Monday, April 19, 2010
¿Por qué Abbott compra Facet Biotech?
El artífice de esta trayectoria es Miles D. White, quien lleva más de 25 años en la compañía, casi la mitad ostentado la máxima responsabilidad ejecutiva. Bajo su mandato como consejero delegado Abbott ha desarrollado una estrategia de diversificación hacia aquellos segmentos de mercado más atractivos y ha incorporado a su cartera productos que generan una parte muy importante de su facturación actual. Esta estrategia, que aún continúa en marcha, se sustenta en una sucesión de adquisiciones cuidadosamente seleccionadas en base a criterios de encaje estratégico y rentabilidad. Aunque hace algunos meses White dejó claro que sus prioridades no estaban en farmacia sino en otros negocios (nutrición, diagnósticos o dispositivos médicos) y que no estaba interesado en grandes megafusiones, la farmacéutica llevó a cabo el pasado año una de sus mayores adquisiciones (junto con las compras históricas de Knoll en 2000 y de Kos en 2006), al pagar por el negocio farmacéutico de la belga Solvay más de 6.000 millones de dólares. Abbott se ahorró el 35 por ciento al financiar la operación con efectivo conseguido fuera de Estados Unidos y evitar el pago de impuestos que hubiera supuesto la repatriación.
Si la compra de Solvay le ha permitido extender su presencia geográfica, entrar en el negocio de vacunas, incorporar una cartera de genéricos de marca y asegurar Tricor/TriLipix que refuerza así el negocio de lípidos, ahora la compra de Facet Biotech viene a engrosar y ampliar las áreas de Inmunología y Cáncer. Con anterioridad, la biotecnológica Biogen Idec llegó a poner sobre la mesa hasta 17,50 dólares por acción para hacerse con la propiedad de Facet Biotech, pero ésta rechazó la oferta por considerarla insuficiente. Ahora Abbott ha aceptado pagar 27 dólares por acción, lo que supone valorar Facet en 450 millones de dólares.
Uno de los productos más importantes comercializados por Abbott es Humira (adalimumab DCI), un anticuerpo monoclonal que se emplea en la artritis reumatoide y la psoriasis y que necesita disponer de recambio cuanto antes, pues su patente vence en 2015 y su facturación en 2009 superó los 5.500 millones de dólares. Los avances en biología celular y molecular han llevado a diversas farmacéuticas y biotecnológicas a apostar por este tipo de productos, una de las clases terapéuticas más versátil, rentable y de mayor crecimiento. En la actualidad Biogen codesarrolla con Facet daclizumab DCI, un producto similar, que se encuentra en fase 2 de ensayos clínicos para el tratamiento de la esclerosis múltiple y que encaja muy bien en la cartera de Abbott.
El pipeline de Facet incluye además otros anticuerpos monoclonales (volociximab DCI, elotuzumab DCI) que están siendo investigados en diversos tipos de tumores. Se amplían así las opciones de Abbott para reforzar su posición competitiva en oncología, otra de las áreas que arroja mejores perspectivas de crecimiento y rentabilidad. Si alguno de estos productos culminase con éxito su desarrollo clínico y alcanzase el mercado (lo que parece bastante probable), los 450 millones de dólares desembolsados contribuirán generosamente a mantener el retorno para los accionistas.
Monday, May 25, 2009
El destino de Solvay Pharmaceuticals en el aire

El grupo belga Solvay, productor de sustancias químicas, plásticos y medicamentos, es uno de los pocos conglomerados químico-farmacéuticos que aún perduran. Aunque parece que por poco tiempo, pues la compañía ha contratado a tres bancos de inversión, Citigroup, Morgan Stanley y Rothschild, con el fin de gestionar la venta de Solvay Pharmaceuticals. Tras llevar a cabo una revisión estratégica de esta unidad farmacéutica y de considerar diferentes opciones, los citados bancos han preparado un cuaderno de ventas preliminar que habrían hecho llegar a potenciales compradores. Después de esta primera ronda de ofertas, se ha previsto una segunda en la que se proporcionará una información mucho más detallada, y dirigida a aquellas compañías que hayan expresado su interés en comprar.
En 2008 el grupo Solvay facturó unos 9.600 millones de euros, de los cuales 2.700 millones se obtuvieron del negocio farmacéutico. De acuerdo con analistas del sector, el precio de venta podría situarse entre los 5.000 y los 6.000 millones de euros. Los buenos resultados de la unidad de medicamentos, que aporta la mitad del beneficio operativo, no son suficientes para compensar la caída de la demanda que acusa tanto la unidad de productos químicos como la de plásticos, agudizada por la crisis económica internacional. La venta de Solvay Pharmaceuticals permitiría financiar la adquisición de un nuevo motor de crecimiento para el negocio químico del grupo.
Según informaba Financial Times el pasado mes de abril,
De los productos que comercializa Solvay sólo tenía en 2008 un producto que facturase más de 500 millones de euros (Fenofibrate), de modo que para un posible comprador, como Sanofi, la repercusión que podría tener en su cartera sería muy modesta. Bajo este prisma no parece que se pueda justificar
Solvay presentaba a finales de 2008 un balance de una solidez indiscutible, en el que la deuda suponía tan sólo una tercera parte del pasivo, por lo que desde el punto de vista financiero no parece hallarse en una situación acuciante que haga necesaria una venta rápida. Por otra parte, el rechazo a la oferta de Sanofi-Aventis indicaría que