que hoy nadie discute que la industria farmacéutica tiene un problema de imagen. Por diferentes razones. Y la falta de transparencia es sin duda una de las más importantes.

El pasado mes de octubre el British Medical Journal criticaba en un editorial a la industria farmacéutica por 'retener durante décadas de manera persistente y sistemática datos de ensayos clínicos'. La consecuencia ha sido, según el BMJ, que numerosos medicamentos se han presentado como más seguros y efectivos de lo que son, poniendo en peligro la vida de las personas y malgastando dinero público.

El editorial alababa la reciente decisión de GlaxoSmithKline de permitir el acceso a los información individual de los pacientes, convenientemente anonimizada, procedente de los ensayos clínicos. Y reflexionaba sobre lo absurdo que resulta que hasta ahora no se haya podido someter a escrutinio independiente todos los datos de los ensayos clínicos de los productos evaluados.

En EE.UU. la FDA exige que los resultados de todos los ensayos clínicos se publiquen en el sitio ClinicalTrials.gov, ahora bajo su jurisdicción. Hasta hace poco la página era gestionada por la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) y con el fin de asegurar que las compañías farmacéuticas cumplen con la mencionada exigencia, se ha transferido la responsabilidad a la FDA. Una auditoría publicada en enero de 2012 en el BMJ ponía de manifiesto que tan sólo un ensayo de cada cinco cumplió con las exigencias de información.

El hecho de que aún hoy no se pueda acceder a los datos de numerosos ensayos clínicos constituye el tema central del libro de Ben Goldacre, Bad Pharma, publicado en fechas recientes. Goldacre pone el ejemplo de Tamiflu (Roche), en el que diferentes reguladores recibieron diferentes resultados de ensayos y denuncia que todavía se retenga información que debería estar en la Biblioteca Cochrane. Un artículo de opinión publicado en el New York Times analizaba en profundidad este asunto.

El BMJ, la Bibllioteca Cochrane. Ben Goldacre y otros se han aliado en su lucha por conseguir una mayor transparencia por parte de la industria y han puesto en marcha AllTrials.net, una página web para recoger firmas de apoyo a su reivindicación e incluso recoger fondos en pro de la causa.

Sin duda, estas voces junto a la comentada decisión de GSK están ejerciendo sobre el resto de la industria farmacéutica una elevada presión para seguir esta tendencia. Hace unos meses, David-Alexandre Gros, Chief Strategy Officer de Sanofi, declaró en una conferencia en Londres que la industria farmacéutica no debería temer la publicación de los datos de los ensayos clínicos y que los científicos necesitan conocer tanto los datos negativos como los positivos para ganar conocimiento y poder desarrollar mejores tratamientos.

Algunos se han visto sorprendidos hace unos días por la solicitud de medidas cautelares de AbbVie para impedir que la agencia europea (EMA) revele datos sobre Humira (artritis reumatoide). No obstante AbbVie expresó su apoyo a la transparencia sobre la información de los ensayos clínicos y la seguridad en beneficio de los pacientes y los profesionales sanitarios, aunque no está de acuerdo con la revelación de datos confidenciales y comercialmente sensibles que no aportan nada a la revisión científica o evaluación de sus productos.

Parece que la decisión de GSK y las críticas recibidas han llevado a Roche a modificar su política y dar acceso a los investigadores a los datos de sus ensayos. No obstante, aquellos que quieran acceder a datos de pacientes anonimizados necesitarán la aprobación previa de un comité independiente de expertos que valore la justificación científica de la solicitud.