Friday, September 23, 2011

Presentación de Campus Sanofi


Ayer tuve el privilegio de asistir en Barcelona a la presentación oficial de Campus Sanofi, una iniciativa de Sanofi España que tiene por objeto ayudar a los profesionales sanitarios a sacar partido a Internet, las redes sociales y otros recursos online. Cada vez con más frecuencia los pacientes buscan información de salud en Internet antes o después de sus consultas médicas.  Los profesionales sanitarios no sólo no deben ser ajenos a esta realidad, sino que deben formarse adecuadamente con el fin de convertir a los pacientes en sus aliados y obtener de este modo mejores resultados en salud.

Tras el registro previo, Campus Sanofi ofrece la posibilidad de seguir de forma gratuita un completo curso digital en Salud 2.0, cuyo temario abarca desde cómo abrirse una cuenta en Google, hasta como poner en marcha un blog, abrir un canal en YouTube o utilizar herramientas como Dropbox o TweetDeck.

Cada semana Campus Sanofi pondrá a disposición de los usuarios dos cápsulas de formación nuevas. Asimismo en la web se podrá seguir la actualidad en salud 2.0 y conocer de este modo las noticias e iniciativas que se estén llevando a cabo. Campus Sanofi ofrecerá además la posibilidad de presenciar y participar en seminarios online.

Como complemento de la página web principal, Sanofi ha habilitado cuentas en Twitter, YouTube y SlideShare. Toda una apuesta de la compañía por las redes sociales en beneficio de la comunidad sanitaria.

El conocimiento de los recursos online y su uso inteligente por parte de los profesionales sanitarios permite a estos optimizar su formación continuada, el trabajo en equipo y una mayor productividad laboral.

Con este proyecto Sanofi refuerza su liderazgo en el sector y pone de manifiesto además que alrededor de la Salud 2.0 la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios pueden colaborar en pro del beneficio de los pacientes.



Monday, September 5, 2011

La FDA quiere que los ensayos clínicos se monitoricen de forma remota

Ya no será necesario desplazarse para supervisar el trabajo de los investigadores que participan en un ensayo clínico. La FDA acaba de publicar el borrador de una guía en la que insta a las compañías que comercializan medicamentos o dispositivos médicos a monitorizar los ensayos de forma remota, mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

La guía que se venía utilizando hasta ahora, y que ya ha sido retirada, data de 1988, antes de la aparición de Internet, del uso del correo electrónico y de que fuera posible la teleconferencia a través de la Red. En ella se indicaba que la supervisión más efectiva era la que se realiza in situ.

Los patrocinadores de los ensayos clínicos deben supervisar estos con el fin de proteger los derechos y la seguridad de los voluntarios que participan en los mismos, así como la calidad y la integridad de los datos presentados a la agencia reguladora responsable de conceder la autorización de comercialización.

Durante los últimos veinte años, el número y la complejidad de los ensayos clínicos se ha incrementado de manera notable. Por ello ahora la FDA se ha propuesto incrementar la efectividad de la monitorización de los ensayos que se realizan. La agencia norteamericana lleva a cabo sus propias inspecciones y reconoce su incapacidad para supervisar sobre el terreno a cada investigador.

La FDA sugiere que si una farmacéutica o una CRO pretende confiar en la monitorización centralizada, considere también llevar a cabo una visita a cada centro con el fin de evaluar los procesos y los procedimientos de control de manejo de datos, preferiblemente en las etapas iniciales del estudio, especialmente en ensayos cuyo propósito sea servir de soporte para el registro de un nuevo producto.

El documento publicado por la FDA podrá ser revisado y comentado hasta el próximo 28 de noviembre.

Saturday, August 20, 2011

Las farmacéuticas obligadas a abrir sus muros en Facebook


Desde el pasado lunes Facebook ya no permite cerrar los comentarios de los usuarios en el muro de las farmacéuticas. A no ser que se trate de páginas dedicadas a productos de prescripción. Facebook espera de este modo 'estimular un diálogo abierto con los usuarios'.

Como consecuencia de esta medida, algunas compañías (como Novartis) han decidido abandonar parcial o totalmente su presencia en esta red social. Otras mantienen (de momento) abiertos sus muros y otras, como Boehringer Ingelheim o J&J ya ofrecían la posibilidad de comentarios con anterioridad y lógicamente no ven motivo para modificar su política.

Numerosos medios y analistas se han hecho eco y han valorado este importante capítulo en la historia de las farmacéuticas en las redes sociales. Puedes leer aquí lo que ha publicado el Washington Post. Si además deseas conocer en detalle la situación de cada compañía, no dejes de visitar la página de Jonathan Richman, quien ha puesto en marcha una iniciativa con el fin de monitorizar el eventual cierre de páginas.

Por su parte, Silja Chouquet (Whydotpharma) hace en su blog un análisis interesante sobre cómo afecta a la decisión de continuar o abandonar Facebook el nivel de presencia y de implicación de una farmacéutica en esta red y llega a clasificar a las compañías en tres categorías: 'disengaged', 'guard railers' y 'engaged'. Más o menos como hace Andrew Spong, que distingue los que abandonan, como Novartis, los que se adaptan a la nueva situación, como Pfizer, y aquellos para los que el día 15 de agosto de 2011 es un lunes como otro cualquiera, como Boehringer Ingelheim.

Al hilo del tema, Steve Woodruff se pregunta en su blog Impactiviti si las farmacéuticas tienen algo único y valioso que ofrecer en las redes sociales. Vale la pena leer los comentarios dejados por los lectores.

Las compañías más reacias a permitir una relación bidireccional con los usuarios temen infringir el estricto marco legal y prefieren no correr riesgos. Algunas creen que si permiten comentarios pueden empezar a recibir algunos de ellos relativos a efectos adversos que les suponga una carga administrativa elevada, pues en EE.UU. la FDA obliga a comunicar cualquier reacción adversa notificada por un paciente a una compañía farmacéutica. Pero la realidad y la experiencia de otras empresas muestra que las posibilidades de que esto suceda son remotas.

Algunas farmacéuticas siguen esperando que las agencias reguladoras (FDA, EMA) aprueben y hagan público unas guías que indiquen cómo proceder en las redes sociales (ver 'La FDA y las redes sociales'). A mi juicio eso no va a suceder, a menos a corto plazo, pues parece mucho más cómodo actuar caso por caso (véase por ejemplo el caso de Novartis con Tasigna) y mantener intencionadamente una situación de indefinición, remitiendo al marco legal que se aplica en canales tradicionales.

Por su parte, las patronales farmacéuticas suelen adoptar una postura muy conservadora respecto al uso de redes sociales. Esta misma semana Bayer acaba de recibir el primer tirón de orejas al considerar la Prescription Medicines Code of Practice Authority (algo así como la comisión de código deontológico de la ABPI, patronal británica) que se ha violado las guías de buenas prácticas que se aplican por haber utilizado Twitter para promocionar Levitra y Sativex, dos productos de prescripción.

Y aunque, el camino es largo y tortuoso, y tan sólo acabamos de empezar la marcha, ya empezamos a ver diferencias notables entre las distintas compañías en la forma de gestionar su presencia en redes sociales y su relación con los distintos actores. No cabe duda que este va a ser un elemento importante que va marcar diferencias en la capacidad competitiva de las empresas.

Wednesday, August 3, 2011

La I+D farmacéutica en crisis: continuamos con la reflexión

Como comentábamos en una entrada reciente, en 2010 se ha reducido por primera vez la inversión en I+D, desde 70.000 millones de dólares a 68.000 millones de dólares. No es tan importante la magnitud de la reducción, como el cambio de tendencia, sobre todo teniendo en cuenta que el mercado global continúa creciendo.

Según la consultora IMS, el valor del mercado farmacéutico global crecerá un 5-7 por ciento en 2011, hasta alcanzar los 880 mil millones de dólares. Este crecimiento será muy distinto por regiones.

En los países más desarrollados, la evolución del mercado se ve frenada por mecanismos de reducción del gasto farmacéutico y por los vencimientos de patentes de productos que son superventas. Así, en los cinco principales mercados europeos (Alemania, Francia, Italia, España y Reino Unido) el crecimiento previsto se sitúa entre el 1-3 por ciento, como en Canadá. En EE. UU., el mayor mercado mundial, se espera un aumento del 3-5 por ciento (de 310 mil millones de dólares hasta 320-330 mil millones).

En los 17 países considerados mercados emergentes en esta industria, el crecimiento previsto será del 15-17 por ciento. En estos países, la financiación sanitaria publica y privada es cada vez mayor. Para China, que ya es el tercer mayor mercado farmacéutico, se ha pronosticado un crecimiento del 25-27 por ciento. Con el fin de adaptarse al entorno actual, una de las opciones estratégicas que están adoptando las grandes farmacéuticas es la de invertir y trasladar parte de sus operaciones a estos mercados.

De otra parte las compañías se ven obligadas a reducir el precio de los productos que han sido sus principales fuentes de ingresos debido a la pérdida de exclusividad en el mercado y a la entrada de versiones genéricas. Al mismo tiempo,  los ingentes recursos invertidos en I+D no dan el resultado esperado y no consiguen compensar las pérdidas de facturación que conllevan los vencimientos de patentes. Por otra parte, gobiernos y aseguradoras presionan sobre los márgenes del sector con rebajas y con restricciones a la financiación de medicamentos.

El resultado de todo ello es que las compañías se ven obligadas a tomar medidas cortoplacistas (bolsa e inversores no dejan de presionar y cada trimestre hay que presentar la mejor foto) si se quiere evitar el deterioro de las cuentas de explotación y de los ratios. Es lo que explica la eliminación de unos 300.000 puestos de trabajo en la última década y la reducción de la inversión en I+D desde un 20 por ciento de la facturación a prácticamente la mitad (ver la entrada anterior).

A corto plazo, quienes dirigen actualmente las farmacéuticas consiguen sobrellevar la situación y seguir dando dividendos a sus accionistas. El problema viene cuando analizamos el impacto social y la perspectiva a largo plazo.  Si bien los gobiernos consiguen con sus medidas reducir la factura farmacéutica, hay efectos colaterales que no deberían despreciarse, como son la pérdida de empleos, el deterioro del tejido industrial y de la capacidad investigadora y la pérdida de competitividad. ¿Cuál es el balance de todo ello para la economía y para el conjunto de la sociedad? ¿Realmente merece la pena seguir por esta vía? ¿Es lo más beneficioso para todos? ¿Es la mejor opción o pueden articularse otras soluciones menos destructivas?

Es un hecho que se están cerrando laboratorios al completo, reduciendo personal investigador e invirtiendo menos recursos en I+D. El sector se ha vuelto menos atractivo para los inversores y de no cambiar esta tendencia, lo más probable es que las soluciones terapéuticas innovadoras tarden mucho más tiempo en llegar. Y como reflexionaba Lamattina (ver la entrada anterior) hay áreas donde la innovación es muy necesaria por no existir tratamientos eficaces en la actualidad. A mi modo de ver, un panorama verdaderamente preocupante y que debe hacernos reflexionar a todos.